Monthly Archives octubre 2017

Una manera diferente de entender la PRL, Prevención de Riesgos Laborales

La Consultora Acció Preventiva, especializada en acompañar a los directores de RRHH en la difícil tarea de Gestionar el Cambio de la Cultura Preventiva de sus organizaciones, nos sorprende con un planteamiento disruptivo en el mundo de la PRL “Encadenarse a éxito con sus clientes”, de tal manera que no le cobrará sus servicios de asesoramiento si no le consigue resultados.

De esta manera, se pasa a cubrir una faceta eternamente olvidada en el mundo de la prevención, Pedagogía y Acompañamiento al Director General y a la Dirección de RR.HH., ofreciendo un servicio próximo, flexible, cualitativo y encadenado a resultados.

Por raro que parezca, es cierto y queda reflejado por contrato que:
1- De no tener los resultados esperados, no le costará 1 solo euro a usted y a su organización todo el asesoramiento volcado.
2- Que el 10% de sus beneficios se revertirán a obra social.

A tal fin Acció Preventiva acelera su planificación de fichajes para garantizar a sus clientes el mejor asesoramiento y prácticamente tiene cerrada su plantilla con los fichajes de Juan Manuel Pineda, ex Health and Safety Performance Excellence Manager de Bureau Veritas y de Cecilia Orona, ex responsable de Aedipe Cataluña.

A falta de conocer nuevos nombramientos que podrían ir en esta línea, Xavier Pladevall, Director General de Acció Preventiva y nombrado en 2015 por la revista “Health and Safety” americana como uno de los 10 expertos mundiales en rentabilizar la Prevención de Riesgos Laborales en las organizaciones, ya tiene en sus manos con esta adquisición un repóker de ases en materia de PRL:

– Jordi Ollé, ex Subdirector General de Midat Mutua y Profit Center Manager por España de Bureau Veritas.
– Fátima Jimenez, Directora de Fahrenheit Consultors.
– Carlos Moré, ex Director de MC Prevención en Cataluña.
– Esteban Sitges, Director General del Instituto de Intangibles y Director Ejecutivo de APDO (Asociación de Profesionales para el Desarrollo de las Organizaciones).

Repóker de nombres disruptivos que, por su gran experiencia personal, profesional y económica, sobresalen como cabezas en un equipo multidisciplinar de 27 consultores expertos en la Gestión del Cambio de las Organizaciones y comprometidos con la sociedad.

Tal como decía Xavier Pladevall en su última ponencia en la Universidad de Columbia (Nueva York), “Solo trabajando con los mejores, podemos asumir estos reto. Ser miembro de un equipo ganador bien sea porque eres el líder o porque simplemente eres parte de él, es una de las experiencias más satisfactorias que puedes tener. El ambiente está lleno de positivismo, trabajo en equipo, camaradería, profunda seguridad en la visión y estrategias de la organización y esto lo percibe el cliente en forma de calidad y compromiso en su RSC”.

Desde luego, nosotros desde Responsablia estamos encantados con todos estos talentos juntos paseando por la geografía Española y de ver que hay ofertas cualitativas y responsables como ésta de Acció Preventiva. Sin duda alguna creemos que son un modelo a seguir por toda consultora que se precie en el mundo que se dedica al asesoramiento preventivo. Y suponen un avance para la mejora de la gestión empresarial, adoptando criterios responsables y sostenibles, mejorando resultados a nivel económico y social.

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Los grupos de interés (IV): los empleados

Estamos en una nueva era, definida por uno de sus atributos principales, como “la era de la sostenibilidad”. En consecuencia, las empresas gestionan el impacto de su actividad. Así se desarrolla una nueva empresa, que aquí bautizamos con el nombre de “empresa disponible”.

La gestión del impacto de su actividad se mide mediante su contribución al desarrollo sostenible, en sus tres niveles: económico, social y ambiental. Para lograrlo, incorporan la RSC, Responsabilidad Social Corporativa, en su estrategia, gestión y “modus operandi”.

Uno de los elementos de gestión de la RSC es la gestión de los grupos de interés. Para ello se identifican, analizan, priorizan y evalúan con el fin de optimizar riesgos y oportunidades, fomentando una mejor relación e interacción con los mismos.

El grupo de interés que se analiza en el presente capítulo es el de “los empleados”. Se considera un grupo de interés interno.

Veamos las características definitorias de este grupo de interés:
Relación: la relación de la empresa con los empleados se rigen por el documento denominado “Convenio Colectivo”. En él constan desde las remuneraciones, las políticas de recursos humanos, las sanciones y los reconocimientos y, en general, todos los aspectos que regulan su actividad profesional en la empresa.
Interacción profesional: implica las relaciones jerárquicas con sus mandos, equipos de trabajo, equipo directivo, subcontratas, y, en general, el resto de los grupos de interés, a partir de su desempeño profesional (clientes, proveedores, comunidad local, Adm. públicas, etc.).
Diálogo: se realiza de dos formas, la primera de forma delegada, a través de los representantes de los empleados, denominados miembros del Comité de empresa, que tratan los asuntos bilaterales con la empresa; la segunda, de forma directa, a la hora de tratar asuntos estrictamente de afectación personal.
Riesgos: principalmente son los relacionados con el desempeño de su puesto de trabajo, los riesgos laborales, Pero también están los riesgos económicos, sociales, ambientales, familiares, profesionales, etc.
Oportunidades: la motivación, implicación y alineación de los empleados con los objetivos generales de la empresa; el talento y know-how; la innovación y creatividad; etc.

Los empleados siempre son un grupo de interés prioritario para la empresa, lo que significa que en la gestión de la RSC, este grupo de interés es estratégico.

En el óptimo de la gestión de los empleados:
Habrá que regular las relaciones de forma efectiva pero flexible.
Habrá que definir mediante procesos y procedimientos su interacción profesional, alentando la mejora continua.
Habrá que promover un diálogo fluido y bidireccional.
Habrá que minimizar los riesgos a través de su análisis permanente y el fomento de la cultura preventiva.
Habrá que favorecer y apoyar el desarrollo de las oportunidades, cultivando una cultura proactiva, creativa e innovadora.

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Una nueva conciencia (VI): producción

En la nueva era, denominada aquí cómo “la era de la sostenibilidad”, a partir de una de las características que lo definen, promueve la contribución ciudadana al desarrollo sostenible. Este objetivo provoca la aparición de un nuevo ciudadano, aquí propuesto con el nombre de “ciudadano moral”.

El nuevo ciudadano al contribuir a la consecución de este objetivo, se dota de una nueva conciencia, basada en su comportamiento y repercusión de su quehacer diario en los aspectos social y medioambiental.

Una de las implicaciones que conlleva esta nueva conciencia se materializa en la forma de producción, lo que provoca tener en cuenta la nueva realidad y la consecución del objetivo propuesto antes reseñado.

En esta “nueva producción”, el ciudadano, dentro de una organización, tiene el rol de ser proveedor de productos y/o servicios a la sociedad. Ello implica el tener en cuenta los siguientes aspectos:
Aplicar criterios de decisión que minimicen los riesgos sociales y medioambientales.
Gestionar toda la cadena de valor, y aplicar los criterios anteriores en la misma.
Aplicar la ética y la transparencia en sus operaciones.
Informar y comunicar a toda la sociedad, segmentada en diferentes grupos de interés.
Reportar la rendición de cuentas que informe sobre el impacto de su actividad.
Permitir el escrutinio de los diferentes grupos de interés.
Gestión de los riesgos a nivel global, para su control, minimización e incluso eliminación.
Oportunidades que ofrece la digitalización, las TIC, el Big Data, el IoT, etc.
Efectuar procesos y procedimientos que contemplen aspectos sociales y medioambientales.
Promover desde el interior (cultura de empresa) hacia el exterior, esta forma de producir.

Este decálogo de buenas prácticas en materia de producción para la contribución al desarrollo sostenible, es posible a partir de esta nueva conciencia ciudadana, preocupada por dotarse de productos y/o servicios que generan un valor a la sociedad que sigan estas premisas.

En el artículo anterior se mencionó que, además de existir productos y organizaciones concretas que contribuyen a este objetivo común que es el desarrollo sostenible, existen organizaciones que pertenecen a sectores de la economía que en su ADN llevan incorporado esta contribución en su propósito. Entre ellas se mencionaban las cooperativas, las cadenas híbridas de valor, las empresas de la economía social y colaborativa, etc.

Por lo tanto, el nuevo ciudadano dotado de esta nueva conciencia, se preocupa de la forma de producir, transportar, almacenar, informar, comunicar, vender, relacionarse, etc., con los consumidores y usuarios de los productos y/o servicios ofertados a la sociedad.

Y, en último término, la sociedad deberá tener la posibilidad de establecer un escrutinio a la empresa para poder validar la contribución de la misma al desarrollo sostenible.

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Entrevista a: Elena Alonso

Elena Alonso Cadiñanos es consultora de relaciones públicas y directora de calidad en Medialuna Comunicación, compañía a la que se incorporó en 2003. Es también codirectora de OCARE, el Observatorio de la Comunicación y Acción de la Responsabilidad Empresarial impulsado por Medialuna y la Universidad CEU San Pablo para potenciar la Comunicación de la RSC en empresas e instituciones.

Antes de incorporarse al sector de la consultoría de comunicación, ejerció como periodista en publicaciones escritas como el semanario Mi Cartera o la revista Dinero, entre otros medios.

Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Información económica por la APIE (Asociación de Periodistas de Información Económica) y PMD (Program for Management Development) por ESADE Business School.

A lo largo de su trayectoria profesional ha desarrollado programas de relaciones públicas en el ámbito de la comunicación corporativa, financiera y de consumo para compañías nacionales e internacionales. Ha impartido sesiones como profesora invitada en facultades de Comunicación de universidades españolas.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

Elena Alonso: Me gustan las personas, las conversaciones, el movimiento, la actividad. Disfruto con lo que hago y con la creencia de que las personas tenemos en común valores y sentimientos que nos unen y que representan un vínculo mucho más fuerte de aquello que nos puede separar. Tengo la necesidad de formarme y seguir aprendiendo, de viajar, de ver, de conocer. A medida que pasa el tiempo recuerdo y aplico más esa maravillosa reflexión de Marie Curie. “En la vida no hay cosas que temer, solo hay que comprender”.

Responsablia: Como coDirectora de OCARE, Observatorio de la comunicación y la acción de la RS, que surge con el objetivo de reconocer la importancia de la comunicación de la RSC, ¿Está ya ampliamente arraigada esta actividad en las empresas o, por el contrario, queda camino por recorrer? ¿Y en el resto de las organizaciones?

Elena Alonso: Hay que quitar el miedo a comunicar lo bueno, a trasladar de forma ética las acciones y comportamientos responsables a colaboradores, clientes, empleados, accionistas, autoridades, proveedores, etc. La RSC no es una operación de marketing empresarial para la generación de una reputación favorable, sino un elemento que aporta valor a toda la organización en su relación con sus stakeholders y el entorno en general.

El éxito de las organizaciones radicará en su capacidad de integrar la RSC en sus estrategias, comunicándola, compartiéndola y haciéndola extensible a sus grupos de interés. Los gobiernos están impulsando las herramientas para promover la RSC. La transposición de la Directiva europea sobre divulgación de información no financiera y la reforma del Código de Buen Gobierno de la CNMV, aprobada en 2015, son, de hecho, elementos clave que van a ayudar a que la RSC esté en la agenda estratégica de las organizaciones. El reto reside ahora en que los CEO de las compañías la integren en sus planteamientos.

La RSC y su comunicación no es algo exclusivo de las grandes organizaciones, como generalmente tiende a pensarse, sino que las de menor tamaño o con menor infraestructura también lo están haciendo y lo están comunicando probablemente de otra forma, con otros canales – más directos como el boca a boca -, pero altamente eficaces en su ámbito.

Responsablia: En tu opinión y por tu experiencia, ¿Qué objetivos debe perseguir la comunicación de la RSC de una empresa? ¿La empresa por lo general demuestra la veracidad de lo que comunica en esta materia tan sensible? ¿Qué medios y/o herramientas existen para ello?

Elena Alonso: Uno de los principales objetivos es trasladar los valores de la organización, respaldados siempre por acciones, para promover una cultura de RSC en beneficio de todos. La comunicación debe ser entendida como un agente que ayuda a reforzar vínculos y a promover la inclusión de modelos de conducta éticos que ayuden a todos (empresa, sociedad, etc.), a ser más responsables.

Hace algunos meses publicamos en OCARE un ‘Informe sobre la Comunicación de la RSC en España: Radiografía y Diagnóstico’. Analizamos un centenar de organizaciones y observamos que la comunicación de la RSC es mayoritariamente “endogámica”, centrada y dirigida fundamentalmente a expertos en la materia. Es decir, se comunica más sobre la importancia de la RSC que sobre lo que se está haciendo en RSC. Esto es lo que nos toca trabajar ahora, y en lo que desde OCARE estamos intentando promover: comunicar adecuadamente, de forma honesta y responsable, la RSC a todas las audiencias.

Responsablia: A la hora de comunicar la RSC a los diferentes grupos de interés, ¿Recomiendas el mismo comunicado en forma de memoria de sostenibilidad? ¿Es suficiente con la rendición de cuentas? ¿Cómo se interactúa con los grupos de interés para conocer sus expectativas, necesidades y requerimientos?

Elena Alonso: La máxima de las relaciones públicas es “hazlo bien y hazlo saber”. Dar a conocer las buenas prácticas aumenta el sentimiento de pertenencia dentro de la empresa y contribuye, en la sociedad, a generar más acciones responsables. Una falta de comunicación de la RSC que realiza una compañía podría llevar a pensar a los grupos de interés que esa organización no está comprometida y no actúa responsablemente.

La comunicación debe poner el foco en el destinatario. No es lo mismo compartir lo que se hace en RSC con un experto en el tema – a quien probablemente le interesen las memorias de sostenibilidad -, que con un ciudadano comprometido con un mundo mejor, pero no familiarizado con terminología de los intangibles, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) o la RSC. Los lenguajes son distintos. Los canales, también. Hay que promover un diálogo y una comunicación bidireccional a través de sistemas de escucha adecuados entre organizaciones y sus públicos. Hay que conversar, explicar y dialogar, no vender.

El reto reside en buscar fórmulas originales y eficaces para hacerlo. Precisamente para poner en valor la buena comunicación de la RSC, en OCARE hemos puesto en marcha unos premios que reconocen estos atributos en campañas de comunicación de RSC. El año pasado celebramos la primera edición de estos galardones y ahora estamos recibiendo las candidaturas para la segunda edición de estos premios. El plazo de presentación de inscripciones finaliza el 15 de octubre de 2017 y me gustaría animar a aquellas organizaciones que crean en el valor de comunicar la RSC a que se presenten. En www.ocare.es pueden encontrar toda la información.

Responsablia: En materia formativa, ¿Qué opinas acerca de la oferta académica existente en esta materia? ¿Existe una apuesta decidida por parte de las universidades y de las escuelas de negocios en esta materia? ¿Cómo implicar más a estos actores, quién debe intervenir y liderar este objetivo de conseguir mayor implicación?

Elena Alonso: Las universidades y escuelas de negocio han desarrollado en los últimos años numerosos proyectos en torno a la RSC. Existe una amplia y cuidada oferta formativa, que está creciendo a pasos agigantados. En OCARE estuvimos analizando 32 cátedras de RSC en España y observamos que la mayoría de ellas se encontraban vinculadas a facultades de Ciencias Económicas y Empresariales. Este dato puede ser indicativo de cómo se está logrando la incorporación de la RSC en la gestión empresarial.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Elena Alonso:

Frase: “Nuestras convicciones más arraigadas, mas indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión”. (Ortega y Gasset).

Libro: “Cartas a un joven poeta“, de Rainer Maria Rilke.

Referente: Uno de los personajes que más me han marcado ha sido Mahatma Gandhi. Ahora bien, encuentro aprendizajes, motivación y ejemplo en muchísimas personas. Empezando por mis padres, que me enseñaron el valor del trabajo y me inculcaron el espíritu de la curiosidad, a abrir los ojos para conocer, viajar y entender por mí misma; hasta profesores, jefes y compañeros con los que tengo el privilegio de colaborar. También amigos y personas anónimas que son siempre un ejemplo.

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Empresa y comunicación externa (III): herramientas

Este es el tercer y último artículo que trata sobre ”La empresa y la comunicación externa”.

La comunicación externa se contempla en este artículo en el contexto de una organización que aplica la RSC, Responsabilidad Social Corporativa, en su estrategia, gestión y operativa diaria.

En el primer artículo se habló del sentido de la comunicación externa; de los motivos a partir de la relación que tiene con sus grupos de interés, que generan la comunicación. Por último, se mencionan los elementos de gestión afectados y las actuaciones a llevar a cabo para cada elemento.

En el artículo anterior se enumeran los requisitos que tiene que tener la comunicación externa coherente. Para cada requisito se define una actuación previa, necesaria para lograr la coherencia en la comunicación externa, y que así se perciba.

En el presente artículo se relatan diferentes herramientas de comunicación a nuestro alcance, para utilizarlas en la relación con los grupos de interés externos.

Hay que diferenciar dos tipos de herramientas:
Generales: se utilizan para todos los grupos de interés.
Específicas: para algún grupo de interés concreto.

Como herramientas de comunicación generales se proponen las siguientes:
La web: información corporativa, información de productos/servicios, noticias de la empresa y/o de interés para sus stakeholders, informes diversos, contacto vía email y redes sociales para efectuar comentarios, sugerencias, etc.
Aplicaciones móviles: referidas a la empresa, a los productos y/o servicios, o a su funcionalidad para operar (necesario para satisfacer el servicio de compra, de utilización, etc.).
Boletines informativos: suelen ser de carácter trimestral, sobre los logros alcanzados por la empresa en ese período. Su suscripción es general, cualquiera lo puede obtener.
Blog corporativo: un cargo o técnico de la organización relata temas relacionados con la empresa, opinando sobre su sector, analizando diversos aspectos, valoraciones, etc.
Eventos: jornadas, ferias, exhibiciones y cualquier tipo de evento en el que se presenta la empresa y una comunicación importante a efectuar a nivel general.

Como herramientas de comunicación específicas se proponen las siguientes:
La intranet: generalmente es para los clientes, y entre sus contenidos deberá constar un canal de denuncias y reclamaciones, información de seguridad de productos, consejos de eficiencia en el uso del producto/servicio, etc.
Aplicaciones móviles relacionales: para la interacción con grupos reducidos agrupados según partes interesadas, para establecer reuniones, alianzas, sinergias, etc. Por ejemplo: grupos de whatsapp, Instagram, Skype, web-conference, etc.
Boletines por stakeholders: dirigidos a los clientes, a la comunidad, a los medios de comunicación (generalistas y específicos), etc.
Premios y reconocimientos: promociones a los clientes, a los proveedores, a los contratistas, por alianzas y sinergias, en eventos (patrocinio/mecenazgo), etc.
Convenciones: para los clientes, para la cadena de valor, para la comunidad local, etc.

Desde Responsablia, como consultoría especializada en asesoría, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar en la estrategia de la organización la RSC y, en concreto, desarrollamos la gestión de la comunicación externa, aplicando soluciones ad-hoc, identificando los grupos de interés y su planificación relacional.

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