Monthly Archives febrero 2016

Los colores de la sostenibilidad (I): la gestión tricolor

n13_Los colores de la sostenibilidad (1)_gestión tricolor

La nueva empresa, que surge en la nueva era, la era de la sostenibilidad, se la ha titulado como “empresa disponible”, abierta, alerta y atenta permanentemente.

La nueva empresa adopta la RSE, Responsabilidad Social Empresarial, en su estrategia, gestión y operativa diaria. Por lo tanto, incorpora la triple cuenta de resultados en su rendición de cuentas. Ello implica reporte y comunicación no sólo en materia económica, sino también en materia social y medioambiental.

Por lo tanto, la estrategia ha pasado de ser “monocolor”, con la difusión de la información económico-financiera en exclusiva, a “multicolor”, con la incorporación de la información del impacto social y medioambiental que genera la actividad de la organización.

Se asocia de manera innata o axiomática los siguientes colores a las distintas rendiciones de cuentas que se reportan, distinguiendo entre:

  • Reporte del impacto económico generado: color azul.
  • Reporte del impacto social generado: color rojo.
  • Reporte del impacto medioambiental generado: color verde.

El color azul simboliza y se asocia con lo eterno, y en este sentido, es eterno e imperecedero que las empresas para sobrevivir tengan que conseguir beneficios. De ahí que es el color elegido para el aspecto económico de la actividad de la empresa.

El color rojo simboliza el amor a las personas y, en este sentido, es ideal para definir el aspecto social de la actividad de la empresa. También es el color de la pasión, que junto con el propósito, representan dos condimentos fundamentales para la generación de confianza.

El color verde simboliza a la vegetación y a lo ecológico. Es el color más evidente e indiscutible en su asociación a uno de los tres impactos que la actividad de la empresa genera a la sociedad, en este caso, el relacionado con el aspecto medioambiental.

La virtud supone “la capacidad que tiene una cosa de producir un determinado efecto positivo”. A partir de esta definición, encontramos que la gestión tricolor incorpora las siguientes virtudes:

  • El color azul confiere la virtud de gestión.
  • El color rojo confiere la virtud relacional.
  • El color verde confiere la virtud ecológica.

Si la empresa aúna estas tres virtudes en su estrategia y gestión, que aunando todos los conceptos y argumentos ya explicados, dicha gestión se podría denominar como “gestión tricolor virtuosa”, sin duda se aproximará a una gestión sostenible y responsable, basada en una adopción estratégica de la RSE, Responsabilidad Social Empresarial.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

El compromiso (II): su composición

n13_El compromiso, su composición

El nuevo ciudadano que emerge en la nueva era, la era de la sostenibilidad, en este blog temático se le ha llamado “ciudadano moral”.

En el artículo anterior se comentó que la razón de ser del compromiso era que el nuevo ciudadano es un actor social, por lo que se relaciona, interactúa y toma decisiones que afectan a los demás.

También se comentó que el nuevo ciudadano posee un componente esencial: es una persona sostenible, acorde con la nueva era que le toca vivir, la era de la sostenibilidad. Por lo tanto, es una persona preocupada por su entorno social y con el medio natural. Con ambos convive, interactúa y se relaciona.

A partir de las conclusiones del artículo anterior, se puede establecer una propuesta inicial y abierta de la composición del compromiso que adopta el nuevo ciudadano, a partir de una serie de preocupaciones que se detallan a continuación:

  1. Preocupaciones de respeto de los Derechos Humanos (infantil, igualdad, etc.).
  2. Preocupaciones de respeto al entorno y medio natural.
  3. Preocupaciones de respeto a la diversidad y la biodiversidad.
  4. Preocupaciones de respeto a la libertad de expresión y a la diferencia.
  5. Preocupaciones de respeto a las normas y las leyes que regulan la sociedad.
  6. Preocupaciones de fomento a la educación en aptitudes y en actitudes.
  7. Preocupaciones de fomento del trabajo digno.
  8. Preocupaciones de fomento de la cooperación y el desarrollo de los más desfavorecidos.
  9. Preocupaciones de fomento de una justicia y una sanidad igual para todos.
  10. Preocupaciones de fomento de hábitos de vida saludable (nutrición, deporte, etc.).
  11. Preocupaciones de fomento de la libre competencia y acceso a la financiación.
  12. Preocupaciones de fomento de un acceso a la energía y a los recursos igual para todos.

Por lo tanto, el nuevo ciudadano se compromete a respetar y fomentar el desarrollo de la resolución de las preocupaciones, las cuales se fundamentan por desigualdades generalizadas.

Las desigualdades vienen motivadas por un lado, por una mala distribución y/o asignación de recursos y, por otro lado, por una imposición arbitraria favoreciendo a algunos y con una falta de respeto a las clases no dominantes.

El nuevo ciudadano, por tanto, se compromete en función de sus facetas y roles, en tiempo de estudio, de trabajo, de familia o de ocio. Siempre tiene claro lo que le mueve, su compromiso es permanente y evoluciona constantemente, en función de aquellos roles en los que está inmerso. Por ejemplo, es más probable que, en su rol de trabajador, le preocupe mucho más el fomento del trabajo digno. También se compromete en función de su relación con los grupos de interés, identificados en el artículo anterior. La priorización en ambos casos, varía.

Por lo tanto el nuevo ciudadano es una persona sostenible y, por extensión, comprometida.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

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