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Los grupos de interés (XIV): la formación

Es conocida la Agenda Global para el Desarrollo Sostenible, lo que, desde aquí, motiva que se proponga que la sociedad está ante el surgimiento y desarrollo de una nueva era, “la era de la sostenibilidad”.

Esta nueva era viene definida por la preocupación por los impactos que generan las empresas en la sociedad, en el planeta y en la economía. Vienen provocados fundamentalmente por dos factores: por un lado, por las decisiones que se toman en sus diferentes órganos de decisión y, por otro lado, por las actividades que desarrollan y la oferta de productos y/o servicios.

Ante ello, gracias a la Agenda Global, la sociedad es cada vez más exigente con las empresas en cuanto a su rendición de cuentas. Un ejemplo de ello es el surgimiento de grupos de interés que velan por el debido escrutinio de dicha rendición de cuentas. Así se fomenta la ética y la transparencia en la relación de las empresas con sus grupos de interés.

En este contexto, surge una nueva empresa que incorpora esta preocupación social y ambiental a sus decisiones y actividades, sin dejar de lado el logro económico. A esta nueva empresa se le propone el nombre de “empresa disponible”. Y se propone contribuir al desarrollo sostenible.

La fórmula utilizada a nivel de gestión de esta triple preocupación, es implementando la RSC, Responsabilidad Social Corporativa. Se integra en la estrategia y gestión, en las políticas y procesos, en los planes estratégicos con sus correspondientes objetivos y metas.

Ya se ha mencionado con anterioridad que la empresa debe gestionar, a partir de la integración de la RSC, la gestión de los grupos de interés. Éstos son definidos en función de su relación, incidencia, prioridad e impacto con respecto a las actividades de la empresa.

El grupo de interés que se analiza en el presente artículo es “La formación”.

La formación como grupo de interés se refiere a las Universidades, a las Escuelas de Negocios, a los centros de Formación Profesional, etc., que implican capacitar a los empleados de la empresa para mejorar sus funciones en el desarrollo de sus tareas.

La empresa debe fomentar acuerdos de colaboración con centros formativos, que se proyectan en la implementación de los planes anuales formativos, aplicables a todos los empleados.

En una época de cambios profundos en la forma de producir, de consumir, de gestionar los residuos (economía circular), de relacionarse y comunicarse, etc., es imprescindible la adecuación formativa de los empleados, en sus funciones actuales y futuras (establecer planes de carrera).

Por otro lado, la formación como grupo de interés debe mantener una estrecha relación con las empresas, para conocer sus necesidades y demandas, pero también deberá tener en cuenta el factor actitudinal, es decir, no sólo formar a buenos profesionales, también a personas con valores.

Y la formación también deberá proponer y promover el desarrollo sostenible, mediante cursos específicos en RSC, en Medio Ambiente, en creación de startups de impacto social, etc. Y un aspecto adicional muy importante de la formación: la cuidadosa selección de los formadores, y su evaluación continuada en su doble perspectiva de aptitudes y actitudes.

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Los valores (VIII): solidaridad y generosidad

En la actualidad, la sociedad globalizada está inmersa en el cumplimiento de unos objetivos globales de “Desarrollo Sostenible”. Por ello, desde aquí se constata que estamos ante una nueva era, la “era de la sostenibilidad”.

Por todo ello, ya no sólo se da un predominio y preocupación casi exclusiva en el impacto económico generado, también se valoran los impactos de índole ambiental y social.

Esta preocupación provoca el surgimiento de un nuevo ciudadano, que apoya sin reservas el cumplimiento de los objetivos globales antes mencionados, por lo que contribuye y promueve el apoyo al desarrollo sostenible. A este nuevo ciudadano le hemos propuesto que se llame “ciudadano moral”.

La contribución al desarrollo sostenible supone un nuevo paradigma de actuación, que debe apoyarse en una nueva conciencia global. Ésta se debe apoyar en una serie de valores, aquí propuestos e incluidos en un código que se propuso con el nombre de “eticismo”.

Este código lo componen 10 valores duales, los cuales se están explicando uno a uno en el blog. El octavo valor dual se llama “solidaridad y generosidad”.

La solidaridad se refiere a ayudar sin recibir nada a cambio con la aplicación de lo que se considera bueno. También se refiere al sentimiento y la actitud de unidad, basado en metas o intereses comunes. Es ésta segunda acepción la aplicable a efectos del propósito común de contribuir al desarrollo sostenible.

La generosidad es el hábito de dar o compartir con los demás sin recibir nada a cambio. La generosidad no ha de estar basada solamente en actos paliativos puntuales, ante desastres o siniestros de todo tipo. Al contrario, incluye las intenciones puras del nuevo ciudadano de mirar hacia fuera para el bien común de la sociedad, o bien de terceros individuos o grupos, y así dar ejemplo a los demás.

Aunando ambas definiciones para el propósito perseguido por el nuevo ciudadano, éste actuará con solidaridad, es decir, será solidario con sus conciudadanos que sienten y piensan lo mismo que él, aunados en la contribución al desarrollo sostenible. Y su actuación será generosa en esfuerzo de tiempo y dedicación, dando ejemplo y siendo referente.

Con estas prácticas promovidas desde este valor dual, se favorece la tarea de implicar, previa explicación, con argumentos y razonamientos de las bondades del apoyo y contribución al desarrollo sostenible, a nuevos ciudadanos y, por tanto, de obtener nuevos apoyos a la causa global.

Hay que remarcar que este valor dual es uno de los valores que más explícitamente valoran la contribución al bien común, además de pensar en el bien propio. Es uno de los cambios más importantes a dar en el cambio de paradigma global.

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Entrevista a: Carlos Mediano

Carlos Mediano Ortiga, nacido en Zaragoza en 1962, licenciado en medicina, Master en Salud Pública, Experto en evaluación de programas y políticas públicas y Diplomado en Medicina Tropical.

Comencé mi trabajo en el sector de la cooperación en 1988 con medicusmundi. Cooperante en Camerún y Kenia, desde entonces he realizado identificaciones/evaluaciones /seguimientos en varios países: Mozambique, Camerún, R.D. del Congo, Togo, Senegal, R. Dominicana, Bolivia, Guatemala, Honduras, Uganda, El Salvador y Perú.

Fui el director de la oficina de Medicus Mundi Aragón durante 5 años (1995-2000). Desde ese año, pasé a trabajar como responsable de las áreas de proyectos, estudios e investigación de Medicus Mundi España (FAMME), trabajo que he seguido desempeñando. Coordino desde hace 17 años el “informe de la salud en la cooperación española”, junto a Médicos del Mundo, y he sido responsable de la elaboración de los planes de trabajo en los países prioritarios para las asociaciones de medicusmundi España. Coordino en España de proyectos europeos de incidencia y sensibilización.

En 2007 fui nombrado vicepresidente de medicusmundi internacional (MMI),y desde mayo de 2016 soy el presidente de MMI.

Además, desde 2004 soy tutor en el Master de evaluación de programas y políticas públicas de la Universidad Complutense de Madrid.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

Carlos Mediano: Es difícil autodefinirse, pero creo que soy una persona que cree firmemente en unos valores humanos que han guiado siempre toda mi vida, intento disfrutar de todo lo que tengo y de las personas que me rodean, porque la experiencia me ha enseñado que soy un privilegiado en este mundo. A nivel profesional, creo firmemente en la búsqueda de acuerdos como la mejor manera de avanzar, el grupo nos hace más fuertes individualmente.

Responsablia: Como Presidente de MEDICUS MUNDI Internacional, ¿Cómo valoras el ODS nº 3 “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”? ¿En qué medida contribuye al cumplimiento de este ODS tu organización? ¿Cómo valoras la situación de la salud y el bienestar de los ciudadanos en España?

Carlos Mediano: El ODS 3 es una oportunidad de hacer las cosas de otra forma, pero desgraciadamente, 3 años después de su aprobación pocas cosas han cambiado. No es lógico que existan las grandes diferencias actuales en mortalidad y morbilidad entre las regiones y poblaciones del planeta, cuando tenemos los conocimientos, las herramientas y las capacidades para evitarlas. ¿Por qué cada día mueren 830 mujeres en el parto o 15.300 menores al día, cuando la mayor parte de estas muertes son evitables?

La Cobertura Sanitaria Universal es el gran eje de este ODS 3. Pero aun siendo importante, la salud no depende solamente de la sanidad, de la medicina. Otros factores que tienen mucha importancia deberían de estar presentes cuando hablamos de salud. Se deben de tener en cuenta los determinantes comerciales y sociales de la salud. Es decir, analizar qué efectos tienen todas las políticas en la salud, incluidas las políticas internacionales.

Medicusmundi intenta, por un lado, mejorar el acceso a la salud de poblaciones vulnerables en todo el planeta a través de fortalecer los sistemas públicos locales (para asegurar una sostenibilidad en el tiempo) y fortalecer la Atención Primaria de Salud y, por otro lado, realiza un trabajo de educación para el desarrollo y de incidencia política para que la salud se vea como un derecho y no como una mercancía, y para que las voces de las personas más desfavorecidas se oigan en las discusiones internacionales de salud.

La situación de salud en España es en general buena, aunque todo es mejorable. Los ODS implican mejorar en todos los países, no solo en los empobrecidos. Y en España también hay inequidad. En un estudio que hemos presentado en Euskadi, hemos constatado que, dependiendo de donde nazcas, puedes tener una esperanza de vida entre 10 y 7 años mayor o menor. Y la Cobertura Sanitaria Universal tiene también posibilidades de mejora, siempre conjuntamente con el análisis de los determinantes sociales y comerciales de la salud.

Responsablia: En tu opinión, ¿Cómo difundir y sensibilizar a toda la sociedad respecto a apoyar la Agenda 2030? En concreto tu organización, ¿Utiliza el ODS nº3 referido a la salud y el bienestar, como argumento para obtener ayudas y sobretodo, conseguir acciones concretas para el cumplimiento de este objetivo?

Carlos Mediano: Sensibilizar es una tarea de todos, pero esencialmente deberían ser los gobiernos, en un ejercicio de responsabilidad, quienes informaran a su ciudadanía que estos ODS existen, y que cambios pueden suponer para ellos. Existe un gran desconocimiento sobre los ODS, y así es difícil poder exigir su cumplimiento.

Dentro de un espíritu constructivo, pero crítico, analizamos los avances (o los retrocesos) del ODS 3 en nuestro informe sobre la salud en la cooperación y la acción humanitaria, que realizamos conjuntamente con Médicos del Mundo y que es un referente a nivel de la cooperación sanitaria. Pero también lo tenemos presente cuando identificamos nuestros proyectos, y en qué medida nuestro trabajo ayuda a la consecución del ODS 3.

También estamos ayudando a elaborar proyectos de sensibilización e incidencia a nivel de Europa que permitan sensibilizar de algunas de las metas del ODS 3, en concreto con la relación entre medio ambiente y salud.

Responsablia: Un actor fundamental para cumplir con la Agenda 2030 es el sector privado. Desde MEDICUS MUNDI y teniendo en cuenta el ODS nº3, ¿Cómo propones implicar a las empresas para que sean sensibles a promover la salud y el bienestar? ¿A qué grupos de interés relacionados con las empresas hay que incidir de manera concreta en esta implicación?

Carlos Mediano: Las empresas son ya parte de la arquitectura global d la cooperación, y tienen un papel destacado que jugar. Pero son la sociedad y los gobiernos quienes deben supervisar la actuación de todos los actores, incluidas las empresas, y anteponer el derecho a la salud a otros intereses.

Hay que crear un nuevo modelo económico donde no solamente se prime el beneficio a corto plazo, sino que se tenga una visión más a largo plazo, a lo mejor no tan agresivo, pero más duradero.

Todas las empresas pueden colaborar con el ODS 3 impulsando hábitos saludables en sus empresas, como apoyo a campañas de deshabituación tabáquica, promocionando actividades deportivas o facilitando una nutrición más saludable en menús o en alimentación sana en máquinas expendedoras.

Las empresas específicamente del sector sanitario como las farmacéuticas, han participado de forma notable en la mejora de los tratamientos para las personas. Pero algunas de ellas son también responsables en parte, de la escasez de producción de medicamentos básicos o de incrementar las barreras del acceso económico a los tratamientos para muchas personas del planeta.

La epidemia de obesidad, hipertensión y diabetes que hay actualmente en el mundo son debidos a unos hábitos no saludables que son potenciados por un marketing muy agresivo y poco veraz de ciertas industrias como la tabacalera o al del alcohol, pero también la de comidas procesadas o de bebidas azucaradas. Igual que debemos analizar la salud en todas las políticas, también las empresas deben reflexionar en cómo sus productos afectan a la salud de la población, y actuar en consecuencia.

Responsablia: Se va generalizando, sobre todo en las grandes empresas, la vinculación de su acción en RSC, Responsabilidad Social Corporativa, con su aportación a la Agenda 2030, vinculando su actividad a los ODS. En este sentido, ¿Cómo conseguir una verdadera rendición de cuentas con la sociedad en general para su escrutinio y validación? ¿Qué se puede hacer para incorporar al sector público en este propósito de cumplir con los ODS? ¿Cómo propagar esta acción desde la educación y la formación superior?

Carlos Mediano: Es muy complicado establecer una rendición de cuentas a la sociedad cuando la población desconoce los ODS, ¿para qué esforzarte en hacer una rendición de cuentas que no te han pedido? Es cierto que las organizaciones de la sociedad civil estamos alerta para ver cómo evolucionan los ODS, pero es necesario que la población tenga un conocimiento mucho mayor de los ODS y sus implicaciones, y serán ellos quienes soliciten esa rendición de cuentas.

El sector público es fundamental para el cumplimiento de los ODS, sin ellos es imposible avanzar en el buen camino. Pero también debe ser informado de los mismos, y sobre todo establecer una nueva forma de trabajar, donde las acciones no se encajonen en diferentes departamentos, sino que se tenga una visión integral e integradora de todos los problemas, coordinando acciones multisectoriales. Ese es el gran cambio que debía de suponer los ODS.

Los ODS podrían estudiarse en los institutos, incluso en la educación superior, analizando lo que supondría para cada profesión los ODS.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Carlos Mediano:

Frase: “No pretendamos que algo cambie si siempre hacemos lo mismo“, de Albert Einstein.

Libro: “El antropólogo inocente“ (Nigel Barley), donde te enseña que hay muchas formas de entender la vida.

Referente: Creo que cualquier persona puede ser un referente en algún momento de tu vida, pero si tuviera que decantarme me quedaría con la bondad de mi madre y la firmeza de mi padre.

 

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Agenda 2030, ODS nº3: salud

Prosigue la propuesta de abordar en toda su extensión la Agenda 2030 definida a partir de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se van a visualizar todos y cada uno de los ODS.

El ODS nº 3 lleva por título “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

– Para 2030, reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos.
– Para 2030, poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años, logrando que todos los países intenten reducir la mortalidad neonatal al menos hasta 12 por cada 1.000 nacidos vivos, y la mortalidad de niños menores de 5 años al menos hasta 25 por cada 1.000 nacidos vivos.
– Para 2030, poner fin a las epidemias del SIDA, la tuberculosis, la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas y combatir la hepatitis, las enfermedades transmitidas por el agua y otras enfermedades transmisibles.
– Para 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento y promover la salud mental y el bienestar.
Fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol.
– Para 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo.
– Para 2030, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación de la familia, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales.
Lograr la cobertura sanitaria universal, en particular la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios esenciales de salud de calidad, y el acceso a medicamentos y vacunas seguros, eficaces, asequibles y de calidad para todos.
– Para 2030, reducir sustancialmente el número de muertes y enfermedades producidas por productos químicos peligrosos y la contaminación del aire, el agua y el suelo.

Para ello se deberá:

Fortalecer la aplicación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco en todos los países, según proceda.
Apoyar las actividades de investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos para las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan primordialmente a los países en desarrollo y facilitar el acceso a medicamentos y vacunas esenciales asequibles de conformidad con la Declaración de Doha relativa al Acuerdo sobre los ADPIC y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio en lo relativo a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos.
Aumentar sustancialmente la financiación de la salud y la contratación, el desarrollo, la capacitación y la retención del personal sanitario en los países en desarrollo, especialmente en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

– Los países deben tener un ministerio con competencias en los ámbitos de salud, sanidad, sensibilización y fomento de una vida sana. En último término, tener un representante de protección sanitaria universal.
– Fomentar el apoyo de una investigación pública que desarrolle medicamentos y vacunas asequibles para todos.
Demandar a la investigación privada, (empresas farmacéuticas, laboratorios privados, etc.), una auditoría exhaustiva de la inversión y los costes de cada patente en todas sus fases, para un efectivo control de los precios.
Establecer mecanismos de ayuda y apoyos a los segmentos de la población más desfavorecida, para favorecer su acceso a medicamentos y vacunas.
– Capacitar y sensibilizar de forma temprana, tanto sobre el abuso de sustancias adictivas, en particular, el tabaco, el alcohol y las drogas, como sobre el fomento de una vida sana y saludable.
Apoyos a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº 3.
Educar de forma temprana sobre la salud sexual y reproductiva, incluyendo los métodos de planificación familiar.
Establecer programas de RSC de acción social dirigidos de forma específica al ODS nº3.

Desde Responsablia, como consultora en asesoramiento, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

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Los grupos de interés (XIII): la competencia

Inmersos en una nueva era, conocida como “la era de la sostenibilidad”, se define a partir de la creciente preocupación ante un desarrollo caracterizado por, entre otras características, la limitación de los recursos naturales existentes, un modelo económico que genera profundas desigualdades o un modelo social que no satisface las necesidades de todos sus miembros de forma suficiente y satisfactoria.

Por lo tanto, existe una preocupación por la actuación de uno de los actores fundamentales en la sociedad actual: las empresas. En concreto, por las decisiones que toman y que se traducen en actividades que generan impactos al medioambiente, a la economía y a la sociedad.

En este contexto, surge una nueva empresa que incorpora a los objetivos y logros económicos, los sociales y los medioambientales. A esta nueva empresa le proponemos desde aquí con el nombre de “empresa disponible”. Y su propósito radica en la contribución al desarrollo sostenible.

Todo ello lo implementa incorporando en su estrategia y gestión la RSC, Responsabilidad Social Corporativa. Por ello, analiza el triple impacto económico, social y ambiental en las decisiones, políticas, planes estratégicos y operativos que debe desarrollar.

Uno de los elementos de gestión fundamentales a la hora de llevar a cabo una eficiente gestión de la RSC es la gestión de los grupos de interés. Se definen a partir de su relación, afectación, implicación e importancia con respecto a las actividades de la organización.

El grupo de interés que se analiza en el presente artículo es “La competencia”.

Es muy importante analizar a este grupo de interés, porque supone conocer, entre otros, diferentes aspectos y factores que pueden ayudar a desarrollar una mejor gestión de la propia empresa. En concreto, es conveniente analizar a la competencia por, entre otras, las siguientes razones:

Conocer las mejores prácticas, el benchmarking en la actividad desarrollada.
Conocer las diferentes acciones de RSC llevadas a cabo, a partir de sus planes y programas definidos en sus estrategias.
Conocer casos de éxito por alianzas y sinergias con diferentes actores de la economía y la sociedad.
Conocer avances en productos y/o servicios, a partir de la innovación en usos, utilidades, segmentación de mercado, público objetivo, etc.
Conocer mejoras en productos y/o servicios a partir de mejoras relacionadas con la innovación responsable y sostenible.
Promover asociaciones del sector en sus diferentes modalidades: patronal del sector, think tank, lobby, asociación por área geográfica (país, UE, etc.), etc.
Impulsar la formación y la especialización a nivel profesional, concienciando en prácticas responsables y sostenibles como la economía circular, el consumo responsable, etc.

Se promueve una correcta convivencia entre la competencia de cualquier sector de actividad económica, fomentando la libre competencia y el apoyo a la toma de decisiones que tengan en cuenta la mejora y la contribución al desarrollo sostenible.

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Los valores (VII): respeto y tolerancia

En la transformación que está sufriendo en la actualidad la sociedad, definida con uno de sus características que la definen, se constata que estamos ante la “era de la sostenibilidad”.

Viene definida por la preocupación global en proponer un desarrollo sostenible, en el que se tengan en cuenta los aspectos de impacto económico, social y medioambiental.

Esta preocupación provoca el surgimiento de un nuevo ciudadano concienciado en que debe contribuir a fomentar y apoyar el desarrollo sostenible. A este nuevo ciudadano le hemos propuesto que se llame “ciudadano moral”.

Para contribuir al desarrollo sostenible, debe existir una nueva conciencia global, y ésta se basa en el desarrollo de una serie de valores, aquí propuestos en un código que se denominó “eticismo”.

Este código lo componen 10 valores duales, los cuales se están explicando uno a uno en el blog. El séptimo valor dual se llama “respeto y tolerancia”.

El respeto significa, por un lado la veneración o acatamiento que se hace a alguien; por otro lado, miramiento, consideración o deferencia.

La tolerancia implica el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.

A partir de las definiciones oficiales de los dos términos, ambos se pueden aunar diciendo que la tolerancia es una manifestación y ejemplo de respeto, en concreto, a las ideas, creencias o prácticas del otro.

El nuevo ciudadano está convencido de las bondades, ventajas, aportación de valor compartido, generación de valor intangible, beneficios y demás mejoras que para la sociedad, la economía y el planeta produce el fomentar y afianzar el desarrollo sostenible.

Este convencimiento se debe trasladar a las personas que todavía no participan en este cambio de paradigma y, para ello, se debe incorporar este valor dual, es imprescindible dialogar y relacionarse con estas personas desde el respeto al otro y a sus diferentes prácticas y comportamientos.

Pero al mismo tiempo, no se debe desfallecer en el intento de convencer a esas personas de que pueden cambiar y pueden, desde pequeñas acciones y de forma progresiva, sin prisa pero sin pausa, contribuir al desarrollo sostenible.

Hay que tener poder de convicción y dado que se conocer los múltiples beneficios que ya proporciona el desarrollo sostenible en diferentes comunidades, territorios, entidades diversas y empresas, es conveniente aportar estas buenas prácticas y estos buenos resultados que, en su mayoría, ya han sido publicados y, por tanto, compartidos como “benchmarking”.

Pero sobretodo, hay que mantener siempre el respeto y la tolerancia ante resultados no esperados a los que se pretenden obtener, como rechazo, ninguneo o posponer la acción para más adelante.

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Entrevista a: Fco.Javier Fernández Nava

Actualmente desarrolla su actividad profesional en Acción contra el Hambre como Responsable de Alianzas Corporativas y RSC. Con amplia experiencia en el mundo del fundraising y la RSC ha trabajado en Save the Children, Cruz Roja Española, Cáritas y Aldeas Infantiles.

Nacido en Valladolid, vive en Barcelona y trabaja en Madrid habiendo residido en Seattle, Boston y Sarajevo.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo se define a nivel personal y a nivel profesional?

Fco.Javier Fernández Nava: Soy un librepensador que me considero una persona global, con una visión holística de las realidades y con un gran sentido de la justicia social y del humanismo.

Responsablia: Como responsable de Alianzas Corporativas y RSC de la ONG “ACCIÓN CONTRA EL HAMBRE”, ¿En qué situación general se encuentra España en la lucha contra la desnutrición? ¿Cuáles son las causas que nos han llevado a esta situación? ¿Cuáles son las soluciones que abogan desde su ONG para solucionar este grave problema?

Fco.Javier Fernández Nava: En este momento, 815 millones de personas en el mundo viven bajo la amenaza del hambre y la desnutrición está relacionada con casi la mitad (45%) de las muertes de niños menores de 5 años: 3,1 millones de niños al año. Desde Acción contra el Hambre, una organización humanitaria internacional, luchamos contra las causas y los efectos del hambre en cerca de 50 países, como Nigeria, Mauritania, Filipinas, Siria, Guatemala, Haití, etc. Las causas del hambre son múltiples y complejas: la pobreza, los desastres naturales o provocados por el hombre, los conflictos armados, los cambios climáticos… y la exclusión sociolaboral.

En España no hay desnutrición pero sí se da un factor que puede conllevar a malnutrición y que es necesario atender: la pobreza y la exclusión social y laboral. Me explico: la falta de acceso a un empleo digno o la imposibilidad de emprender un negocio propio ponen en riesgo a los sectores más vulnerables de la población, como jóvenes, mujeres (sobre las que recaen habitualmente las cargas familiares), inmigrantes o personas desempleadas de larga duración, entre otros. Porque estar en desempleo o en una situación laboral precaria conlleva la desaparición o una merma de los ingresos, y en el caso de no contar con una red de protección social (ONG, servicio público de empleo, servicios sociales), supone la imposibilidad de sostener a la familia y aumenta la posibilidad de iniciar una trayectoria social descendente. El hogar empieza a recortar gastos en ocio, vestimenta, mobiliario y con el tiempo modifica su dieta (desciende el consumo de carne, pescado, verduras y frutas y aumenta el de cereales, legumbres y tubérculos), que acarrea inseguridad alimentaria.

Por ello, nuestra intervención aquí se centra en favorecer la inclusión sociolaboral dotando a estos colectivos vulnerables de las competencias y las herramientas que les permiten tener un empleo estable y duradero o crear su propio negocio, en definitiva, en contar con los recursos que les permitan sostenerse a sí mismos y a su entorno.

Responsablia: En su opinión, ¿La sociedad en general conoce la Agenda 2030? ¿Conoce los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible? Y desde su ONG, ¿Se utiliza el ODS nº2: “Hambre cero” para la sensibilización y cómo argumento para obtener ayudas y sobretodo, conseguir acciones concretas para el cumplimiento de este objetivo?

Fco.Javier Fernández Nava: La Agenda 2030 es una hoja de ruta que trata de dar solución a los mayores problemas de la población mundial con un fin claro con cinco ejes centrales: planeta, personas, prosperidad, paz y alianzas.

Los 17 objetivos de desarrollo sostenible y sus 169 metas suponen un nuevo reto de la comunidad internacional para lograr erradicar la pobreza, extender el acceso a los derechos humanos, lograr un desarrollo económico global sostenible y respetuoso con el planeta y los recursos que ofrece.

Desde Acción contra el Hambre hacemos un esfuerzo por conocer y difundir estos objetivos entre nuestros diferentes grupos de interés y muy especialmente entre el sector empresarial, al cual ayudamos a contribuir en la consecución de los objetivos marcados en la Agenda 2030.

El ODS número 2 es uno de nuestros objetivos de referencia ya que fuimos una de las dos ONG que ayudamos a definir las metas de cumplimiento en la parte de desnutrición.

También contribuimos de manera especial en el 6 (agua limpia), 16 (paz, justicia e instituciones sólidas), 17 (alianzas) y en el resto colaboramos de una forma indirecta.

Responsablia: Uno de los actores que deben jugar un papel fundamental en el cumplimiento de la Agenda 2030 es el sector privado. Desde su ONG y teniendo en cuenta el ODS nº2, ¿Cómo propone implicar a las empresas para que apoyen la lucha contra el hambre? ¿Qué grupos de interés afectados por la actividad de las empresas son, en su opinión, los más sensibles a este ODS y, por ello, facilitadores e impulsores para que las empresas se impliquen?

Fco.Javier Fernández Nava: Desde Acción contra el Hambre no entendemos nuestra acción sin el concurso y las alianzas multiactor.

Las empresas son un actor clave en el desarrollo de un territorio y su implicación en la consecución de los objetivos de desarrollo es determinante. Algunos objetivos serán más relevantes que otros en función de su área de negocio, de su foco de interés o de su plan de RSC, pero en el que pueden implicarse de manera muy decidida es en el ODS17.

Responsablia: La RSC, Responsabilidad Social Corporativa, como nuevo paradigma de gestión, afecta a todo tipo de organizaciones. Ahora las grandes empresas incorporan los ODS de su actividad concreta a su RSC. Pero el ODS nº2 no afecta a las empresas en general, y sí a las Administraciones Públicas y a varias ONGs. ¿Cómo sensibilizar y concienciar en contribuir al desarrollo sostenible y, en concreto, al ODS nº2 tanto para unas como para las otras? ¿Cómo incorporar esta urgencia social en la educación y en la formación? ¿Y en los medios de comunicación? ¿Qué actores son los que deben liderar el cambio de mentalidad hacia esta causa en particular, y hacia el bien común en general?

Desde mi punto de vista poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible es un objetivo que necesita del concurso de administraciones públicas, sociedad civil y sociedad en general.

No creo que exista una empresa que se sienta ajena a la consecución de este objetivo, aunque sí puede haber empresas que no lo tengan entre sus ODS de referencia más directa. En Acción contra el Hambre siempre hemos encontrado por parte de las empresas la sensibilidad sobre este ODS y en muchos casos su contribución a la consecución del mismo.

Conseguir este objetivo es un bien común para toda la humanidad donde se necesita la suma de cuantos más actores posibles mejor.

Las empresas pueden encontrar en los proyectos de lucha contra la desnutrición de Acción contra el Hambre un muy buen medio para contribuir en la consecución del ODS2.

Responsablia: Por último, le pedimos que comparta con nosotros una frase, un libro y un referente que le hayan influido en su desarrollo personal y profesional.

Fco.Javier Fernández Nava:

Frase: “Convierte lo cotidiano en educativo”.

Libro: “Memorias de Adriano”.

Referente: Descartes.

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Agenda 2030, ODS nº2: hambre

Prosigue la propuesta de abordar en toda su extensión la Agenda 2030 definida a partir de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se van a visualizar todos y cada uno de los ODS.

El ODS nº 2 lleva por título “Poner fin al Hambre, lograr la Seguridad Alimentaria y la mejora de la Nutrición, y promover la Agricultura Sostenible”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

– Para 2030, poner fin al hambre y asegurar el acceso de todas las personas, en particular los pobres y las personas en situaciones vulnerables, incluidos los lactantes, a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año.
– Para 2030, poner fin a todas las formas de malnutrición, incluso logrando, a más tardar en 2025, las metas convenidas internacionalmente sobre el retraso del crecimiento y la emanciación de los niños menores de 5 años, y abordar las necesidades de nutrición de las adolescentes, las mujeres embarazadas y lactantes y las personas de edad.
– Para 2030, duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los productores de alimentos en pequeña escala, en particular las mujeres, los pueblos indígenas, los agricultores familiares, los pastores y los pescadores, entre otras cosas mediante un acceso seguro y equitativo a las tierras, a otros recursos de producción e insumos, conocimientos, servicios financieros, mercados y oportunidades para la generación de valor añadido y empleos no agrícolas.
– Para 2030, asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas, fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos, las sequías, las inundaciones y otros desastres, y mejoren progresivamente la calidad del suelo y la tierra.
– Para 2020, mantener la diversidad genética de las semillas, las plantas cultivadas y los animales de granja y domesticados y sus especies silvestres conexas, entre otras cosas mediante una buena gestión y diversificación de los bancos de semillas y plantas a nivel nacional, regional e internacional, y promover el acceso a los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales y su distribución justa y equitativa, como se ha convenido internacionalmente.

Para ello se deberá:

Aumentar las inversiones, incluso mediante una mayor cooperación internacional, en la infraestructura rural, la investigación agrícola y los servicios de extensión, el desarrollo tecnológico y los bancos de genes de plantas y ganado a fin de mejorar la capacidad de producción agrícola en los países en desarrollo, en particular en los países menos adelantados.
Corregir y prevenir las restricciones y distorsiones comerciales en los mercados agropecuarios mundiales, entre otras cosas mediante la eliminación paralela de todas las formas de subvenciones a las exportaciones agrícolas y todas las medidas de exportación con efectos equivalentes, de conformidad con el mandato de la Ronda de Doha para el Desarrollo.
Adoptar medidas para asegurar el buen funcionamiento de los mercados de productos básicos alimentarios y sus derivados y facilitar el acceso oportuno a información sobre los mercados, en particular sobre las reservas de alimentos, a fin de ayudar a limitar la extrema volatilidad de los precios de los alimentos.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

Los países deben tener un ministerio con competencias en los ámbitos de la agricultura y la alimentación. En último término, tener un representante de agricultura y alimentación.
Establecer mecanismos diversos para que lleguen ayudas y apoyos al medio rural para su desarrollo, generando oportunidades de futuro.
Capacitación y sensibilización sobre los “desperdicios alimentarios” que cada día se producen cuando se desechan decenas de miles de kilos de comida.
Apoyos a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº 2.
Propuesta para la población de establecer una asignación de “1 día al mes” dedicado al voluntariado ejercido como “compra solidaria”, a donar a las ONGs antes mencionadas.
Establecer programas de RSC de acción social dirigidos de forma específica al ODS nº2.

Desde Responsablia, como consultora en asesoramiento, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

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Los grupos de interés (XII): las generaciones futuras

En esta época de cambio, uno de los aspectos que la definen es “la era de la sostenibilidad”, y se caracteriza por la incorporación en las decisiones que toman las empresas de los aspectos sociales, laborales, medioambientales, éticos y de respeto a los derechos humanos. Ello deriva en la evaluación del impacto que genera la actividad de la empresa en la sociedad, la economía y el planeta.

En este contexto, aparece una nueva empresa, que se propone desde aquí con el nombre de “empresa disponible”. Y su propósito es contribuir al desarrollo sostenible.

Para ello incorpora en su estrategia, gestión y operación (políticas, procesos y procedimientos) la RSC, Responsabilidad Social Corporativa. Con ello consigue ser vista y reconocida como una organización socialmente responsable.

Para dicho reconocimiento, uno de los aspectos fundamentales a gestionar, es la identificación de los diferentes grupos de interés con los que la empresa se relaciona. Se identifican por ser los afectados de forma directa o indirecta por las decisiones e impactos de la actividad de la organización.

El grupo de interés que se analiza en el presente artículo es “Las generaciones futuras”.

Este grupo de interés implica llevar a cabo una serie de actuaciones por parte de la organización. Son proponen las siguientes:

Conocer las exigencias, necesidades, anhelos, expectativas y requerimientos de este grupo de interés para su gestión futura en sus diferentes roles: como cliente (consumidor o usuario), como proveedor, como empleado, como directivo, etc.
Conocer sus tendencias en hábitos de consumo, relacionales, acceso a la información, formas de comunicación, etc.
Conocer los valores que los guían, los influencers que los motivan, las acciones a las que se suman y adhieren, las acciones o actos que penalizan y rechazan, etc.

Existen numerosos estudios que indican que, como aspectos definitorios de las generaciones futuras, indican que serán 100% digitales, que adquirirán un mayor compromiso social y ambiental y que valorarán las opiniones favorables a las organizaciones que han provocado experiencias de cliente satisfactorias.

Por lo tanto, las organizaciones hoy se deben preparar para estar en la mejor posición de salida para obtener de las nuevas generaciones una valoración positiva e identificativa como organizaciones y marcas socialmente responsables.

Y ello se consigue y se afianza con el mantenimiento de una comunicación ética y transparente, con todos los grupos de interés en general, y con las generaciones futuras en particular.

Por último, en el óptimo, ser una organización socialmente responsable implica contribuir al desarrollo sostenible, y ello supone la preocupación permanente por las generaciones futuras.

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Los valores (VI): honestidad y honradez

En una época de cambio de paradigma, una de las principales preocupaciones radica en nuestro modelo de crecimiento, y se enfoca cada vez más a una “era de la sostenibilidad” donde se cuidan no sólo los aspectos económicos, sino también los ambientales y sociales.

Para ello los ciudadanos deben comprometerse a contribuir al desarrollo sostenible, en sus actuaciones y conductas, pero también en sus diferentes roles y relaciones.

Es en este contexto que nace un nuevo ciudadano, que desde aquí se propone con el nombre de “ciudadano moral”, y se preocupa por tener un propósito que le guía: la contribución al desarrollo sostenible.

Para ello se dota de una serie de valores, que constan en un código que se explicó con anterioridad en el presente blog, con la propuesta de título siguiente: “eticismo”.

Dicho código consta de 10 valores duales. El sexto valor dual es el siguiente: “honestidad y honradez”.

La honestidad significa tener la cualidad de honesto. Ser honesto implica ser, por un lado decente, razonable y justo; por otro lado implica ser probo y recto.

La honradez significa tener rectitud de ánimo, integridad en el obrar. Por lo tanto, ser honrado implica proceder con honradez.

A efectos de contribuir al desarrollo sostenible, el nuevo ciudadano debe incorporar este valor dual, sin ningún tipo de restricción, fisura, reserva, ahorro ni esfuerzo; por lo tanto, implica su incorporación en toda su plenitud y extensión.

Ello se debe a las innumerables bondades que emanan de las definiciones de los términos analizados, en concreto, la capacidad de tener la máxima probabilidad de sumar a la causa, al propósito del nuevo ciudadano, a muchas personas que, por diferentes motivos (sectores vulnerables, culturas diferentes, prejuicios y estereotipos, ideologías políticas restrictivas con el bien común, etc.), no tenían a ningún referente al que poder acudir.

Los argumentos, la exposición de las ventajas, incluyendo la necesidad de cambio de paradigma, en aspectos tan sensibles como el consumo, en la producción, en la gestión de lo sobrante, la compra pública, etc., son aspectos que, si se tratan con este valor dual, generan mucho más impacto.

Promover acuerdos, alianzas, proyectos, equipos de trabajo, etc., con el propósito de contribuir al desarrollo sostenible, se deberá proceder con rectitud y decencia (honestidad) y con rectitud de ánimo e integridad (honradez).

El convencimiento de “convencer con el ejemplo” es, en este caso concreto, totalmente aplicable. Y es conveniente aplicarlo, no sólo en los aspectos que afectan a la economía, también en los que afectan al planeta y a la sociedad en su conjunto.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

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