Monthly Archives mayo 2016

El valor compartido (I): implicaciones

n16_El valor compartido (I)_implicacionesLa nueva empresa, que surge en la nueva era, la “era de la sostenibilidad”, aquí titulada como “empresa disponible”, tiene una misión dirigida también a generar valor compartido.

La generación de valor compartido tiene una serie de implicaciones en la nueva empresa. Se proponen las siguientes:

  • Inversión y endeudamiento: nuevos proyectos, iniciativas, propuestas y acciones.
  • Gobierno y Dirección: nuevos estilos de liderazgo, gestión de equipos y consecución de logros.
  • Productividad y eficiencia: mejoras en el rendimiento y en la alineación de los involucrados.
  • Gestión de personas: sensibilidad, mejora de la relación, diálogo y comunicación.
  • Gestión de los grupos de interés: beneficio mutuo, sinergias y alianzas.
  • La cooperación: nuevas formas de obtención de logros y objetivos.
  • La comunicación: nuevos contenidos, criterios y fórmulas que producen más amplitud.
  • El reporte vs el retorno: rendición de cuentas y gestión de respuestas y contingencias.

Todas y cada una de las implicaciones serán desarrolladas en los siguientes artículos del blog sobre la nueva empresa emergente en la era de la sostenibilidad.

La nueva empresa adquiere como nuevo paradigma de gestión la RSC, Responsabilidad Social Corporativa que incorpora en su estrategia, gestión y operativa.

Una de las principales consecuencias que genera la adopción y desarrollo de la RSC en la empresa es la asunción, creencia firme y voluntad decidida en el desarrollo y la consecución de generar valor compartido.

La generación de valor compartido, puede ser definida como “la definición de las políticas y las prácticas operacionales de la empresa que producen tanto una mejoran la competitividad de la misma como una mejora en las condiciones económicas y sociales en las comunidades donde opera la empresa”.

Y mediante la generación de valor compartido, la comunidad donde opera le otorga a la empresa la denominada “licencia social para operar”. Es uno de los retornos más evidentes que la empresa obtiene con la apuesta decidida en generar valor compartido.

Generar valor compartido supone para una empresa, para cualquier organización, incrementar su valor intangible, que siempre está presente en la valoración de la empresa por parte de los inversores, que ya no sólo se guían por los resultados económicos obtenidos. Por lo tanto, las variables no financieras son tenidas en cuenta de forma creciente, y supone una fuente identificativa de las perspectivas de futuro y existencia de la empresa.

Se puede concluir que generando valor compartido, la empresa se dota de mayor probabilidad de sostenibilidad a largo plazo, y de un incremento de su reputación e imagen corporativas.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

El compromiso (V): retorno emocional

n16_El compromiso, retorno emocional
El nuevo ciudadano, que surge en la nueva era, “la era de la sostenibilidad”, se le menciona desde este blog cómo “ciudadano moral”, y adquiere un compromiso social, siendo una de las características que lo define.

En los artículos anteriores que explican y desarrollan ese compromiso, se menciona que el compromiso lo adquiere a partir de sus preocupaciones y anhelos. Selecciona y elige las vías de atención y asistencia que más y mejor cubren sus expectativas y desarrolla habilidades para poder desarrollar este compromiso.

En el presente artículo se intentará responder a la siguiente pregunta: ¿Cuál es el retorno que obtiene el nuevo ciudadano con el desarrollo de su compromiso social?

Obviamente el retorno no es económico, es un retorno emocional. Las variadas fórmulas para desarrollar el compromiso, como puede ser la ayuda y/o asistencia personal/voluntariado corporativo/acción social grupal, etc., producen un retorno individual/clima organizacional/grupal emocional/de clima laboral/pertenencia al grupo, respectivamente.

Se proponen una serie de características que forman parte del retorno emocional, que también definen el espíritu que impregna el compromiso social. Serían las siguientes:

  • Obtención de nuevas experiencias y realidades sociales, que mejora su conocimiento.
  • Fomento de la buena convivencia y armonía en la comunidad.
  • La solidaridad como valor emergente y compartido.
  • Educación en valores, su fomento y difusión con el ejemplo.
  • Generación de esperanza para un futuro mejor, sentando las bases en el presente.
  • Acción social y colaborativa como fuente de generación de soluciones comunitarias.
  • Adhesión a un compromiso comunitario basado en cubrir las necesidades de sus miembros.
  • Fuente de generación de confianza y de credibilidad, incluso llegando a ser referente.

En último término, al nuevo ciudadano le produce desarrollar su compromiso un sentimiento definido por:

  • Tranquilidad de espíritu y de conciencia.
  • Sentido de pertenencia a una comunidad.
  • Saberse útil y respetado por la comunidad.

En definitiva, el nuevo ciudadano consigue sentirse bien consigo mismo y con los demás. Y esta sensación de felicidad ayuda a desarrollar a nivel profesional una serie de actitudes que pueden ser beneficiosas para la organización dónde realice su trabajo, generando un valor añadido intangible (talento) y tangible (productividad).

El nuevo ciudadano, por tanto, recibe un retorno emocional que redunda en la mejora de sus capacidades, actitudes y comportamiento que, sin duda, serán tenidos en cuenta por una organización que busca tener miembros responsables.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

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