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Agenda 2030, ODS nº10: desigualdad

La Agenda 2030 está definida por los 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible. Desde esta editorial, los estamos desarrollando de forma individualizada, indicando las metas a alcanzar para cada uno de ellos.

El ODS nº10 lleva por título “Reducir la desigualdad en y entre los países”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

– De aquí a 2030, lograr progresivamente y mantener el crecimiento de los ingresos del 40% más pobre de la población a una tasa superior a la media nacional.
– De aquí a 2030, potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición.
Garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de resultados, incluso eliminando las leyes, políticas y prácticas discriminatorias y promoviendo legislaciones, políticas y medidas adecuadas a ese respecto.
Adoptar políticas, especialmente fiscales, salariales y de protección social, y lograr progresivamente una mayor igualdad.
Mejorar la reglamentación y vigilancia de las instituciones y los mercados financieros mundiales y fortalecer la aplicación de esos reglamentos.
Asegurar una mayor representación e intervención de los países en desarrollo en las decisiones adoptadas por las instituciones económicas y financieras internacionales para aumentar la eficacia, fiabilidad, rendición de cuentas y legitimidad de esas instituciones.
Facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas, incluso mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas.

Para ello se deberá:

– Aplicar el principio del trato especial y diferenciado para los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, de conformidad con los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio.
– Fomentar la asistencia oficial para el desarrollo y las corrientes financieras, incluida la inversión extranjera directa, para los Estados con mayores necesidades, en particular los países menos adelantados, los países africanos, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países en desarrollo sin litoral, en consonancia con sus planes y programas nacionales.
– De aquí a 2030, reducir a menos del 3% los costos de transacción de las remesas de los migrantes y eliminar los corredores de remesas con un costo superior al 5%.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

Incorporar en cada país la denominada “renta mínima universal”, sin distinción de raza, etnia, origen, religión u otra condición.
Establecer una normativa en cada país que regule y fije la ayuda a la cooperación al desarrollo, con cargo al presupuesto. En 2030 llegar al 0,7% del PIB.
Efectuar auditorías externas que comprueben el destino y la correcta aplicación de la ayuda recibida por el país evaluado, que corresponde a la cooperación al desarrollo.
Disminuir la desigualdad fiscal existente entre países, promoviendo áreas fiscales comunes (por ejemplo, la unión fiscal europea).
Fomentar la inclusión social con ayudas para el acceso a servicios básicos (vivienda, energía, etc.), así cómo a formación gratuita para facilitar el acceso al mercado de trabajo.
Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº10.
Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº10.

Desde Responsablia, como empresa asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

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Entrevista a: Cristina Monge

Cristina Monge – ECODES

Cristina Monge es Politóloga y Doctora por la Universidad de Zaragoza.

Máster en Unión Europea por la UNED, postgrado en participación ciudadana por la Universidad de Zaragoza, Máster en comunicación política por la Universidad Autónoma de Barcelona, y experta en función gerencial de ONGs por ESADE.

Asesora ejecutiva de ECODES (Fundación Ecología y Desarrollo) y profesora asociada de Sociología en la Universidad de Zaragoza.

Analista política para El país, Cadena SER e Infolibre. Es autora del libro “15M: Un movimiento político para democratizar la sociedad” (PUZ), que recoge buena parte de su tesis doctoral y coautora de la monografía “La iniciativa social de mediación en los conflictos del agua en Aragón”, que analiza la experiencia de mediación social en los conflictos ocasionados por la construcción de grandes embalses en Aragón.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

Cristina Monge:

Soy una persona inquieta, curiosa y sobre todo, que intenta ser feliz. Exigente conmigo misma y con el resto, pero consciente de que, en la vida, como dice José Luis Batalla, vicepresidente de Ecodes, el objetivo es ser felices.

Responsablia: Como asesora ejecutiva de ECODES, “Ecología y Desarrollo”, entidad del Tercer Sector, ¿Cómo valoras el ODS nº9 “Industria, innovación e infraestructura”? ¿Crees que España está en el buen camino para cumplir con este ODS en 2030? ¿Qué deberá realizar para lograrlo?

Cristina Monge:

Los ODS suponen un importante compromiso de transformación social para el conjunto de la sociedad. El sector industrial y de infraestructuras, por su enorme impacto, no puede quedar al margen, y ha de asumir también el desafío que supone la sostenibilidad.

En España, en este objetivo como en el resto, se están dando pasos importantes, pero no son suficientes. Necesitamos ser más ambiciosos y más rápidos. El reto es enorme, se trata del mayor desafío que la humanidad tiene ante sí, y no podemos quedarnos tibios ni dilatar las decisiones. Cuanto más tardemos, además, más difícil y traumático será el cambio. Nos jugamos nuestra supervivencia como especie.

Responsablia: En tu opinión, ¿Qué medidas se deberían implementar para potenciar la inversión en innovación? ¿Y la inversión en infraestructuras (transporte, energía, las TIC, etc.)? ¿Qué actores se deberían implicar en esta línea de actuación?

Cristina Monge:

Las TIC y la innovación deben estar al servicio de la sostenibilidad económica, social y ambiental. Se trata de cambiar el paradigma, de entender que es necesaria una nueva relación con el ecosistema y en ese sentido, integrar las variables ambientales y sociales como cuestión fundamental de todas las actuaciones.

En imprescindible implicar al conjunto de la sociedad. Una infraestructura que tiene contestación social o no cuenta con el apoyo de la comunidad está condenada a sufrir todo tipo de problemas. Entender esto es comprender que todas las acciones impactan en el territorio y en la sociedad, por lo que tanto los actores sociales como las variables ambientales deben estar presentes.

Responsablia: En tu opinión, ¿Cómo se debería articular una industrialización que sea compatible con el Desarrollo Sostenible? ¿Qué medidas deberían acompañar la misma? ¿Quiénes son los aliados, qué alianzas se deben establecer para llevarlo a cabo?

Cristina Monge:

No es tan difícil. Se trata de incorporar el análisis de los impactos que lleva cualquier actuación desde el principio de la planificación, de forma que recorra el conjunto del proyecto. La industria es una parte esencial de nuestra economía y para seguir siendo viable necesita asumir que tiene impactos, conocerlos, y gestionarlos de la forma más eficaz posible para minimizarlos y compensarlos.

Actualmente la ley de información extrafinanciera avanza en este sentido. Que sea necesario reportar e informar sobre estos aspectos de la gestión ayudará, sin duda, a que sea más integral, más coherente y más eficaz.

En cuanto a aliados, si bien la sostenibilidad es un desafío que debemos asumir desde una red de alianzas, necesitamos que el conocimiento, la ciencia y la técnica se pongan a trabajar para hacer realidad esta transformación. Cada día hay más conciencia social de que no hay tiempo que perder. Hoy la sociedad ha dejado de debatir el “qué” para empezar a profundizar en los “cómo”. Ya nadie discute que la lucha contra el cambio climático es prioritaria. Hoy la discusión se centra en cómo hacerla viable y eficaz.

Responsablia: Desde ECODES se propone una transición a una economía verde, inclusiva y responsable. ¿Cuál es la fórmula que proponéis para lograrlo? ¿Cuáles son vuestras principales líneas de actuación? ¿Cómo se puede alinear vuestro propósito con el futuro de la industria, la innovación y las infraestructuras?

Cristina Monge:

En Ecodes trabajamos para conseguir el bienestar de todas las personas dentro de los límites del planeta. Nuestro objetivo es acelerar la transición a una economía verde, inclusiva y responsable, enmarcada en una nueva gobernanza, mediante la innovación y la creación de puentes y alianzas. Para conseguirlo, buscamos cómplices entre la ciudadanía, las organizaciones de la sociedad civil, las empresas y las administraciones públicas, es decir, con el conjunto de la sociedad. Entendemos que sólo si contamos con todo el mundo será posible asumir el mayor desafío que tiene hoy la humanidad, el cambio climático.

Desde hace un par de años hemos repensado nuestra estrategia en clave de la Agenda 2030. En Ecodes asumimos como propia la Agenda Global y focalizamos nuestro trabajo en el ODS 13, dedicado al cambio climático, y en todos los que se relacionan con él.

La industria, la innovación y las infraestructuras no pueden ser ajenas a todo esto, por lo que deben alinearse con esta Agenda desde su globalidad. Conocer el impacto que producen a todos los niveles, y gestionarlo para minimizarlo es un gran desafío que no puede obviarse.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Cristina Monge:

Frase: “La lucha contra el cambio climático y la defensa ambiental pasa por sentar al futuro a la mesa de negociación”. Daniel Innerarity.

Libro: “Esto lo cambia todo”, de Naomi Klein.

Referente: Todos los y las jóvenes que están saliendo a la calle a gritar “Fridays for Future”.

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Agenda 2030, ODS nº9: infraestructuras

La Agenda 2030 está definida por los 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible. Desde esta editorial, los estamos desarrollando de forma individualizada, indicando las metas a alcanzar para cada uno de ellos.

El ODS nº9 lleva por título “Industria, innovación e infraestructuras”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

  • Desarrollar infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes y de calidad, incluidas infraestructuras regionales y transfronterizas, para apoyar el desarrollo económico y el bienestar humano, haciendo especial hincapié en el acceso asequible y equitativo para todos.
  • Promover una industrialización inclusiva y sostenible y, de aquí a 2030, aumentar significativamente la contribución de la industria al empleo y al producto interno bruto, de acuerdo con las circunstancias nacionales, y duplicar esa contribución en los países menos adelantados.
  • Aumentar el acceso de las pequeñas industrias y otras empresas, particularmente en los países en desarrollo, a los servicios financieros, incluidos créditos asequibles, y su integración en las cadenas de valor y los mercados.
  • De aquí a 2030, modernizar la infraestructura y reconvertir las industrias para que sean sostenibles, utilizando los recursos con mayor eficacia y promoviendo la adopción de tecnologías y procesos industriales limpios y ambientalmente racionales, y logrando que todos los países tomen medidas de acuerdo con sus capacidades respectivas.
  • Aumentar la investigación científica y mejorar la capacidad tecnológica de los sectores industriales de todos los países, en particular los países en desarrollo, entre otras cosas fomentando la innovación y aumentando considerablemente, de aquí a 2030, el número de personas que trabajan en investigación y desarrollo por millón de habitantes y los gastos de los sectores público y privado en investigación y desarrollo.

Para ello se deberá:

  • Facilitar el desarrollo de infraestructuras sostenibles y resilientes en los países en desarrollo mediante un mayor apoyo financiero, tecnológico y técnico a los países africanos, los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral y los pequeños Estados insulares en desarrollo.
  • Apoyar el desarrollo de tecnologías, la investigación y la innovación nacionales en los países en desarrollo, incluso garantizando un entorno normativo propicio a la diversificación industrial y la adición de valor a los productos básicos, entre otras cosas.
  • Aumentar significativamente el acceso a la tecnología de la información y las comunicaciones y esforzarse por proporcionar acceso universal y asequible a Internet en los países menos adelantados de aquí a 2020.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

  • Promover infraestructuras para la movilidad sostenible, como electrolineras y otras alternativas a la gasolina y el diésel.
  • Potenciar las industrias relacionadas con la sostenibilidad y el medio ambiente, incorporando energías limpias, economía circular y otros procesos que favorezcan la lucha contra el cambio climático.
  • Incorporar las nuevas tecnologías a las industrias, promoviendo la justa competencia y el acceso a las mismas a las pymes.
  • Incentivar desde las administraciones públicas, la inversión en investigación e innovación, con diferentes medidas fiscales y otros incentivos económicos.
  • Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº9.
  • Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº9.

Desde Responsablia, como empresa asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

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Entrevista a: Pere Rusiñol

Pere Rusiñol
Alternativas Económicas

Pere Rusiñol (Artés, Barcelona, 1972) se licenció en Periodismo en la Universidad de Barcelona en 1995. Ha pasado por las redacciones de “Avui”, “El Periódico de Cataluña”, “El País”, en Barcelona y en Madrid, donde fue redactor de Internacional y redactor jefe de Sociedad, y “Público”, periódico del que fue Ajunto al Director de la edición en papel hasta su cierre, en 2012.

Desde entonces está involucrado en varios proyectos de periodismo independiente, como las revistas “Mongolia” y “Alternativas Económicas”, revista nacida en 2013 y de la que es socio fundador, así como director desde 2018. Colabora en programas de radio y televisión, como Al Rojo Vivo (La Sexta) y FAQS (TV3).

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo se define a nivel personal y a nivel profesional?

Pere Rusiñol:

Como una persona interesada en ir aprendiendo cómo funciona realmente el mundo y en poner un grano de arena para intentar mejorarlo, con la máxima honestidad y rigor posibles.

Responsablia: Como Director de la revista “Alternativas Económicas”, ¿Cómo valora el ODS nº8 “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos”? ¿Crees que España está en el buen camino para cumplir con este ODS en 2030?

Pere Rusiñol:

Es un objetivo muy importante porque, de alcanzarse, podría mejorar sensiblemente las condiciones de vida de muchísima gente, no sólo a nivel puramente económico, sino que podría ayudar a reducir sensiblemente el estrés asociado a la precariedad y la incertidumbre. Lamentablemente estamos muy lejos de conseguir este objetivo y nada apunta que se cumplirá en 2030, ni en España ni en el mundo. Más allá del acierto de fijarlo al menos como un objetivo, la realidad es que la evolución del capitalismo en los últimos años va precisamente en sentido opuesto: el empleo está devaluándose y precarizándose a pasos agigantados y en ocasiones ni siquiera impide ya salir de la pobreza. Antes, tener un empleo significaba tener seguridades en muchos otros campos (estabilidad, proyecto de vida, acceso a la vivienda, jubilación futura, sanidad de calidad, etc.), pero este esquema está cada vez más en cuestión.

Responsablia: En su opinión, ¿Qué medidas se deberían implementar para fomentar un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible? ¿Qué actores se deberían implicar en esta línea de actuación?

Pere Rusiñol:

Debería ser uno de los ejes prioritarios de la política económica, demasiado centrada en las magnitudes macroeconómicas que define el pensamiento ortodoxo. Todos los actores deberían implicarse (Gobierno, sindicatos, empresarios, sociedad civil…) para que el crecimiento sea también inclusivo y sostenible (también desde el punto de vista medioambiental, sin el cual no habrá crecimiento posible). La buena noticia es que algunos empresarios importantes han empezado a adquirir conciencia de lo que está en juego (también sus propios intereses quedarán afectados si no hay un giro), y empiezan a asumir que la obligación de una empresa no es solo crear valor para los accionistas sino apostar por el “valor compartido”, que implica que la actuación de la sociedad debe beneficiar también a los trabajadores y al conjunto de la sociedad donde opera. Son todavía una minoría, pero al menos la reflexión está arrancando.

Responsablia: En su opinión, ¿Cómo se puede diversificar el tejido productivo para poder paliar la dependencia de los sectores de producción tradicionales (turismo, servicios y construcción)? ¿Qué medidas deberían acompañar el fomento de estas alternativas económicas?

Pere Rusiñol:

Todos los actores deben concertarse para cambiar el sistema de incentivos, que nos mantiene encadenados a un modelo demasiado prisionero de los vaivenes de la coyuntura y donde prima la dinámica de los bajos salarios y la cultura del pelotazo con conexiones políticas. Decirlo es mucho más fácil que hacerlo, sobre todo con dinámicas de tantos años, pero nos va la vida en intentarlo. Estamos tan perdidos que el primer paso debería ser dejar al lado las gafas dogmáticas que todos parecen llevar permanentemente puestas y aprender de las muchas experiencias interesantes que pueda haber en otros países. Y luego está la voluntad: decidir que de verdad queremos hacerlo. ¿Queremos?

Responsablia: ¿Cómo favorecer un trabajo decente para todos? Además de unas condiciones de trabajo dignas consensuadas a partir de los convenios pactados con los sindicatos, ¿Qué otras medidas se podrían incorporar a las empresas y resto de organizaciones para lograr un trabajo decente para todos?

Pere Rusiñol:

La legislación laboral debería crear el marco para incentivar el trabajo decente en lugar de incentivar el trabajo precario, que es lo que sucede en la actualidad, donde en ocasiones parece que se premien los malos comportamientos y se penalicen los impulsos dirigidos a mejorar las condiciones laborales, que no son solo cuestiones salariales, sino también de participación en las decisiones y organización de la producción para hacerla compatible con la vida de los trabajadores (conciliación, etc.). Ahora están surgiendo movimientos que han tomado la bandera de la “democracia económica” como una de las mejores vías para conseguir empresas que asuman las ideas del “valor compartido” y prioricen la dignidad y expectativas de sus trabajadores. Para ello es imprescindible que los trabajadores se impliquen también en las grandes decisiones de la empresa (como sucede históricamente en Alemania, con presencia garantizada de los trabajadores en los Consejos de Administración), o incluso ir un paso más allá y establecer mecanismos para incorporarlos en el accionariado, como propone el líder del laborismo británico Jeremy Corbin.

Responsablia: Por último, le pedimos que comparta con nosotros una frase, un libro y un referente que le hayan influido en su desarrollo personal y profesional.

Pere Rusiñol:

Frase: “La visión más peligrosa del mundo es la de aquellos que no han visto el mundo” (Alexander von Humboldt).

Libro: “Cómo vivir. Una vida con Montaigne”, de Sara Bakewell.

Referente: Andreu Missé, exsubdirector de El País y primer director de Alternativas Económicas.

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Agenda 2030, ODS nº8: economía

La Agenda 2030 está definida por los 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible. Desde aquí, los estamos desarrollando de forma individualizada, indicando las metas a alcanzar para cada uno de ellos.

El ODS nº8 lleva por título “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

Mantener el crecimiento económico per cápita de conformidad con las circunstancias nacionales y, en particular, un crecimiento del producto interno bruto de al menos el 7% anual en los países menos adelantados.

Lograr niveles más elevados de productividad económica mediante la diversificación, la modernización tecnológica y la innovación, entre otras cosas centrándose en los sectores con gran valor añadido y un uso intensivo de la mano de obra.

Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades productivas, la creación de puestos de trabajo decentes, el emprendimiento, la creatividad y la innovación, y fomentar la formalización y el crecimiento de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, incluso mediante el acceso a servicios financieros.

Mejorar progresivamente, de aquí a 2030, la producción y el consumo eficientes de los recursos mundiales y procurar desvincular el crecimiento económico de la degradación del medio ambiente, conforme al Marco Decenal de Programas sobre modalidades de Consumo y Producción Sostenibles, empezando por los países desarrollados.

– De aquí a 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor.

– De aquí a 2020, reducir considerablemente la proporción de jóvenes que no están empleados y no cursan estudios ni reciben capacitación.

Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.

Proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores, incluidos los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas con empleos precarios.

– De aquí a 2030, elaborar y poner en práctica políticas encaminadas a promover un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales.

– Fortalecer la capacidad de las instituciones financieras nacionales para fomentar y ampliar el acceso a los servicios bancarios, financieros y de seguros para todos.

Para ello se deberá:

Aumentar el apoyo a la iniciativa de ayuda para el comercio en los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, incluso mediante el Marco Integrado Mejorado para la Asistencia Técnica a los Países Menos Adelantados en Materia de Comercio.

– De aquí a 2020, desarrollar y poner en marcha una estrategia mundial para el empleo de los jóvenes y aplicar el Pacto Mundial para el Empleo de la Organización Internacional del Trabajo.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

Cada país debe tener un Ministerio de Trabajo o departamento específico que vele por el trabajo decente para todos, con los derechos laborales que promueve la OIT, Organización Internacional del Trabajo.

– Incorporar un indicador de sostenibilidad en el crecimiento, que incorpore el coste de recursos por la producción y el consumo de cada país, y las medidas para su mitigación.

– Promover la inversión en I+D+i, con ayudas directas (subvenciones) y medidas fiscales (desgravaciones).

Penalizar cualquier forma de trabajo infantil.

Abolir cualquier modalidad de horas extras, y de producción por horas, promoviendo convenios sectoriales pactados con los sindicatos.

Penalizar los incumplimientos de la normativa en materia de seguridad y salud laboral.

Incentivar el ahorro y el acceso a productos de inversión que generan impacto social.

Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº8.

Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº8.

Desde Responsablia, como asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

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Entrevista a: Luis Morales

Luis Morales
Fundación Renovables

Luis Morales es socioecólogo consultor, licenciado en Biología por la Universidad de Sevilla y con estudios de postgrado en la Universidad Pablo de Olavide y en la Universidad de Ljubljana.

Actualmente desempeña su labor profesional en la Fundación Renovables. Con anterioridad estuvo dedicado al impulso del ecoemprendimiento y la economía verde, etapa durante la cual fue co-fundador de Emprendae, Incubaeco, Greenbiz, Ecoemprendedores por el Clima y la Asociación de Empresas de la Economía Verde (ECOVE), de la cual fue presidente.

Ha sido miembro de la Junta Directiva de SANNAS (Asociación de Empresas del Triple Balance), y el representante español en el Consejo de la Federación Europea de Negocios Sostenibles entre 2015 y 2018.

Ha participado en numerosos proyectos relacionados con la sostenibilidad y movilidad urbanas, la evaluación ambiental, la ordenación del territorio, y la creación de ecosistemas de economía verde y fomento de la ecoemprendeduría.

Es miembro de diversas entidades y asociaciones, tanto profesionales como cívicas (Fundación Renovables, SEO/BirdLife, SevillaUP, Red Sevilla por el Clima, Colegio de Ambientólogos de Andalucía, Red Española para el Desarrollo Sostenible), y colabora regularmente con diversos congresos profesionales. Habitual articulista y docente en cursos especializados y masters de postgrado.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

Luis Morales:

Mi inclinación por la conservación de la naturaleza y la protección del medio ambiente empezó bien pronto, siendo niño, gracias a la influencia que en mí ejerció Félix Rodríguez de la Fuente en la década de 1980 (deberían reponer nuevamente El hombre y la Tierra, para los niños de ahora). En los primeros años de mi adolescencia recuerdo que seguía la labor de la CODA (Coordinadora para la Defensa de las Aves) y la CEPA (Confederación Ecologista Pacifista de Andalucía), el germen de lo que en la actualidad es Ecologistas en Acción, y diría que el accidente del Exxon Valdez en Alaska (era todavía un niño), las pruebas nucleares de Francia en Mururoa (ya en mi adolescencia) así como la guerra de Bosnia y el genocidio ruandés, fueron determinantes para conformar mi visión crítica con el sistema y forjar mi compromiso y activismo social y ambiental.

Ya entonces sabía que estudiaría la carrera de Biología y que quería dedicarme profesionalmente a las cuestiones ambientales. Me hice socio de SEO/BirdLife y Ándalus estando en segundo de carrera. Frecuentaba Doñana, Sierra Morena y multitud de otros enclaves, a la vez que iba avanzando en la Universidad y luego daba mis primeros pasos como profesional del medio ambiente. Para mí, nunca hubo una separación clara entre mi vida personal y mi vida profesional. Ambas están indisolublemente ligadas. Luego llegaron nuevos activismos, tanto profesionales como personales, para mí sin distinción y con los que estoy muy comprometido: Colegio de Biólogos primero y Colegio de Ambientólogos de Andalucía después, Asociación de Ciencias Ambientales, Iniciativa Sevilla Abierta, Red Sevilla por el Clima, Asociación de Empresas de la Economía Verde, Ecoemprendedores por el Clima, Fundación Renovables. En los últimos años me estoy centrando en las cuestiones de cambio climático y descarbonización de la economía, para mí el mayor reto que tenemos ante nosotros en este siglo XXI. Quiero poner todo mi empeño para que España cambie su modelo energético y recorra con éxito la senda marcada para la descarbonización completa de su economía.

Responsablia: Como miembro de la Fundación Renovables, ¿Cómo valoras el ODS nº7 “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”? ¿Consideras razonables las metas a alcanzar para este ODS? ¿Crees que España está en el buen camino para cumplir con este ODS en 2030?

Luis Morales:

En primer lugar, buena parte de los objetivos y metas de la Agenda 2030 proceden de cumbres y conferencias internacionales fijadas hace años e incumplidos sistemáticamente desde entonces. Muchas de las 169 metas son pura retórica, de imposible cumplimiento si atendemos a las decisiones políticas que luego están adoptando los gobernantes de muchos países. Pero por otro lado hay que reconocer elementos positivos en los ODS, como su visión holística, integradora y transversal, y su arquitectura multinivel.

En lo que respecta al objetivo nº 7, hay que subrayar en primer lugar que el acceso universal a la energía es esencial para garantizar un desarrollo inclusivo, justo y equitativo. La energía resulta fundamental para casi todo lo que hacemos cotidianamente: desplazarnos, calentarnos (o enfriarnos), producir alimentos (y transportarlos), cocinar, producir ropa y vestirnos, utilizar todo tipo de dispositivos y tecnologías de comunicación, actividades industriales, etc. El metabolismo de nuestro sistema socioeconómico requiere de enormes cantidades de energía (y de agua y otros materiales).

Estamos atrapados en la siguiente contradicción: es razonable, justo y necesario que el acceso a la energía sea un derecho irrenunciable, pero por otra parte, nuestra civilización debe reducir globalmente su consumo de energía. Consumimos muchísima energía porque hasta ahora nos hemos apoyado en combustibles fósiles. Cuando dejemos de utilizar fuentes fósiles de energía -lo haremos por las buenas (en virtud de políticas climáticas ambiciosas) o por las malas (ya hemos alcanzado el peak oil y no podremos seguir extrayendo recursos energéticos fósiles por mucho tiempo a tasas elevadas, aunque quisiéramos seguir haciéndolo)-, nuestro consumo energético decrecerá. Por eso es importante en la actualidad el ahorro, la moderación del consumo: para anticiparnos y prepararnos “culturalmente” para lo que vendrá. No podremos seguir como hasta ahora; es imposible en términos físicos, además de una locura desde el punto de vista de modelo civilizatorio. Es necesaria una nueva cultura de la energía, de manera análoga a la nueva cultura del agua cuyo desarrollo hemos visto en nuestro país en las últimas dos décadas.

Las metas para alcanzar el objetivo nº 7 en 2030 me parecen utópicas, dadas las políticas que luego estamos viendo en muchos gobiernos. A este paso, no se alcanzarán las metas. En el caso de España, recientemente se ha presentado la hoja de ruta de las políticas energéticas a 2030. Esta hoja de ruta va en la buena dirección, pero son necesarios objetivos de reducción de emisiones mucho más ambiciosos.

Responsablia: En tu opinión, ¿Cómo se puede involucrar a los diferentes agentes sociales para fomentar con garantías un consumo eficiente y sostenible de la energía? ¿Cuál es la hoja de ruta que propone vuestra Fundación?

Luis Morales:

Las políticas energéticas y de cambio climático deben estar en el centro de la agenda política de nuestro país. Somos uno de los países más vulnerables al cambio climático. Estamos asistiendo a una “africanización” del Mediterráneo y a una “mediterranización” del Cantábrico. Las campiñas del sur, con sus olivares, vid, cereal, industria manufacturera, etc., corren el riesgo de desaparecer, y con ellas todo un sistema de ciudades medias y pueblos, tan importante. El turismo, la principal industria de nuestro país, se verá igualmente comprometido.

Se habla estos meses de transición justa y de apoyar y revitalizar las comarcas que se van a ver afectadas por el cierre de las minas de carbón, por ejemplo. El fenómeno es mucho más amplio y nos atañe a todos sin excepción, no solo a las comarcas donde están las minas o las centrales térmicas. Afecta también al litoral peninsular, a los archipiélagos, a las campiñas, a los grandes núcleos urbanos, etc. La transición ecológica y justa de nuestra economía es enormemente relevante y nos atañe a todos.

Reivindicamos un Pacto de Estado de Energía y Clima, de amplísimo consenso político, pues en él ha de enmarcarse nuestra hoja de ruta a 2030 y 2050. Ha de ser una política de Estado, como lo es la acción exterior o la seguridad nacional, que eleve la mirada a varias décadas vista y fije los pasos a dar -con independencia del partido político que esté en el gobierno-, para que podamos superar con éxito la extraordinaria encrucijada civilizatoria en la que nos encontramos.

Desde la Fundación Renovables defendemos un cambio en la forma en la que como sociedad nos relacionamos con la energía. Hace falta una nueva cultura de la energía, como decíamos antes. Los principios básicos de esa nueva cultura serían, para la Fundación Renovables, la reducción del consumo (el ahorro), el incremento de la eficiencia energética y el despliegue de las fuentes renovables de energía. Y proponemos actuar prioritariamente sobre la demanda (sobre el consumo), y no solo sobre la oferta. En este enlace puede descargarse un documento donde detallamos nuestras propuestas para llevar a cabo la transición energética en nuestro país.

Responsablia: En tu opinión, ¿Qué papel pueden jugar las empresas, a partir del análisis de su “huella energética”? ¿Cómo se puede reducir el elevado coste de la energía que consumen las empresas, que incrementa el coste unitario de sus productos y servicios? ¿Consideras suficiente la información que proporcionan las grandes empresas en sus memorias de sostenibilidad, con respecto a sus esfuerzos por un uso eficiente de la energía?

Luis Morales:

Para empezar, entre los sectores científicos y sociales que impulsamos una nueva cultura de la energía, una nueva forma de relacionarnos con la energía, existen coincidencias en un buen número de principios orientadores:

  • La mejor energía es la que no se consume. El ahorro es fundamental.
  • La energía viaja asociada a la materia. Si queremos ser sostenibles en lo energético, también debemos serlo en el modelo de gestión de los materiales, practicando economía circular y penalizando por tanto el transporte en el eje horizontal, tal y como sucede en la naturaleza.
  • La energía es un bien escaso, no es ilimitada.
  • El acceso a la energía es un derecho universal.
  • Lo anterior no significa que todas las demandas (que no necesidades; no son lo mismo) de energía sean legítimas y hayan de verse satisfechas: principio de jerarquización.
  • La planificación energética es fundamental para prevenir impactos, jerarquizar actuaciones, desplegar medidas, etc.
  • Un modelo energético sostenible ha de estar basado en la moderación del consumo (el ahorro), la eficiencia y las fuentes renovables de energía.
  • El ciudadano/a ha de estar en el centro del nuevo modelo energético.

Hasta que el mundo corporativo no se alinee con estos principios orientadores, sus cálculos de huella energética o memorias de sostenibilidad, francamente, no servirán de mucho.

Responsablia: ¿Cómo educar y concienciar a la población acerca del consumo eficiente de la energía, el uso de las fuentes renovables y el autoconsumo? ¿Qué deben proponer los Gobiernos para favorecer “una nueva cultura” en el uso sostenible de la energía?

Luis Morales:

El autoconsumo representa una importante oportunidad para mejorar los sistemas energéticos actuales, una oportunidad para ciudadanos, comunidades, asociaciones y empresas, ya que ofrece la posibilidad de transformar su consumo energético tradicional en renovable y pone al servicio de la sociedad herramientas útiles para las políticas de gestión de la demanda, contribuyendo a democratizar los sistemas energéticos y a aumentar la participación social en los mismos. Impulsados de manera conjunta, con políticas de almacenamiento, estos sistemas energéticos tiene potencial para ser uno de los dinamizadores principales de la transición energética.

Por lo tanto, una de las primeras cosas que los gobiernos pueden hacer para implantar una nueva cultura de la energía es favorecer el autoconsumo, por las siguientes razones:

  • Es el elemento principal para empoderar al consumidor y convertirlo en un sujeto activo y central del sistema energético.
  • Constituye un instrumento básico para la gestión de la demanda.
  • Reduce enormemente las pérdidas, lo que lo hace tremendamente efectivo.
  • Permite diversificar notablemente los agentes del sector energético.
  • Tiene una relevante capacidad de almacenar energía como base de la gestionabilidad del sistema.

  • Es un pilar básico del triángulo eficiencia /autoconsumo /movilidad sostenible.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Luis Morales:

Frase: “El tiempo no es oro, el oro no vale nada. El tiempo es vida”. De José Luis Sampedro, uno de mis grandes referentes.

Libro: “Raíces económicas del deterioro ecológico y social: más allá de los dogmas”. De José Manuel Naredo. Siglo XXI editores, 2006.

Referente: Yayo Herrero, todo un referente para mí por su mirada ecofeminista y su capacidad para imbricar problemáticas sociales y ambientales.

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Agenda 2030, ODS nº7: energía

En la explicación de la Agenda 2030, basada en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), se están explicando uno a uno, cada ODS y sus metas a alcanzar.

El ODS nº 7 lleva por título “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

– De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos.
– De aquí a 2030, aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas.
– De aquí a 2030, duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética.

Para ello se deberá:

Aumentar la cooperación internacional para facilitar el acceso a la investigación y la tecnología relativas a la energía limpia, incluidas las fuentes renovables, la eficiencia energética y las tecnologías avanzadas y menos contaminantes de combustibles fósiles, y promover la inversión en infraestructura energética y tecnologías limpias.

Ampliar la infraestructura y mejorar la tecnología para prestar servicios energéticos modernos y sostenibles para todos en los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países en desarrollo sin litoral, en consonancia con sus respectivos programas de apoyo.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

– Cada país debe tener un Ministerio de Energía o departamento específico que vele por el acceso universal al servicio de energía, con un coste asequible, con ayudas a las rentas más bajas y programas de desarrollo y ayudas para la eficiencia energética y el autoconsumo.

Efectuar desde un organismo público o concertado, el estudio y el seguimiento del impacto que genera el consumo de energía, sus fuentes de origen, su volatilidad de precios y otros factores para proponer medidas que favorezcan un consumo sostenible con eficiencia energética para particulares y empresas.

Educar en el consumo responsable de la energía, en el uso de las energías renovables, en la eficiencia energética y en el autoconsumo.

Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº 7.

Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº 7.

Desde Responsablia, como asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

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Entrevista a: Leandro del Moral

Leandro del Moral
Fundación Nueva Cultura del Agua

Es catedrático de la Universidad de Sevilla. En los últimos 30 años ha investigado y participado en la gestión del agua en Andalucía, España, Unión Europea, Estados Unidos y Latinoamérica. Ha publicado un centenar de artículos, ponencias y capítulos de libros en su campo de investigación.

Formó parte del Consejo de Administración de la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Sevilla (EMASESA) en distintos periodos entre 1994 y 2011.

Es miembro del patronato de la Fundación Nueva Cultura del Agua, de la que fue presidente entre 2006 y 2009. Ha participado en la organización y dirección científica del Congreso Ibérico sobre gestión y planificación del agua desde su primera en edición en 1998 (Zaragoza) hasta la décima, que se celebró en septiembre de 2018 (Coimbra). Es miembro de la Plataforma Agua Pública.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

Leandro del Moral:

Llevo toda la vida, desde muy principios de los 70, metido y comprometido en los debates político-sociales españoles e internacionales, siempre desde posiciones críticas e independiente.

Nunca he ocupado ningún cargo institucional, aunque esa opción me parece muy respetable, necesaria y meritoria. He optado por la docencia (desde la universidad a la enseñanza media y de allí de nuevo a la universidad) y la investigación, y también por lo que hoy se denomina ‘transferencia’.

Desde mediados de los 80 me metí -y me engancharon, ya sin remisión-, en los temas del agua. Formé parte del grupo fundador de la Fundación Nueva Cultura del Agua, que surgió del primer Congreso Ibérico del Agua de 1998 en Zaragoza. Actualmente apuro la última etapa de mi actividad docente en el departamento de Geografía de la Universidad de Sevilla, una disciplina de integración de humanidades, ciencias naturales y tecnologías, con la que me siento profundamente identificado.

Responsablia: Como miembro del Patronato de la “FUNDACIÓN NUEVA CULTURA DEL AGUA”, ¿Cómo valoras el ODS nº6 “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”? ¿Consideras alcanzables las metas asignadas a este ODS? ¿Cómo está la situación de la gestión del agua en España?

Leandro del Moral:

La inclusión con fuerza del derecho humano al agua entre los ODS me parece imprescindible, indiscutible e importante. Forma parte de una serie de acontecimientos que se vienen produciendo desde 2010: por una parte, la aprobación de la declaración del Derecho Humano al Abastecimiento y al Saneamiento por Naciones Unidas, seguida de la toma de conciencia y movilización social a escala europea sobre este tema (iniciativa ciudadana ‘Right2Water’); por otra, los impactos sociales de la crisis (desempleo, precarización, desahucios) que han dado lugar a fenómenos nuevos como los de ‘pobreza energética’ y ‘pobreza hídrica’.

A esto se añade, en el caso concreto de España y otros países, la quiebra de las haciendas municipales por el colapso de la actividad inmobiliaria en la que reposaba buena parte de los ingresos de las administraciones locales, competentes y responsables de la gestión de los servicios de abastecimiento y saneamiento. Todo ello ha conducido a la generalizada congelación de los precios del agua, a la reducción de inversiones de mantenimiento y a la acentuación de tendencias privatizadoras de los servicios de agua a cambio de cánones concesionales con los que amortiguar situaciones de bancarrota municipal.

La combinación de estos factores -al calor de conflictos en torno a procesos de privatización de los servicios, en unos casos, y movilizaciones a favor de su remunicipalización, en otros-, ha puesto sobre la mesa en España el debate acerca de las condiciones básicas que debe cumplir el abastecimiento y saneamiento urbano del agua.

Tampoco se puede ignorar que, en el ámbito de la Unión Europea, y por similares motivos, desde 2014 se abrió el proceso de revisión de la Directiva de Agua de Consumo Humano (Directiva 98/83/EC). Las metas establecidas en el ODS nº6 son técnica y económicamente alcanzables a escala global.

El problema es de voluntad y de localización en la agenda de prioridades políticas. En el caso de España y otros países desarrollados, el carácter político de los factores necesarios para garantizar los aspectos en los que hay que mejorar, que luego detallamos, es aún más evidente.

Responsablia: En tu opinión, respecto a los ODS, ¿Cómo sensibilizar a la población de la realidad y necesidad de abordar una correcta gestión global del agua? ¿Crees que ya se está en el camino de la adopción de una “Nueva Cultura del Agua”? ¿Cuál es la ruta que propone vuestra Fundación?

Leandro del Moral:

La concentración cuantitativa del uso del agua en el regadío en España es tan alta (el famoso 80% de la demanda total), y los problemas de deterioro, conflictividad y escasez que esto genera son tan graves que, históricamente, el debate sobre el agua se ha centrado especialmente en este sector.

De manera particular, en la polémica sobre la financiación del agua, la historia del subsidio al regadío ha dejado en segundo plano el dato de que la construcción de los sistemas urbanos de agua también ha sido resultado de una enorme y continuada inversión pública, amparada en un marco legal específico de ayudas y subvenciones.

Sin embargo, como hemos indicado, recientemente se han producido una serie de acontecimientos que parecen combinarse para desencadenar una nueva atención al sector del agua urbana.

La misión de la ‘Fundación Nueva Cultura del Agua’ (FNCA), es recoger, integrar, generar y transmitir conocimiento y valores humanos para promover un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad ambiental, económica, social y cultural, orientado a una consideración ecosistémica y patrimonial del agua.

Esto requiere la participación activa en la sociedad y el impulso en los ámbitos de decisión de alternativas coherentes con la Nueva Cultura del Agua. Los valores que intentamos transmitir hacia la sociedad civil y sus instituciones son: rigor, independencia, transparencia, integridad, responsabilidad, espíritu crítico, transdisciplinariedad, equidad con las generaciones presentes y futuras, y emotividad frente a los valores intangibles que suscita el agua. En cuanto a los valores que caracterizan las relaciones de la Fundación con sus miembros destacan la interdisciplinariedad, pluralidad y capacidad de crítica interna.

La FNCA entiende la educación en agua desde una perspectiva amplia que promueve cambios personales y culturales en la búsqueda de una sociedad más sostenible y solidaria. Queremos formar parte de una sociedad consciente y preocupada por su entorno y por los problemas relativos a él; una sociedad que tenga los conocimientos, las competencias, la motivación y el sentido del compromiso que nos permita trabajar conjuntamente en la resolución de los problemas actuales relacionados con el agua.

Para conseguir una implicación real y positiva de los actores sociales en la promoción de un uso sostenible del agua y la conservación de los ecosistemas fluviales, no es suficiente con el desarrollo de iniciativas legales o técnicas, sino que resulta imprescindible contar con herramientas efectivas que incidan en tres ámbitos fundamentales: la cultura, la educación y la comunicación social.

Responsablia: En tu opinión, respecto a este ODS, ¿Qué papel pueden jugar las empresas, a partir del análisis de su “huella hídrica”? ¿Cómo mejorar y sensibilizar acerca de una minimización del impacto de las empresas en los ecosistemas relacionados con el agua (montañas, ríos, lagos, acuíferos, etc.)? ¿Consideras suficiente la información que proporcionan las grandes empresas en sus memorias de sostenibilidad, con respecto a todo ello?

Leandro del Moral:

En este momento se puede presentar una síntesis de ideas fundamentales sobre los que existen coincidencias fundamentales entre los sectores científicos y sociales que impulsan un modelo de gestión eco-integradora y participativa del ciclo urbano del agua. Sin desconocer los temas -numerosos en un campo lleno de matices e incertidumbres como éste-, sobre los que el debate está todavía abierto.

La primera idea sobre la que existe coincidencia es que la regulación de ciclo urbano del agua se debe inspirar en principios claros, en línea con los siguientes:

  1. Prevalencia de la gestión pública directa, garante del dominio público y el derecho humano.
  2. Principio de planificación, necesaria para prever, seleccionar y ordenar en el tiempo las inversiones regulares, las sequías, la prevención de los impactos futuros del cambio climático, etc.
  3. Transparencias, información, rendición de cuentas, acceso a la justicia y participación en los procesos de decisión, de manera especial en los anteriormente mencionados procesos de planificación.
  4. Introducción del enfoque de gestión de riesgo como se ha incluido en la nueva Directiva europea de aguas potables (prevención y protección de las fuentes, estrategias proactivas), con incorporación de costes ambientales en los estudios de costes.
  5. Principio de mejor conocimiento científico y tecnología disponible, lo que remite a innovaciones organizativas, de gestión y tecnológicas.
  6. Principio de economía circular: reutilización, aguas grises, drenaje sostenible, y todas las actuaciones que reducen el impacto ambiental de los servicios.

Todavía hay un largo camino que recorrer en lo que se refiere a las evaluaciones de sostenibilidad, como puede ser el cálculo de la huella ecológica, y la responsabilidad corporativa de las empresas para avanzar en esa dirección.

Responsablia: ¿Cómo educar y concienciar acerca del uso y consumo eficientes del agua por las empresas, la agricultura y la sociedad en general? ¿Qué deben proponer los Gobiernos para favorecer este cambio de paradigma hacia la sostenibilidad?

Leandro del Moral:

Es necesario construir un nuevo modelo de gestión pública diferente al que se ha producido frecuentemente: opaco, corporativo, a veces ineficiente.  En ese nuevo modelo de gestión la información es la base de la transparencia, de la participación ciudadana y de la rendición de cuentas.

Para un eficaz ejercicio del derecho de información de los ciudadanos son necesarias las siguientes condiciones:

  1. La información ha de estar bien estructurada. Debe ser comprensible, veraz, precisa, trazable, reutilizable, comparable y actualizada.
  2. Se deben fijar indicadores con parámetros comunes: armonización de datos e interoperabilidad. Cada entidad local debe hacer pública la información, que, además, debe estar centralizada en algún lugar de fácil acceso público. 
  3. Sería conveniente definir el tipo de información que preceptivamente se debe facilitar: titularidad de la empresa, presupuesto anual, balance económico, consumos, precios y estructura tarifaria, rendimiento de las redes, reclamaciones, control de contadores, planificación estratégica y plan de inversiones, informes de calidad del agua, recursos humanos y materiales, estado de las masas de agua de las que depende el sistema.

Ese tipo de información es la condición para posibilitar la participación activa de la sociedad, incorporando el concepto de proactividad, asegurando que los mecanismos de participación vayan más allá del estricto, obligado y formal cumplimiento legal.

La participación debe ser orgánica, incluyendo participación en los Consejos de Administración de las empresas públicas y en las Comisiones de control en casos de gestión directa o de concesión a empresas privadas. Debe incluir también la participación no orgánica en decisiones importantes, como la elaboración del Plan de gestión del ciclo urbano, el proceso de decisión sobre el modelo de gestión, etc.

A la información y la participación, hay que añadir los mecanismos necesarios para hacer eficaz la rendición de cuentas de todos los actores implicados en la gestión. El titular de los servicios de agua (ayuntamiento, mancomunidad, ente supramunicipal) debe ser el responsable de ella, ordenada por indicadores que permitan que la información sea homogénea y comparable, supervisada por un órgano que establezca la metodología, la consideración de posibles incumplimientos y la periodicidad adecuada para la actualización de la información.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Leandro del Moral:

Frase: “Es necesario un nuevo modelo de gestión pública diferente al que existe, frecuentemente opaco, corporativo, a veces ineficiente.  En ese nuevo modelo de gestión la información es la base de la transparencia, de la participación ciudadana y de la rendición de cuentas”.

Libro: Antonio Estevan Estevan, “Herencias y problemas de la política hidráulica española”, Bakeaz, Bilabao, 2008.

Referente: “Asociación Vecinal Fuente de la Reja”, de Pagalajar (Jaén), como ejemplo de colectivo local que profundiza a lo largo del tiempo en el conocimiento y el compromiso con la defensa de sus patrimonios del agua.

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Agenda 2030, ODS nº6: agua

ODS 6: agua

Siguiendo con la explicación de la Agenda 2030 configurada en base a 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), se continúa la exposición de todos y cada uno de los ODS.

El ODS nº 6 lleva por título “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

  • De aquí a 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos.
  • De aquí a 2030, lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad.
  • De aquí a 2030, mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial.
  • De aquí a 2030, aumentar considerablemente el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce para hacer frente a la escasez de agua y reducir considerablemente el número de personas que sufren falta de agua.
  • De aquí a 2030, implementar la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluso mediante la cooperación transfronteriza, según proceda.
  • De aquí a 2020, proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas, los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos.

Para ello se deberá (resto de metas):

  • Ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de capacidad en actividades y programas relativos al agua y el saneamiento, como los de captación de agua, desalinización, uso eficiente de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, reciclado y tecnologías de reutilización.
  • Apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

  • Cada país debe tener un departamento específico que vele por el acceso universal al agua, a su saneamiento, a su tratamiento, a su uso eficiente y a su gestión integrada. Dependerá de un Ministerio de Sanidad o denominación similar en función del país.
  • Efectuar desde un organismo público o concertado, el estudio y el seguimiento del impacto que genera el consumo del agua, su saneamiento y tratamiento, sobre los recursos hídricos existentes y los ecosistemas relacionados.
  • Educar en el consumo responsable y eficiente del agua y en la conservación de los ecosistemas relacionados con el agua.
  • Establecer mecanismos de apoyo y ayuda a los colectivos más vulnerables con respecto al acceso al agua.
  • Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº 6.
  • Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº6.

Desde Responsablia, como asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

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Buenas prácticas en RSC: Caso “Coral Transports & Stocks”

Coral Transports nació en 1995 como una empresa familiar dedicada al transporte internacional y con un equipo de personas con más de veinte años de experiencia en el sector. En la actualidad es un operador de logística integral que dispone de 50.000m2 de espacio, con instalaciones en La Granada (Barcelona), Sant Cugat Sesgarrigues (Barcelona) y Torrejón de Ardoz (Madrid).

Los servicios son la externalización del almacenaje, transporte nacional, transporte terrestre internacional, transporte marítimo y transporte aéreo.

La misión de la organización nos indica porqué y para qué existimos. Por ello, en CORAL Transports & Stocks entendemos que nuestra misión es:
“Brindar un servicio de logística integral con la fuerza de nuestro equipo humano especializado, generando valor para nuestros clientes y proveedores”.

La visión nos dice qué nos va a guiar para alcanzar nuestra misión, cómo lo vamos a hacer. La visión de CORAL Transports & Stocks es:
“Ser el referente en Logística Integral, que dispone de las herramientas necesarias para garantizar la excelencia de nuestro servicio”.

Nuestros valores guían nuestras acciones y nuestros comportamientos. Son los siguientes:
Logística humana. Las personas que forman nuestro equipo son el pilar básico de la organización. Su talento y compromiso garantizan la calidad de nuestro servicio.
Transparencia y honestidad. Actuamos con transparencia, decoro y rectitud, guiándonos por la sinceridad y coherencia de nuestras acciones.
Proximidad. Ofrecemos al cliente un trato personalizado y cercano.
Pasión. Disfrutamos con nuestro trabajo y nos implicamos en las acciones que emprendemos con pasión y empeño.
Trabajo en equipo. Trabajamos integrando esfuerzos y promoviendo la colaboración. Con el aporte de todos buscamos el logro de los objetivos de la organización.

Por último, indicar que la empresa tiene las certificaciones ISO 9001:2015, ISO 14001:2015, SQAS, APQ, SEVESO, OEA (Operador Económico Autorizado), Registro Sanitario y CSR.

Entrevista a Joan Comas, Director General de “Coral Transports & Stocks”:

Responsablia: ¿Cómo surgió la idea de incorporar la RSC en la estrategia, gestión y operación de Coral Transports & Stocks?

Joan Comas: La verdad es que la incorporación no fue una decisión estratégica, surgió desde el fondo de una cultura de empresa desde sus orígenes, donde fue transformándose en lo que hoy denominamos RSC.

Responsablia: Vuestra empresa es una pyme y la RSC no está muy desarrollada todavía en este tipo de empresas. En vuestro caso, ¿Cuál ha sido vuestro referente para incorporar la RSC en vuestra organización? En caso contrario, ¿Cómo se ha llevado a cabo para tener ciertas garantías de éxito?

Joan Comas: La base para incorporar las acciones estratégicas fue gracias a diversas sesiones formativas realizadas dentro de la asociación empresarial FEGP (Federació Empresarial Gran Penedés), donde se concentraban varias experiencias de otras empresas dentro de la asociación, lo que nos dio el impulso para formalizar este aspecto dentro de nuestra empresa.

Responsablia: ¿Cuáles son los principales resultados obtenidos desde que la RSC se ha implantado en la empresa? ¿Han habido hallazgos y/o sorpresas?

Joan Comas: Nuestros orígenes basados en la cultura empresarial de nuestra compañía, fue el impulso para establecer una estrategia de RSC cuyo efecto más relevante es una implicación y compromiso del equipo humano que forma parte de nuestra estructura. Así se ha ido creando una imagen externa ante nuestros clientes y proveedores. También nos ha permitido la conservación de la estructura y talento que compone el equipo humano de Coral, gracias al fomento de un buen clima laboral.

Responsablia: ¿Cómo ha repercutido incorporar la RSC en la identidad y cultura de la empresa? ¿Existe una vinculación de la RSC con aspectos tales como tener un mejor clima laboral o mejorar la retención de talento?

Joan Comas: En la línea de la respuesta a la pregunta anterior, todo ello se ha producido, entre otros aspectos, gracias a mantener una relación humana basada en el respeto y una dosis de inteligencia emocional, con formación continua de asertividad; por intensificar y mejorar los procedimientos de comunicación haciendo participe a todos los niveles estructurales de la empresa; por solicitar y valorar las iniciativas surgidas de las bases; por establecer mecanismos que favorecen la conciliación laboral y familiar; etc.

La vinculación y la influencia de la RSC, como ya se ha comentado con anterioridad, han sido palpables en los resultados obtenidos con respecto al clima laboral y a la retención del talento, entre otros.

Responsablia: ¿Cómo ha sido el impacto y la valoración percibida por los diferentes grupos de interés con los que la empresa interactúa y se relaciona? ¿Favorece incorporar la RSC en aspectos tales como la mejora de la confianza, de la imagen de marca y de la reputación corporativa?

Joan Comas: A medida de vamos consolidando los valores en la aplicación de las acciones en RSC, observamos cómo se extiende fuera de nuestra organización dentro de nuestro territorio y fuera de él. Lo percibimos por comentarios de nuestros propios clientes y proveedores. No sabemos cómo medirlo, porque no tenemos el medio o no lo conocemos para ello, pero lo percibimos.

En las funciones de RR.HH. para la contratación de talentos hemos podido comprobar que, independientemente de las condiciones económicas, la decisión se ha decantado por la cultura y los valores de la compañía.

Responsablia: ¿Cuál ha sido el impacto generado por la obtención del premio otorgado por la iniciativa “Respon.cat” a la trayectoria en RSC para pymes? ¿Cuál sería vuestra recomendación dirigida a las organizaciones en general y a las pymes en particular, para promover la incorporación de la RSC en las mismas?

Joan Comas: Un profundo agradecimiento y a la vez un refuerzo para la concienciación del camino que nos queda por recorrer, dentro de todo nuestro equipo humano, y se nos abre el reto de seguir trabajando en muchos aspectos que nos quedan por conseguir.

Nuestra recomendación en desarrollar un plan estratégico para incorporar la RSC es trabajar primero dentro de la compañía. Convenciendo e implicando a todo el equipo humano desde la base y con el compromiso decidido de la Dirección.

Invertir en tiempo para este objetivo, tiene efectos en la consolidación de la marca que compensa ampliamente el costo que inicialmente pueda suponer.

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