Monthly Archives mayo 2015

¿Por qué incorporar la RSE en la empresa?


En el Editorial anterior se mostraba qué suponía para una organización la incorporación de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en su estrategia, gobierno y gestión. De forma resumida suponía incorporar las preocupaciones sociales, ambientales, laborales y de Derechos Humanos.

Desde Responsablia, proponemos un esquema (ver dibujo que ilustra este editorial), en el que se detalla de forma individualizada, el por qué una organización debe incorporar cada una de las preocupaciones anteriormente citadas.

Por lo tanto, distinguimos dos tipos de organizaciones:

1ª) Las que NO incorporan la RSE: sólo están preocupadas por los criterios económicos, en el que se maximiza el beneficio y se tiene en cuenta el valor tangible.

2ª) Las que SI incorporan la RSE: además de las preocupaciones de índole económica, también añaden las preocupaciones de índole social, ambiental, laboral y de Derechos Humanos.

¿Qué supone añadir estas nuevas preocupaciones a las primigenias de índole económico?

Se efectúa un análisis simplificado para cada una de estas nuevas preocupaciones; a la vez, este análisis es muy significativo y esclarecedor a la hora de sopesar una organización la idoneidad de la incorporación de la RSE. El análisis se detalla a continuación:

  • Añadir las preocupaciones ambientales: supone para la organización un ahorro de costes y una contribución al Cambio Climático.
  • Añadir las preocupaciones sociales y éticas: supone para la organización un incremento de su reputación e imagen de marca y una mayor aceptación o licencia social para operar.
  • Añadir las preocupaciones laborales y de Derechos Humanos: supone para la organización una mejora del clima laboral y una mejora de la productividad y eficiencia.

Añadir TODAS las preocupaciones implica un incremento del valor intangible, lo cual implica entre otras consecuencias una mejor atracción de capitales así como un mejor acceso a fuentes de financiación.

Existen multitud de derivaciones e implicaciones más específicas que afectan a las diferentes áreas y departamentos de la organización a la hora de evaluar e integrar todas estas preocupaciones; pero es evidente que, al ser la organización “un ser eminente económico”, es en este lenguaje, el lenguaje de la economía por el que se debe razonar y argumentar en favor de la inclusión de la RSE en la organización. Creemos que es el lenguaje “que la empresa entiende mejor” a la hora de valorar este asunto del “por qué incorporar la RSE”. Y cuánto mayor sea el alcance y arraigo de la RSE en la organización, mayor será su retorno de valor intangible.

Por lo tanto, a la hora de decidir sobre compras, marketing, comunicación, recursos humanos, etc., la organización deberá incorporar estos “nuevos criterios” que implican la adopción de la RSE, que se añaden a los criterios económicos ya existentes.

Desde Responsablia creemos que la RSE es voluntaria, pero al ser cada vez más exigida y demandada por la sociedad, su protagonismo en la estrategia de las organizaciones será creciente.

Y se ha pretendido explicar en este artículo que la adopción de la RSE por parte de la organización implica consecuencias económicas favorables y sólidas a largo plazo.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia
El propósito (I): su composición

El propósito (I): su composición

El nuevo ciudadano, que emerge con la nueva era, la conocida como la era de la sostenibilidad, le hemos titulado con el nombre de “ciudadano moral”. En el presente artículo se va a desarrollar el propósito que guía al nuevo ciudadano, entendido y evaluado en términos de ocupación del tiempo a nivel profesional, tiempo no dedicado al ocio, pasatiempo, relajación o descanso.

El propósito es definido en términos generales como “intención de hacer o de no hacer algo”, o como “objeto o cosa que se pretende conseguir”. En el caso que nos ocupa, sería definir y concretar “qué quiere ser uno en la vida (a nivel profesional)”, “a qué me voy a dedicar”. Este es un aspecto relevante para cualquier individuo, ya que supone uno de los pilares de su dignificación y desarrollo como persona. El propósito desarrollado en profundidad supone sentir la aceptación social. En los términos de máximo desarrollo, puede alcanzar incluso cotas de reconocimiento como referente, como ejemplo o como líder en su campo de actuación.

El propósito que adopta el nuevo ciudadano se compone de los siguientes elementos para su desarrollo:

  1. La misión: supone la definición interiorizada de desarrollar un cometido en la vida. Supone la definición del propósito, es la meta dónde se pretende llegar. El nuevo ciudadano incorpora elementos sociales, medioambientales, éticos y de respeto a los derechos humanos a los puramente económicos.
  2. La pasión: supone la parte actitudinal que ayuda y beneficia el desarrollo de la misión. Implica maximizar las fortalezas y minimizar las debilidades del individuo. Es el motor que impulsa el seguir adelante con la misión que define el propósito del nuevo ciudadano. Esa energía necesita unos apoyos relacionales y unos objetivos definidos que sirven como acicate y marcan el camino a seguir.
  3. La vocación: supone la parte aptitudinal que proporciona el conocimiento y la cultura necesarias para el desarrollo de la misión. Implica una investigación de materias, una selección de referentes y la adopción de unos resultados previstos ya existentes en los que apoyarse. Y también supone elegir la innovación o “toque personal” como factor diferencial, previo análisis interno (propio) y externo (entrevistas y encuestas a tu entorno más cercano y en el que se confía).
  4. La profesión: supone el medio y la forma para llevar a cabo y alcanzar la misión, una vez que la pasión ya está consolidada así como adquirida de forma eficaz la vocación. Se puede materializar de dos maneras: de forma individual, como emprendimiento (de forma autónoma); o de forma colectiva, dependiendo de terceras personas o aglutinando a otras personas para incorporarlas en el proyecto definido a través de la misión y que se comparte por todos. En éste último caso, se establecen equipos y redes relacionales y profesionales.
  5. El reconocimiento: hay diferentes gradaciones, en función del alcance al que la persona quiere conseguir a la hora de la culminación de la misión. Iría desde un mínimo que supondría la contraprestación económica suficiente o pago por el desarrollo de su profesión o actividad hasta un máximo que supondría la categorización de esa persona como un líder o referente. En ambos casos el nuevo ciudadano siempre tiene la intención de pensar en “el bien común” por encima de “el bien propio”, con lo que siempre estará pendiente de ayudar a mejorar tanto el medio natural con el que convive como con la comunidad con a que interrelaciona.

Para el nuevo ciudadano, el propósito existe de forma permanente, no acaba con la jubilación, pues es la inquietud por sentirse bien consigo mismo y con el entorno lo que le guía en último término. Entonces pasará a ser formador, dará consejos, ofrecerá ayuda, acompañamiento y ejemplo para las nuevas generaciones. Todo ello acompañado de su carácter innato de ayudar a los demás en lo que pueda.

En los próximos artículos se desarrollan los diferentes elementos que componen el propósito.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral
Estado SOStenible

Del estado de SOS a Estado SOStenible (II): el ámbito interno

La empresa que emerge en la nueva era, la era de la sostenibilidad, la que hemos propuesto titular bajo el nombre de “Empresa disponible”, se ha visto en el artículo anterior cómo ha evolucionado en su estrategia, gestión, cultura y comportamiento, con la implementación de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

En el presente artículo se van a proponer diferentes aspectos de su ámbito interno, es decir, aspectos con afectación a la empresa en su identidad, en su organización y en su operativa diaria interna, tanto a nivel profesional como a nivel relacional.

A continuación, se detallan las características de índole interno que explican los diferentes estados descritos en el artículo anterior, el “Estado de SOS” (del que se proviene) y el “Estado SOStenible” (al que se pretende llegar), así como su evolución (la evolución tiene el símbolo “=>”, que indica el cambio de un estado a otro):

  1. El empleado es un recurso y, por lo tanto, un coste => El empleado es una persona y, por ello, supone una inversión a largo plazo.

  2. Los incentivos, si existen, se basan en logros económicos => Los incentivos incorporan logros medioambientales y sociales.

  3. La organización se estructura en forma piramidal y régimen jerárquico => La organización se estructura a partir de un liderazgo transversal y con gestión de equipos y redes.

  4. La empresa sólo se preocupa del cumplimiento normativo vigente para operar => Se incorpora la figura del “compliance”, añadiendo el cumplimiento de la normativa interna que toda la organización debe conocer y cumplir. Incluye prevención de delitos, soborno y corrupción.

  5. La formación es puntual y no planificada, al ser contemplada como un gasto => La formación es prioritaria, se considera una inversión y se planifica de forma anual.

  6. La innovación, si existe, se localiza en un área determinada => La innovación y generación de ideas de mejora es una competencia más de todos los miembros de la organización.

  7. En la selección de personal, se prioriza la capacitación profesional => En la selección de personal se valora tanto la aptitud como la actitud y valores de la persona.

  8. No existe un código de conducta y si existe, no se conoce => Se comunica, previa participación y consenso interno, el código ético o de conducta.

  9. Existe el denominado “efecto ruido”, basado en información no contrastada e informal => Toda la información relevante se comunica a toda la organización, por los medios que aseguren que todo el mundo la ha recibido.

  10. La seguridad y salud laboral es un coste => La prevención de riesgos laborales es una inversión, y supone mejorar el clima laboral y por tanto, la productividad.

Se observa de forma explícita cómo la incorporación de la Responsabilidad Social Empresarial afecta al ámbito interno de la empresa. Se han seleccionado aspectos concretos, con toda probabilidad existen muchos más, pero se ha pretendido un resumen en forma de “decálogo”.

En el próximo artículo veremos las características que definen el ámbito externo (reputación) de la empresa, que explican los diferentes estados descritos y su evolución y transición de uno al otro.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies