Los nuevos grupos de interés (VI): los AILs, Authentic Informal Leaders

En la era de la sostenibilidad, que se basa en la contribución global al desarrollo sostenible, aparece una nueva empresa, alineada con este propósito, vinculando su estrategia con la Agenda 2030, definida a partir de los 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Esta nueva empresa, desde aquí la proponemos con el nombre de “empresa dispuesta” y, bajo el contexto que la define, adopta en su estrategia y gestión la RSC, Responsabilidad Social Corporativa, cómo palanca para la contribución al desarrollo sostenible.

Uno de los elementos de gestión clave de la RSC, es la gestión de los grupos de interés con los que la empresa se relaciona e interactúa. La empresa debe definirlo, valorando sobre todo su incidencia e impacto que le producen las decisiones y la actividad de la empresa. El siguiente paso es su priorización, estableciendo mecanismos de relación, comunicación y diálogo permanentes.

Pero en este blog se pretende incorporar a nuevos actores que tienen una capacidad de influencia en las empresas. Los denominamos como “nuevos grupos de interés”, aunque no se trate en algunos casos específicamente como tales. Son personas o grupos que, por sus características, se deben poner en valor a la hora de gestionar la sostenibilidad.

Vamos a desarrollar un nuevo grupo de interés. “los AILs, Authentic Informal Leaders”.

Es muy recomendable conocer a estos ‘líderes informales’ ya que, entre las características que los definen, están la de contar con el beneplácito mayoritario de los empleados, con independencia de su cargo (se excluyen a los directivos). Son generadores de confianza y de corrientes de opinión entre el personal.

Por todo ello, ante diferentes medidas (planes y programas) que la empresa tiene previsto alcanzar, la empresa debe consultar a estos ‘líderes informales’, de forma paralela con los representantes de los trabajadores en sus diferentes comités de funcionamiento).

Se aconseja que los ‘líderes informales’ sean distintas personas que los representantes de los trabajadores. Además, se debe eliminar cualquier sospecha de compensación y trato de favor de la empresa a los ‘líderes informales’, desde bonus o premios hasta regalos, permisos u otros privilegios.

A la empresa le interesa que los ‘líderes informales’ lo sigan siendo, como un puente inequívoco para poder tener un mayor conocimiento de los intereses, necesidades, requerimientos, anhelos y expectativas del personal, que se resumen en unos objetivos y metas a alcanzar.

Así, gracias a la relación fluida, transparente, generadora de confianza y directa entre la empresa y los ‘líderes informales’, se puede alinear los objetivos y metas de la empresa con los objetivos y metas de los empleados.

Por lo tanto, no sólo se deben identificar a estos ‘líderes informales’ sino que, como a cualquier grupo de interés, se tiene que valorar su relación y diálogo permanentes, estableciendo unos canales de comunicación formal e informal adecuados, para conseguir el objetivo global previsto de establecer planes y programas óptimos dirigidos a los empleados, grupo de interés prioritario.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

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