Monthly Archives febrero 2017

Entrevista a: Alicia Torrego

alicia torregoFísica. Dirijo la Fundación Conama desde donde cada día intentamos crear nuevos espacios de encuentro y diálogo para construir un desarrollo sostenible. Participo en la organización del Congreso Nacional del Medio Ambiente desde su primera edición en 1992. En 1998 asumí la responsabilidad ejecutiva de la organización del Conama y su red asociada tanto a nivel local como en Iberoamérica.

Colaboro en distintos grupos de trabajo, redacciones y comisiones, entre los que destaco por lo que me han aportado como profesional y como persona el comité de dirección del programa Cambio Global España 2020/50 (junto al CCEIM de la Fundación Universidad Complutense de Madrid) y de sus informes sobre ciudades y sobre energía, economía y sociedad; el grupo de trabajo para la rehabilitación (GTR) y el Foro de Transiciones.

  • Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

En continuo aprendizaje personal y profesionalmente. Tengo la suerte de que mi trabajo me permite estar en contacto con los profesionales más destacados de muchos sectores estratégicos, anticipar temas y aportar en la construcción de un país y un planeta más justo y sostenible. Aporto una frase: “No se puede pedir a los gestores del futuro que gestionen un mundo que no conocen”.

Responsablia: Como gerente de la Fundación CONAMA, que promueve el intercambio de conocimiento en pos del desarrollo sostenible, ¿Existe una concienciación generalizada de la sociedad al respecto? ¿La sociedad en general tiene conocimiento de la existencia de los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible?

La sociedad no tiene todavía conocimiento de los ODS. Creo que ni siquiera han trascendido al nivel de los Objetivos del Milenio, que al menos eran un referente aunque no estuvieran realmente implantados en la realidad de las organizaciones y de las personas. El problema es que los ODS no han llegado aún ni al discurso político.

Y es una pena, porque los ODS marcan una dirección que nos conviene a todos. Han sido construidos colectivamente y aunque el resultado es más desordenado, responden a una visión más sistémica, más global.

En mi opinión los ODS son una buena referencia. Como lo es el Acuerdo de París sobre cambio climático. Ambos instrumentos plantean un cambio de esquema necesario, aunque quizá no con la ambición y urgencia que se precisan. En cualquier caso, lo más importante es tomarlos como base y pasar a la acción.

Responsablia: En tu opinión, ¿Qué agentes económicos y sociales deben liderar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible? ¿Qué papel deben adoptar las diferentes organizaciones supranacionales y los Estados?

Creo que los ODS nos incumben a todos. A las empresas, a las administraciones de todas las escalas, a la sociedad civil, a la academia, a la investigación, a los centros de enseñanza. Las organizaciones supranacionales y los Estados tienen un papel importante, pero pienso que es algo que no puede venir de arriba a abajo. Es necesario también impulsarlo de abajo a arriba, generando una educación y una cultura alineada con los objetivos de los ODS.

Responsablia: Para contribuir con el Desarrollo Sostenible, ¿Qué nivel de compromiso deben adoptar las empresas? ¿En qué aspectos se debe materializar? En tu opinión, a la hora de comprometerse, ¿Ayuda la incorporación de la RSE, Responsabilidad Social Empresarial, en la estrategia, gestión y operación de las empresas? Si es así, ¿Por dónde comenzar y qué camino hay que seguir?

Las empresas son más ágiles que la mayoría de las organizaciones para pasar a la acción, así que es muy importante que se alineen con los ODS porque el cambio será más eficaz y rápido.

Para que esta incorporación vaya más allá de una cuestión de imagen es necesario contar con la visión y capacidad de liderazgo de los empresarios, especialmente de las nuevas generaciones que ya se han educado en los valores ambientales y en el conocimiento de los límites de los recursos. El otro punto clave son los inversores, y bajo esa palabra estamos todos. Al contratar un producto financiero tendríamos que pedir información del comportamiento ambiental y social, y no sólo del rendimiento económico. También estamos todos en nuestro papel de consumidores.

A partir de ahí, la RSE pasa a ser un instrumento esencial, incorporado a la propia estrategia empresarial y a su competitividad en el mercado.

En cuanto a por dónde empezar, yo creo que hay que pasar de preguntarse cómo optimizar lo que estamos haciendo y llegar a plantearse cómo se puede hacer de otra forma. Cerrar ciclos, la economía circular, es un ejemplo de ello.

Responsablia: ¿Cómo educamos a los futuros niños y jóvenes en esta materia (Desarrollo Sostenible)? Y para la formación superior, ¿Qué habría que hacer para que puedan salir profesionales comprometidos y sensibilizados con el Desarrollo Sostenible?

Al igual que las empresas, el sistema educativo necesita ser reformulado conforme a nuevos principios que incorporan el conocimiento actual. No podemos quedarnos anclados en el siglo pasado.

En cuanto a sensibilizar y comprometer a los futuros profesionales, a mí me encanta una práctica que conocimos en la prestigiosa escuela de negocios Fundación Getulio Vargas de Brasil. Un profesor lleva a sus alumnos a principios de curso a colaborar en las tareas de limpieza de una favela. Nos explicó que lo hace porque no se puede pedir a los futuros gestores de administraciones y empresas que gestionen un mundo que no conocen. Creo que deberíamos acercar a los futuros médicos, ingenieros, abogados o diseñadores, etc. a la realidad ambiental y social en la que tienen que desarrollar su profesión.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Frase: Hay muchas que me encantan de ‘Alicia en el país de las maravillas’. Por ejemplo esa conversación con el gato de Cheshire: “Da igual el camino que cojas, siempre llegarás a algún sitio con tal de que andes lo suficiente”.

Libro: En estos momentos de exclusión y xenofobia que vivimos, diría que ‘Orígenes’, de Amin Maalouf, me reconcilia con la idea de que la diversidad es una de las mejores cosas que tenemos.

Referente: Definitivamente Carl Sagan y su serie Cosmos me ayudaron a ver que nuestro mundo es, en realidad, un pálido punto azul en la inmensidad del espacio y que si no actuamos nosotros en nombre de la Tierra, nadie lo hará.

Responsablia: MUCHAS GRACIAS Alicia por contestar nuestro pequeño cuestionario, ha sido un placer contar contigo en nuestro vigésimo número del boletín de RESPONSABLIA. Espero haya sido de interés para nuestros suscriptores y lectores, a los que enviamos un cordial saludo.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

El YO sostenible (II): responsable de forma natural

n22_El YO sostenible, responsable de forma naturalEn la nueva era, “la era de la sostenibilidad”, se consagra un nuevo ciudadano, aquí denominado bajo el epígrafe de “ciudadano moral”. Uno de los pilares en los que se sustenta su conducta y actitud, así como su relación con las personas y con el medio natural es la sostenibilidad.

En el artículo anterior se explicaron las características que definen al nuevo ciudadano en virtud de su contribución a la sostenibilidad, al desarrollo sostenible. Aquéllas características le confieren la etiqueta de “YO sostenible”. Por último, se explicaron las manifestaciones que conllevan el llevar esta etiqueta, es decir, cómo afecta a su conducta y comportamiento.

En el presente artículo vamos a detallar, a partir de un artículo anterior, cómo ha llegado a ser el nuevo ciudadano lo que es: un ciudadano responsable de manera inconsciente, es decir, es responsable de forma natural, por inercia. La evolución seguida es la siguiente:

1ª etapa: ciudadano es irresponsable de forma inconsciente

El ciudadano no toma consciencia de la repercusión que provocan su conducta y comportamiento. El entorno no ayuda, pues impera un comportamiento que no castiga ni repudia la irresponsabilidad. La persistencia de esta situación lleva a una verdadera crisis cultural y de valores. Pero existen sectores y actores, liderados frecuentemente por la sociedad civil, que alertan sobre ello e intentan poner freno y coto a esta situación.

El efecto más inmediato es que se constata que así no se puede seguir. Y se busca una alternativa, que viene a través de aplicar los valores inherentes a la Responsabilidad Social en la conducta y comportamiento. Es la transición hacia la siguiente etapa.

2ª etapa: ciudadano es irresponsable de forma consciente

Ya se conocen los efectos de la situación anterior, y se conocen los efectos que genera una conducta y comportamiento basada en adoptar la responsabilidad social. Ello implica que actos no alineaos provocados en decir una cosa y hacer otra bien distinta, se hacen para sacar un provecho o beneficio, de forma consciente. Y este hecho parece que puede funcionar durante un período de tiempo. Pero con la aparición de las TIC, Tecnologías de la Información y la Comunicación y, en particular, las redes sociales, se empiezan a constatar estos comportamientos.

El camino pasa por alinear lo que se dice con lo que se hace. Así se genera confianza.

3ª etapa: ciudadano es responsable de forma consciente

Ya se es consciente de que hay que medir la relación con el medio natural y con la sociedad, ser responsable. Pero cualquier imprevisto, conmoción en el mercado, en la economía, provoca que el resultado inmediato vuelva a prevalecer, y se caen en las prácticas de la anterior etapa.

Pero no es la solución. La sociedad demanda transparencia para generar credibilidad. Es el siguiente y último paso hacia el “YO sostenible”.

4ª etapa: ciudadano es responsable de forma inconsciente

Aquí se desarrolla el nuevo ciudadano, el “ciudadano moral”, el que se relaciona de forma permanente con el medio natural y con la sociedad con la etiqueta de “YO sostenible”.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

El valor compartido (VII): la cooperación

n22_El valor compartido (VII)_cooperaciónEn la nueva era, “la era de la sostenibilidad”, emerge una nueva empresa, aquí conocida bajo el título de “empresa disponible”. En su misión se añade de forma específica la generación de valor compartido. Como consecuencia, de ello, la organización adopta la RSC, Responsabilidad Social Corporativa, y la integra en su estrategia, gestión y operación.

En artículos anteriores han analizado varias implicaciones que sugiere la generación de valor compartido. En el presente artículo se analiza otra implicación específica, la cooperación.

Con los grupos de interés identificados, se aplica una gestión que se caracteriza por las acciones indicadas en el artículo anterior. Pero todas ellas convergen en una idea común a todos los grupos de interés: fomentar la cooperación con ellos, con lo que se obtiene un “win-win” o beneficio mutuo con cada uno de ellos.

A continuación se mencionan los principales grupos de interés que, de forma generalizada, podemos encontrar en una organización, así como la actuación con cada uno de ellos que favorece la cooperación:

  • Accionistas: promover los criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza), para hacer crecer el valor intangible y, por tanto, el valor global de la organización.
  • Directivos: liderar una toma de decisiones que conlleve aplicar la RSC en la estrategia, gestión y operativa diaria de la organización. Liderazgo responsable y sostenible.
  • Empleados: promover la alineación de sus objetivos, necesidades y expectativas con los de la organización. Así se incrementa su compromiso y su motivación.
  • Subcontratas y colaboradores: promover en sus organizaciones las prácticas de respeto a los DD.HH., de gestión de su impacto social, ambiental y laboral. Diálogo constante.
  • Proveedores: promover la discriminación en su contratación, siguiendo los criterios indicados con las subcontratas y los colaboradores. Exigencia de ética y transparencia en su relación.
  • Clientes: atender sus expectativas, necesidades, preocupaciones y anhelos. Promover el uso eficiente, seguro, saludable, sostenible y de ahorro de sus productos y/o servicios.
  • Administraciones Públicas: seguir la normativa vigente, optar a licitaciones y contratos en los que existan bonificaciones por buenas prácticas de índole ético, laboral, ambiental y social.
  • Comunidad Local: contribuir con filantropía, voluntariado y otras actividades de acción social. Patrocinio de eventos, colaboraciones y alianzas que fomentan la convivencia, etc.
  • Medio Ambiente: medir el impacto social generado por la actividad, rendir cuentas de ello. Contribuir con la lucha contra el Cambio Climático.
  • Competencia: promover las buenas prácticas en RSC (gestión socialmente responsable), posibilidad de regulación en el sector. Promover un “Think tank” sectorial.
  • Medios de comunicación: comunicar los logros e hitos alcanzados. Posibilidad de ser visitados, entrevistados, etc., para rendir cuentas. Publicidad responsable.
  • Sociedad en general: construcción de un territorio socialmente responsable, ayudando a contribuir con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible.

A partir de la contribución en generar valor compartido, a través de la cooperación con los grupos de interés, la organización tiene como objetivo fundamental el generar confianza y credibilidad a los stakeholders con los que la organización se relaciona e interactúa.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

La empresa y el impacto ambiental (II): aspectos a tratar

n20_Editorial_enero 2017Este es el segundo de una serie de tres artículos que van a tratar sobre la temática referida a “La empresa y el impacto ambiental”.

En el artículo anterior se detallaron los principales planes de actuación que las organizaciones en general, y las empresas en particular, desarrollan para gestionar el impacto ambiental que generan con su actividad.

También se expusieron una serie de beneficios que se obtienen con la gestión ambiental integrada en la estrategia de la empresa. Por último, se detallaron los diferentes motivos por los que se acomete y mide el impacto ambiental generado.

A partir de lo comentado en el artículo anterior, en el presente artículo se tratarán en profundidad los diversos y variados aspectos que se pueden considerar a la hora de efectuar la gestión ambiental.

Con el desarrollo de los planes definidos por la organización, se tienen en cuenta una serie de aspectos que hay que gestionar, utilizando los criterios de eficiencia, ahorro de costes y lucha contra el cambio climático.

Entre otros, se tienen en cuenta los siguientes aspectos:

  • Prácticas de economía circular: en la fabricación y prestación de productos y servicios, en la utilización de materiales y componentes, en la generación de residuos, reaprovechamiento generalizado de consumibles, etc.
  • Uso de energías renovables: progresiva sustitución y transición hacia la obtención de energías cuyo origen tiene de mínimo impacto y huella de CO2. Posibilidad de autoconsumo, monitorización de su uso, destino y eficiencia, etc.
  • Movilidad sostenible: progresiva transición hacia el transporte eléctrico, progresiva reducción del uso del vehículo privado, fomento del uso del transporte público, especial atención al uso “in itinere” dentro de la jornada laboral, etc.
  • Integración en una comunidad “Smart”: contemplar una arquitectura con nuevos materiales con mínimo impacto y huella de CO2, gestión de espacios y horarios “inteligentes”, rehabilitación de edificios, fábricas y sedes corporativas, etc.
  • Calidad ambiental interna: promover un entorno saludable, obteniendo una circulación de aire limpio, unos servicios básicos higiénicos, introducir elementos vegetales, gestionar la seguridad y salud laboral, gestión del ruido, etc.
  • Relación con el entorno y con el territorio: relación con el entorno urbano, con el entorno rural, impacto en la biodiversidad, transporte de residuos, etc. Relación con los representantes de los grupos de interés de la comunidad y el territorio.
  • Gestión sostenible de la cadena de valor: contemplar y trasladar los aspectos anteriores y trasladarlos a toda la cadena de valor, a nivel interno a todo el personal (directo e indirecto, interno y subcontratado), y a nivel externo a los proveedores y a los clientes.
  • Sinergias y alianzas: para contribuir al cumplimiento de los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, y en particular, a la lucha contra el Cambio Climático. Incluso para idear y comercializar productos y/o servicios más sostenibles.
  • Otros aspectos: educación, formación y sensibilización, financiación de proyectos, etc.

El aspecto de las sinergias y alianzas, será tratado en profundidad en el siguiente artículo.

Desde Responsablia, como consultoría especializada en asesoría y formación en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar en la estrategia de la organización la RSC y, en concreto, desarrollamos la gestión del impacto ambiental, con acciones de asesoría, formación y sensibilización.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies