Monthly Archives septiembre 2016

ENTREVISTA a: Nicolás Palacios

nicolasNicolás María Palacios Cabero, Presidente de FESBAL, Federación Española de Bancos de Alimentos.

Licenciado en Ciencias Económicas. Ha desarrollado su larga carrera profesional en la empresa privada como economista, perito y profesor mercantil. En el año 1995, entra a formar parte del Banco de Alimentos de Vizcaya, desempeñando puestos como Tesorero, Vicepresidente y Presidente. Desde mayo de 2014 ocupa la Presidencia de la FESBAL.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo se define a nivel personal y a nivel profesional?

Nicolás Palacios: Me considero como una persona paciente, tranquila, motivadora, integra y leal. Esos son valores que he intentado aplicar siempre, tanto en mi vida privada como en la profesional.

Responsablia: Como Presidente de la FESBAL, Federación Española de Bancos de Alimentos, asociación sin ánimo de lucro y que en la actualidad reúne a 56 Bancos de Alimentos, al menos uno por provincia, en el que cada uno de ellos recibe donaciones, recupera los excedentes alimentarios y los distribuye entre las entidades locales para que los hagan llegar a las personas necesitadas, ¿Qué entidades colaboran más en la consecución del objetivo de la Federación y de los Bancos de Alimentos?

En el caso de las empresas, ¿son grandes o son mayoritariamente pymes?

Nicolás Palacios: Los Bancos de Alimentos gestionan los alimentos que reciben desde distintos organismos públicos y privados. La Unión Europea y el gobierno español nos entregan una serie de productos no perecederos, como lentejas, garbanzos, arroz, pasta, leche, aceite, galletas, tomate frito, conservas de atún, etc., a través de los fondos FEAD, el Fondo Europeo de Ayuda a las Personas más Desfavorecidas. Otra destacada parte de los alimentos nos llega de las grandes y medianas industrias del sector de la alimentación y de algunas pymes locales, con las que mantenemos firmados convenios de colaboración; también de las empresas de distribución y comercialización de alimentos y, finalmente, de las retiradas de excedentes alimentarios, como las frutas o sus transformados en zumos.

Y, por supuesto, otra destacada parte de los alimentos nos llega gracias a las donaciones de particulares, que colaboran como donantes o bien como voluntarios en las operaciones como la Gran Recogida, que se realizan en el último fin de semana de noviembre a nivel nacional de todo el territorio español. Asimismo contamos con ellos localmente en las múltiples recogidas puntuales, que llamamos Operaciones Kilo, que organizan periódicamente los Bancos de Alimentos en sus zonas de actuación. Como dato comparativo, queremos destacar que en la Gran Recogida 2015 se recibieron en toda España 22 millones de kilos, en un solo fin de semana. En ese mismo año FESBAL, a través de los Bancos de Alimentos, distribuyó cerca de 153 millones de kilos, que repartimos entre casi 1.600.000 personas necesitadas, a través de unas 8.500 entidades benéficas locales.

Responsablia: Según los datos de que disponen, ¿Cuál ha sido la evolución, en el caso de las empresas, de su acción?

En este sentido, ¿Cuáles son las fórmulas principales (donación, voluntariado, sensibilización, etc.) que emplean las empresas para desarrollar su acción social?

Nicolás Palacios: La reciente crisis ha incrementado de forma notable, incluso exponencial, el número de personas necesitadas de ayudas de alimentos. Afortunadamente, la sociedad española ha respondido con similar empuje para contrarrestar esa dramática situación social. Si en el año 2011, FESBAL gestionaba unos 100 millones de kilos de alimentos, en el año 2015 las cantidades han aumentado en más del 50 por ciento. Por supuesto que las empresas han puesto su destacado “grano de arena” para ayudar a los más necesitados, al igual que la ciudadanía en general ha puesto también su “granito” con ese mismo objetivo. De hecho, podemos presumir de ser el país de la Unión Europa más solidario en la recogida de alimentos para las personas más desfavorecidas.

En conclusión, podemos señalar que la tarea de los Bancos y de la Federación se ha centrado en sensibilizar a la sociedad para incrementar las donaciones, en firmar convenios con las grandes y medianas empresas y en reunir a más voluntarios, para que colaboren desinteresadamente en nuestra labor. Nuestros esfuerzos han sido reconocidos con el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2012 y, como consecuencia, la reputación de la organización FESBAL y de sus Bancos de Alimentos nos ha llevado a ser la ONG de mayor notoriedad en España. Precisamente este año estamos celebrando los 20 años de la fundación de la Federación Española de Bancos de Alimentos, que pretende dar una estructura unitaria, con solidez y peso, al conjunto de los 56 bancos actualmente abiertos en España.

Responsablia: A partir de los datos proporcionados en la pregunta anterior, en su opinión, ¿Existe una correlación entre las empresas que se declaran socialmente responsables y la acción social que llevan a cabo?

En sus relaciones y actuaciones, ¿Ha constatado el hábito de identificar a una empresa socialmente responsable a partir de la acción social que desarrolla?

En su opinión, ¿Es condición suficiente para etiquetarla en esos términos?

Nicolás Palacios: Efectivamente, son muchas las empresas que asumen el compromiso social como una tarea que les da un valor añadido y de notoriedad. En consecuencia, aceptan desarrollar una labor social de importancia, según sus posibilidades, que al mismo tiempo les permite obtener ciertas ventajas fiscales. Un ejemplo claro es la donación extraordinaria recibida de la Fundación Amancio Ortega en 2015, destinada a dotar de maquinaria, instalaciones e infraestructuras modernas y adecuadas a los Bancos de Alimentos en todo el territorio español. Otro caso de colaboración exitosa es la alcanzada con la obra Social de la Fundación la Caixa, con la que hemos participado en varias campañas de gran repercusión social, como han sido los Imprescindibles, Ningún Niño sin Bigote o Héroes Anónimos. Fesbal tiene firmados convenios con otras muchas empresas, de entre ellas destacamos: Acciona, Atresmedia, Azkar, Capsa Food, Ebro, el Corte Inglés, Grupo ADO, EMT, Grupo SADA, IBM, Makro, Kellogg’s, Lidl, Grupo Pascual, P&G, Fundación Manpower Group, Supercor y Unilever. Y por supuesto, desde FESBAL seguimos trabajando para aumentar ese listado de empresas colaboradoras con nuestra función social.

Responsablia: Para incrementar la acción social y la sensibilización de la sociedad, con el objetivo de lograr una mayor involucración y apoyo a la labor de las entidades del tercer sector, ¿Qué medidas propone para tal fin?

Y en el ámbito educacional y formativo, según su opinión, ¿Qué medidas se podrían aplicar en las diferentes franjas de edad?

Nicolás Palacios: La crisis nos ha situado muy lejos de aquellos objetivos que pedían a los países más desarrollados, entre ellos a España, que dedicaran un 0,7% de su Producto Interior Bruto a la acción social. Las dificultades de estos años han llevado al cierre de muchas entidades del Tercer Sector. La reducción del dinero disponible ha abocado a la desaparición a muchas de las Oeneges existentes. Entre las medidas indispensables sería necesario retomar la sensibilización social como una tarea de todos. En un momento en el que muchas instituciones han perdido el respeto de los ciudadanos, las grandes entidades del Tercer Sector han logrado mantener su prestigio, al tiempo que se han visto obligadas a cubrir esos huecos que las instituciones públicas dejaban desatendidos. Todo ello en circunstancias de extrema necesidad para muchas familias, con el número de desfavorecidos y necesitados creciendo de forma exponencial, mientras los medios financieros se reducían en proporciones inversas.

Respecto a la segunda parte de la pregunta, digamos que para darle la vuelta a esta situación, la sociedad debe tomar medidas en el ámbito de la educación y de la formación. En las familias se debe concienciar a los niños de las realidades sociales: Hay gente necesitada en nuestros pueblos y ciudades, incluso hambrienta, mientras que aumenta el despilfarro de alimentos. En España se tiran a la basura 7,7 millones de toneladas cada año, según los datos de la FAO. La escuela, el instituto y la universidad son los lugares donde se debe complementar y desarrollar esa enseñanza social a niños y jóvenes. Las nuevas generaciones tienen por delante un compromiso con la sociedad y con el planeta. De hecho, los voluntarios de FESBAL dan charlas en colegios y en otras instituciones de enseñanza, y participan en debates sobre estos problemas del hambre y del despilfarro. Un ejemplo de esta realidad práctica es la Cátedra Bancos de Alimentos de la Universidad Autónoma de Madrid, con la que colaboramos para divulgar estos problemas y sus posibles soluciones.

Responsablia: Por último, le pedimos que comparta con nosotros una frase, un libro y un referente que le hayan influido en su desarrollo personal y profesional.

Nicolás Palacios:

Frase: “No me preocupa que haya ricos y pobres, me preocupa el despilfarro”. Santa Teresa de Calcuta.

Libro: “La Biblia“.

Referente: “Gandhi”.

Responsablia: MUCHAS GRACIAS Nicolás por contestar nuestro pequeño cuestionario, ha sido un placer contar con usted en nuestro decimosexto número del boletín de RESPONSABLIA. Espero haya sido de interés para nuestros suscriptores y lectores del boletín, a los que enviamos un afectuoso saludo.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

La empresa y el impacto social (II): mucho más que caridad

n16_editorial_septiembre-2016

Este es el segundo artículo de un total de tres artículos que van a tratar la temática referida a “La empresa y el impacto social”.

Como se comentó en el artículo anterior, una de las bases sobre las que se sustenta la RSC, Responsabilidad Social Corporativa, es la consideración y evaluación del impacto social que genera la actividad de la organización en la sociedad en general, y en la comunidad local en particular.

En el artículo anterior se propusieron las manifestaciones que la organización debe proclamar y difundir a todos los grupos de interés con las que aquélla se relaciona. Son: el compromiso, la contribución y el propósito. Así se le confiere “la licencia social para operar”. En el presente artículo se van a desarrollar diferentes propuestas de acciones a desarrollar para dar cumplimiento a las manifestaciones que la organización ha proclamado tanto a nivel interno como a nivel externo.

Entre las acciones que se desarrollan con mayor o menor frecuencia por las organizaciones, dentro de sus programas de “acción e impacto social”, encontramos las siguientes:

  • Filantropía: donaciones (económica y/o material) a ONGs y entidades del Tercer Sector.
  • Patrocinio: a eventos culturales, deportivos, etc., con alianzas y beneficios para ONGs y entidades del Tercer Sector. Suelen ser de carácter puntual o permanente (renovable anual).
  • Mecenazgo: a personas que desarrollan proyectos de emprendimiento de marcado carácter social, start-ups en su inmensa mayoría.
  • Esponsorización: serían patrocinios con marcado carácter publicitario, también suelen ser de carácter puntual o permanente (renovación anual).
  • Colaboración: siempre es puntual, ante eventos especiales, mediante ayuda económica, personal (empleados) o material (productos y/o servicios).
  • Voluntariado corporativo: horas o días concretos en que los empleados dedican a las ONGs y entidades del Tercer Sector. Supone un beneficio mutuo.
  • Diversidad: incorporación de personas que pertenecen a colectivos de diversa índole (LGBT, discapacidad, etc.).
  • Inclusión laboral: incorporación de personas que pertenecen a segmentos “excluidos del mercado laboral”: personas mayores de 45 años, indigentes, personas con antecedentes penales, etc.).
  • Conciliación laboral y personal: la organización implanta una política que favorece que los empleados puedan desarrollar sus obligaciones de índole familiar sin menoscabar su desempeño profesional.
  • Igualdad: la organización desarrolla una política efectiva de igualdad de género, que impide la discriminación profesional en salarios, carrera profesional, etc.
  • Movilidad: la organización desarrolla un plan de movilidad sostenible, minimizando el impacto ambiental generado.
  • Reconocimientos/premios: “bonus”/premios por iniciativas de acción social y colaborativa, etc.

Todas estas acciones propuestas conforman una base sólida por la que el escrutinio social se manifestará positivamente para la renovación y afianzamiento de “la licencia social para operar”, pues ha conseguido logros y mejoras en la comunidad dónde opera la organización.

No obstante, hay que evidenciar y comprobar que no exista “greenwashing” o marketing reputacional interesado. Para ello deberá existir una medición y reporte de las acciones llevadas a cabo, incluyendo opiniones de beneficiarios y colaboradores, entre otros. Todo ello se aborda en el próximo artículo, que cierra la trilogía de la temática “La empresa y el impacto social”.

Desde Responsablia, como consultoría especializada en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, a partir de la incorporación de la RSC en las organizaciones, ayudamos en la gestión del impacto social, con acciones de asesoría, formación y sensibilización que, entre otros beneficios, otorga a la organización la “licencia social para operar”.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

El valor compartido (IV): productividad y eficiencia

n19_el-valor-compartido-iv_productividad-y-eficiencia

La nueva empresa, que aparece en la nueva era, la “era de la sostenibilidad”, se la denomina como “empresa disponible”, e incorpora en su misión la de generar valor compartido.

A partir de la inclusión en la misión de la generación de valor compartido, se incorpora la RSC, Responsabilidad Social Corporativa en la estrategia, gestión y operativa de la organización.

Una de las implicaciones que conlleva la generación de valor compartido es la denominada “productividad y eficiencia”, que se va a desarrollar en el presente artículo.

La influencia de la generación de valor compartido implica una serie de modificaciones a llevar a cabo por la organización, para poder mejorar su productividad y eficiencia. Ello se manifiesta a partir del desarrollo en la redefinición de los siguientes elementos de gestión:

  • Las decisiones: se incorporan las variables inherentes a la RSC (sociales, ambientales, éticas, laborales y de respeto a los DD.HH.) y a la generación de valor compartido (necesidades y demandas de los grupos de interés).
  • Los procesos: su gestión deberá incorporar diferentes personas con distintas visiones y distintas responsabilidades, pero todas con voz y voto, para llegar a un consenso que se alinea con la misión de la organización.
  • Los procedimientos: hasta ahora acostumbran a ser secuenciales y verticales. Ahora pasarán a ser multitarea y horizontales, incorporando las nuevas variables de decisión y las nuevas personas que velen por su productividad y eficiencia.
  • La innovación: a partir de las nuevas tendencias de consumo y de producción, adecuación al sector, entorno, contexto y grupos de interés. Se detectan oportunidades de mejora en productos y/o servicios, pero también en decisiones, procesos y procedimientos.

Pero todas estas modificaciones internas no se pueden llevar a cabo si las personas que conforman la organización no desarrollan una serie de habilidades que favorecen su aplicación. Se proponen las siguientes habilidades a desarrollar para tal fin:

  • Ser multidisciplinar: hay que ser polivalente, adquiriendo conocimientos para desarrollar diferentes tareas y competencias en la organización.
  • Ser abierto al cambio: a partir del principio de la mejora continua, hay que salir de la zona de confort y de la costumbre de hacer las cosas siempre igual.
  • Ser pro-activo: procurar generar valor añadido, es decir, buscar como en el aspecto anterior, la mejora continua. Buscar siempre la colaboración.
  • Ser íntegro: la ética y la transparencia son los pilares fundamentales en los que se basa el comportamiento de las personas que forman parte de la organización.

A partir de estas habilidades a desarrollar en las personas que forman parte de la organización, se podrán desarrollar las modificaciones de los elementos de gestión que favorecen el cumplimiento de poder generar valor compartido, uno de los objetivos estratégicos de la organización. Y estas modificaciones provocan mejoras significativas en la productividad y en la eficiencia de la organización.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

El buenismo (II): co-crear los buenos días

n19_el-buenismo-co-crear-los-buenos-dias

El nuevo ciudadano, que emerge en la nueva era, “la era de la sostenibilidad”, se le denomina con el sobrenombre de “ciudadano moral”, y desarrolla el compromiso social adquirido bajo la óptica del “buenismo”.

Ya se comentó en el artículo anterior que existe una correlación entre el compromiso social que adquiere el nuevo ciudadano y su desarrollo a partir de la óptica del buenismo.

Conviene recordar también que el buenismo se practica cada día bajo un simple pero a la vez ambicioso lema: “Desear y practicar los buenos días.

El resultado de practicar el buenismo se puede definir como “co-crear los buenos días”.

Vamos a desarrollar una propuesta de “la secuencia de la práctica del buenismo”. Sería la siguiente:

  • Ser bueno (conducta) => ser feliz (sensación) } beneficio interno.
  • Hacer el bien (acción) => hacer felicidad (reacción) ] beneficio externo.
  • Buscar personas afines (adición) => buscar causas (motivación) } beneficio social.
  • Retroalimentación: beneficio externo & beneficio social } beneficio interno.

Y se repite la secuencia de manera permanente.

Veamos los diferentes planteamientos que pueden provocar el desarrollo de la secuencia anterior (implica la elección del inicio de la secuencia):

  • Planteamiento egoísta => quiero ser feliz.
  • Planteamiento generoso => hacer felicidad.
  • Planteamiento pacífico => buscar causas que necesitan ayuda.
  • Planteamiento social => hacer felicidad & buscar causas.

Es indiferente la motivación que justifique el emplear y practicar “el buenismo”, al final el nuevo ciudadano estará inmerso en “la secuencia de la práctica del buenismo”. Por lo tanto, lo pondrá en práctica, y ello supone la piedra angular que va a definir su comportamiento.

Y lo tendrá presente en sus relaciones con los demás, y con el medio natural, buscando alianzas y sinergias para obtener metas y logros mayores a la propia iniciativa individual. Supone tener presente el lema “la unión hace la fuerza”.

Como se ha explicado en el presente artículo, en la práctica, el nuevo ciudadano cada día deseará al prójimo los buenos días, ejerciendo y ayudando a conseguir que sea así tanto en su comportamiento cómo en sus relaciones con los demás y con el medio natural. A esta conclusión también llegamos en el artículo anterior, dónde se hacía mención a la práctica del buenismo. En este hemos visto los resultados que provoca, una mejora en todos los ámbitos, en el ámbito personal (propio y ajeno) y en el ámbito social.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies