Monthly Archives julio 2015

ENTREVISTA a: María Prandi

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Maria Prandi, Fundadora y directora ejecutiva de BHR (www.businessandhumanrights.es)

Maria Prandi es fundadora y directora ejecutiva de Business and Human Rights (BHR), una empresa social que asesora a empresas, gobiernos y organizaciones internacionales en la mejora de los impactos de las empresas en el ámbito de los derechos humanos, el desarrollo y el peace-building mediante la práctica de la innovación social y desde una perspectiva colaborativa y tecnológica. Maria ha asesorado a muchas empresas a entender su potencial de impacto positivo en el desarrollo de su negocio.

Maria Prandi es también co-fundadora de Peacestartup, una iniciativa global que pretende promover emprendimientos que, a través de uso de las TIC aporten soluciones y negocios sostenibles que resuelvan los retos de paz en países en conflicto y post-conflicto (www.peacestartup.org).

Es licenciada y Master en Relaciones Internacionales por la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Konstanz (Alemania). Es colaboradora del Instituto de Innovación Social de ESADE y de la Escuela de Cultura de Paz de la UAB. Es asesora del Área de Cooperación y Solidaridad del Ayuntamiento de Barcelona en temas de cooperación empresarial y de la AECID en el ámbito de las alianzas público-privadas en contextos de crisis humanitarias. Es miembro del Teaching Business and Human Rights Forum de la Columbia University (New York).

Es la autora de numerosos artículos y libros en relación al papel de las empresas respecto de los tres ejes de trabajo de Naciones Unidas, entre ellos, Guía práctica de derechos humanos para empresas (2006), ¿Pueden las empresas contribuir a los ODM? Claves para comprender y actuar (2009) y La RSE en contextos de conflicto y postconflicto: de la gestión del riesgo a la creación de valor (2010). Ha trabajado ante diversos órganos de derechos humanos de Naciones Unidas en Ginebra y participado en varios proyectos sobre este tema para la Unión Europea y a través de instituciones de referencia como el CIDOB o el ICIP. Como asesora de esta última organización es la responsable de impulsar un network internacional sobre Business, Conflict and Human Rights.

Entrevista

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

María Prandi: Soy a una persona comprometida con hacer que las cosas avancen lo máximo posible en el ámbito de empresa y derechos humanos desde la convicción y la profesionalidad. Son ya 15 años de trabajo en un terreno difícil y complejo del cual he aprendido muchísimo tanto en lo humano como en lo profesional. El haber ganado hace unos meses el prestigioso premio de la Business for Peace Foundation de Oslo que otorgan premios Nobel de paz y de economía por un proyecto del cual soy co-fundadora ha significado un empujón más al trabajo realizado hasta ahora. ¡Ahora toca seguir!

Responsablia: Según tu amplia experiencia profesional en materia de empresa y Derechos Humanos, ¿se ha progresado lo suficiente en esta materia en España? ¿Cómo ha afectado la crisis en este asunto?

María Prandi: Es cierto que se ha avanzado mucho pero también estoy convencida de que es necesario avanzar más tanto por parte de los gobiernos como de las empresas. El hecho de que el gobierno no haya aprobado todavía el Plan Nacional de Empresa y Derechos Humanos, tras llevarse a cabo durante año y medio consultas a todos los actores implicados, es un gran lastre para este país. A diferencia de otros países avanzados, España sigue a la cola de considerar este tema como objeto de una política pública que clarifique a las empresas qué se espera de ellas. Respecto de las empresas, algunas de ellas presentan avances significativos mientras que otras no acaban de entender que su sostenibilidad está comprometida en el medio plazo si no son capaces de comprender la importancia de sus responsabilidades para con las personas y la licencia social para operar.

Responsablia: El trabajo forzoso y el trabajo infantil, son dos lacras existentes en la actualidad. ¿Cuál es tu propuesta para su erradicación?

María Prandi: Es cierto que estas son dos lacras que afectan a un gran número de personas. 168 millones de menores trabajan en el mundo de los cuales 85 millones realizando tareas peligrosas, sobretodo en el campo. ¡Y poca gente sabe que este fenómeno afecta incluso a países como los Estados Unidos! 12 millones de personas son trabajadores forzosos, de los cuales se calcula que la mitad son también menores. Son cifras inadmisibles en el siglo XXI. El principal origen de estas lacras es la pobreza. El pago de salarios dignos en los países del sur y la creación de oportunidades de emprendimiento para los jóvenes serían fórmulas útiles para revertir estas cifras. La educación es otra piedra angular: por cada año que un niño deja de ir a la escuela, sus probabilidades de tener ingresos estables de mayor se reducen, nos advierte la OIT. La discriminación en el lugar de trabajo es otro problema acuciante a nivel global.

Responsablia: Las preocupaciones laborales y de respeto a los Derechos Humanos, ¿son las dos caras de una misma moneda?

María Prandi: Creo que la crisis nos ha enseñado la importancia de respetar los derechos laborables en cualquier país del mundo. Una persona que ahora cobra menos por el mismo trabajo o que hace horas extras porque es lo que se considera normal puede sentirse ahora más cercano a esos miles de centenares de trabajadores y trabajadoras que trabajan en las cadenas de suministro de las grandes empresas globales con condiciones laborales difíciles y, en algunos casos, extremas. Creo que la crisis nos ha hecho entender que nuestro modo de consumo debe ser más sostenible y respetuoso con los derechos humanos.

Responsablia: A partir de la relevancia que confiere la educación a una sociedad, ¿qué elementos propones en el plan educativo actual para que la ciudadanía y las empresas sean más tolerantes y respetuosas con los Derechos Humanos?

María Prandi: Es imprescindible enseñar a los jóvenes a entender que la partida debe jugarse asumiendo nuestras responsabilidades como consumidores, trabajadores o empleadores. Acabo de finalizar una investigación para Naciones Unidas y una de las conclusiones del estudio muestra que la educación pasa cada vez más por sacar a los alumnos del aula implicándoles en proyectos multi-disciplinares y con impacto social. Y, además, ¡Las nuevas generaciones buscan precisamente esto! ¡Falta, sin embargo, que el sistema educativo sea capaz de entender que no se puede enseñar de la misma manera en el 2015 que hace 100 años!

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente, aunque no sean del ámbito de la RSE, la empresa y los DD.HH.:

María Prandi: Tengo un documento abierto en mi ordenador en el que voy apuntando frases que me parecen extraordinarias. Hay una de Anatole France que dice “To accomplish great things, we must not only act, but also dream, not only plan, but also believe”. (Para realizar grandes cosas, no sólo se debe actuar, sino también soñar, no sólo planear sino creer). Creo que refleja un poco los dogmas que creo que hay que seguir en la vida.

Tengo también algunos referentes en mi vida. El primero de ellos, mi padre, sin duda, una persona de una gran valía intelectual e inagotable humildad. Pero, más allá de los grandes personajes, he tenido la suerte de trabajar, conversar y conocer a gente movida por valores universales en mi quehacer diario. Es la suerte de trabajar en el ecosistema de los derechos humanos. Son personas que me han enseñado principios como la perseverancia, la honestidad con uno mismo y con los demás y la importancia de implicarse, personal y profesionalmente, en cambiar aquellas cosas que no nos gustan de este mundo.

Responsablia: MUCHAS GRACIAS María por contestar nuestro pequeño cuestionario, ha sido un placer contar contigo en nuestro cuarto número del boletín de RESPONSABLIA. Espero haya sido de interés para nuestros suscriptores y lectores del boletín, a los que enviamos un afectuoso saludo.

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Empresa y Derechos Humanos (I): la RSE

Declaración universal de los derechos humanos
Con el presente artículo se inicia una serie de tres artículos dedicados a “La empresa y los Derechos Humanos”.

En el presente artículo vamos a analizar, de forma general, pues este tema da para mucha literatura, el papel que la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) desarrolla en este asunto tan delicado y, a la par, fundamental.

Encontramos la siguiente definición de RSE en la Estrategia Española de RSE, Estrategia 2014-2020, que depende del Ministerio de Empleo y Seguridad Social: ““La responsabilidad social de la empresa es, además del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes, la integración voluntaria por parte de la empresa, en su gobierno y gestión, en su estrategia, políticas y procedimientos, de las preocupaciones sociales, laborales, ambientales y de respeto a los Derechos Humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuencias y de los impactos que derivan de sus acciones”.

Por lo tanto, los Derechos Humanos (DD.HH.) forman parte de la propia definición de la RSE, con lo cual cualquier estrategia empresarial en materia de RSE deberá incorporar, indefectiblemente, en uno de sus elementos de gestión, las actuaciones efectuadas en materia de respeto de los DD.HH.

Y las principales iniciativas internacionales en materia de RSE y de DD.HH., ponen de manifiesto esta área de incidencia en la gestión de la RSE, los Derechos Humanos. Entre ellas encontramos las siguientes:

  • El Pacto Mundial de las Naciones Unidas.
  • Las líneas directrices de la OCDE para empresas multinacionales.
  • La Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social de la OIT.
  • La ISO 26000.
  • Los principios rectores sobre las empresas y los Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Dentro de las medidas que contiene la ya mencionada Estrategia Española de RSE, encontramos las siguientes acciones a implementar, relacionadas con los DD.HH.:

  • Respeto y protección de los Derechos Humanos en toda la cadena de valor.
  • Fomentar la incorporación de criterios sociales, ambientales, de Derechos Humanos y éticos en las licitaciones y adquisiciones públicas vinculados al objeto del contrato.
  • Estudio del “informe del Representante Especial del Secretario General para la cuestión de los Derechos Humanos y las Empresas Transnacionales y otras empresas, John Ruggie”, del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

De todas maneras, España sigue sin aprobar el “Plan Nacional de Empresa y Derechos Humanos”.

En conclusión, a pesar de la relevancia de los DD.HH. y de los beneficios comprobados que la implementación de la RSE comporta a la empresa, que culminan en la generación de valor intangible (prescripción, reputación corporativa, imagen de marca, retención del talento, innovación responsable, etc.), y tangible (métodos existentes de valoración y monetización del valor intangible), de momento lo que predomina son las intenciones, las declaraciones y las propuestas de acciones.

Pero los DD.HH. son un asunto lo suficientemente transcendental, que demorar su inclusión en las empresas como un elemento de gestión, a incluir en la estrategia global y transversal de la RSE, es perjudicial para la sociedad. Y ésta debe ser la que, a partir de la demanda de su exigibilidad en la gestión empresarial, otorgará la conocida como “licencia social para operar”.

Y desde Responsablia, como actor social, apoyamos toda acción en favor de la inclusión sin reservas, sin fisuras y de forma íntegra en contenido y alcance, de la gestión de los DD.HH. en las empresas, más allá del mero cumplimiento normativo.

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El propósito (III): la pasión

n8_La pasión

El nuevo ciudadano, aquí bautizado con el nombre de “ciudadano moral”, tiene un propósito que le guía. Conviene volver a recordar los elementos que componen el propósito: la misión, la pasión, la vocación, la profesión y el reconocimiento.

En el artículo anterior, se explicó la misión, el primer elemento del propósito del ciudadano emergente en la nueva era, la era de la sostenibilidad. En el presente artículo se desarrolla el segundo elemento: la pasión.

De entre las acepciones que encontramos en el diccionario sobre el término, la que hace referencia al elemento del propósito del nuevo ciudadano, es la que significa “tener apetito o afición vehemente a algo”.

Y es precisamente ése el sentido que confiere este elemento: a partir de la configuración de la misión, que como se explicó en el artículo anterior, supone la definición del propósito, tenemos que añadir la pasión como ingrediente actitudinal imprescindible, el cual sirve de ayuda y apoyo para la consecución diaria de las metas propuestas por el propósito.

Una de las claves a la hora de emprender un camino profesional, ya sea de forma propia, en grupo o para un tercero, es añadir la pasión por lo que haces al conjunto de tus capacidades, habilidades y conocimientos.

Pero en el caso que nos ocupa, la pasión alcanza un grado superlativo, entendido como “el motor que necesita la misión para poder llevar a cabo el propósito”. Gracias a la pasión:

  • Se superan los obstáculos que el ciudadano se encuentra en el camino.
  • Se aporta la vitalidad suficiente para alimentar la constancia en el objetivo marcado.
  • Se refuerza una visión positiva antes las diferentes indecisiones o dudas que pueden aparecer.
  • Se levanta el bajo estado anímico que, con mayor o menor frecuencia, aparece.
  • En definitiva, es la fuente inagotable de energía necesaria para perseguir el propósito definido.

Hay una definición de actitud que encaja perfectamente con la idea que se quiere transmitir de la pasión, y es la que contempla aquélla como “la predisposición aprendida a responder de un modo consistente a un objeto social”.

La pasión es el elemento actitudinal del propósito, y debe alimentar entre otros, los siguientes aspectos que configuran una actitud como se acaba de definir:

  • Predisposición a superarse, a crecer, a mejorar, a continuar por el camino que guía el propósito.
  • Esfuerzo constante, incluso llegando al sacrifico en ocasiones, para evitar la dejadez y la desidia.
  • Perseverancia en el objetivo marcado, con la mejora continua y la adaptación a las circunstancias.
  • Optimismo permanente, el contexto muchas veces varía, pero este factor siempre ayuda y alienta.
  • Convicción en el logro, en la recompensa, que no es otra que la definida por el propósito.

Es deseable que, por el camino, se encuentren a personas que compartan en una gran parte el propósito marcado, pues así el tránsito se hace mucho más llevadero, a la par que los elementos disuasorios, perniciosos y negativos que suelen aparecer, son más fácilmente superables.

Pero, en cualquier caso, la pasión es el ingrediente indispensable de nuestra actitud para encarar el propósito que se ha marcado el nuevo ciudadano.

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En clave de RE: la música de la nueva empresa

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La nueva empresa, desde aquí renombrada como “empresa disponible”, es la empresa que emerge en la nueva era, la era de la sostenibilidad.

Esta empresa, a partir de la incorporación de la Responsabilidad Social Empresarial en su estrategia y gestión, conlleva “una melodía de acompañamiento permanente”, en sentido contextual de gestión empresarial, que desde aquí se propone que sea “en clave de RE”.

La nota musical RE es la nota que define la nueva empresa, para cada uno de los siguientes elementos de gestión, que culminan con la generación de valor intangible:

  1. Impacto económico => REtorno de la inversión.
  2. Impacto social => REtorno a la comunidad.
  3. Impacto medioambiental => REducir & REutilizar & REciclar.
  4. Gobierno Corporativo => REorganización.
  5. Cumplimiento => REspeto a las normas.
  6. Grupos de interés => REalimentación.
  7. Derechos Humanos => REspeto a las personas.
  8. Ética => REvitalización.
  9. Cambio => REnovación.
  10. Innovación =>  REinventarse.
  11. Mejora continua => REvisión.
  12. Valor intangible => REvalorización.

Los elementos de gestión mencionados son elementos clave para el correcto desarrollo en la empresa de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), de manera que, en el óptimo, con el pleno rendimiento de los mismos, se alcanza la plena integración de la RSE en la empresa.

En concreto, con la triple cuenta de resultados, que analiza el impacto económico, medioambiental y social que la empresa produce por su actividad, la empresa obtiene la REafirmación de su participación como actor social y que convive en la comunidad donde opera.

Por otro lado, con los logros en los aspectos del Gobierno y el Cumplimiento, la empresa logra su REadmisión como empresa que cumple con la legalidad.

Con los logros en los aspectos de los grupos de interés, Derechos Humanos y la ética, la empresa alcanza su REputación como empresa socialmente responsable.

Por último, con la correcta gestión del cambio, la innovación y la mejora continua, la empresa consigue una adecuada REacción ante los imprevistos, ya sean a nivel interno o a nivel externo, y de cualquier índole (política, económica, social o tecnológica).

Es obligado que la empresa realice una verificación de los logros de todos y cada uno de los elementos de gestión mencionados. Por lo tanto, tiene que rendir cuentas, es decir, tiene que REportar. Y gracias a ello, la empresa adquiere un incremento de su valor intangible.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

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