Author Archives Emilio Moral

Los nuevos grupos de interés (III): los partners

Mediante la aprobación de la denominada “Agenda 2030” que se desarrolla a partir de los 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, las empresas y el resto de organizaciones se involucran con la misma a partir de su compromiso y contribución con las metas incorporadas a los ODS.

La incorporación de la RSC, Responsabilidad Social Corporativa, fundamenta a partir de la idea del “Desarrollo Sostenible”, en su estrategia, buen gobierno, gestión y operativa diaria, es la fórmula utilizada por las empresas y resto de organizaciones para la contribución a la Agenda 2030. Ello implica reportar toda la información relativa al impacto generado por las decisiones y por la actividad de la organización, en la economía, en la sociedad y en el medio ambiente.

Uno de los elementos de gestión clave de la RSC es la gestión de los grupos de interés. Se tienen que identificar, conocer sus expectativas, comportamientos, anhelos, actitudes, repercusiones y, en definitiva, valorar el impacto y grado de importancia que tienen con respecto a la empresa. La gestión se basa en una selección pormenorizada de los mismos, estableciendo los mejores métodos relacionales, con los canales idóneos y los interlocutores adecuados.

El objetivo es generar confianza y credibilidad, lo que implica una mejor reputación e imagen de marca, siempre asociadas a criterios de sostenibilidad.

Además de los grupos de interés convencionales, se deberán considerar la aparición de “nuevos grupos de interés” a partir de nuevos actores externos con los que la empresa se deberá relacionar. Vamos a desarrollar un nuevo grupo de interés, “los partners”.

Los “partners” (compañeros), cobran especial importancia gracias al ODS nº17: “Alianzas” (el título completo es: “Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible”).

Las empresas buscan, en su empeño por adherirse a las metas asociadas a los ODS, una mejor contribución mediante compromisos con el desarrollo sostenible. Es en este contexto que las empresas buscan “compañeros de viaje” (partners) para, entre otras opciones:

  • Desarrollar nuevos productos y/o servicios, aplicando criterios sostenibles.
  • Innovación aplicada para mejorar y ampliar utilidades y nuevos usos a los productos y/o servicios existentes.
  • Desarrollar diferentes programas de acción social (con ONGs, Fundaciones, etc.).
  • Desarrollar diferentes programas de impacto medioambiental (ONGs, asociaciones, etc.).
  • Educación y sensibilización en un consumo y/o producción responsable.
  • Innovación disruptiva, generando un impacto social positivo.
  • Relaciones Públicas mediante la celebración de eventos sostenibles.
  • Promover mejores prácticas y regulación en los sectores productivos (con las Administraciones Públicas, sindicatos, etc.).

Las alianzas implican que las empresas deben seleccionar a los mejores y más adecuados “partners” que las ayuden a alcanzar sus objetivos y metas en materia de sostenibilidad.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

Ideario (III): ser pacífico

En la actualidad estamos inmersos en la denominada “era de la sostenibilidad”, fundamentada en la involucración global mediante la aprobación de la denominada “Agenda 2030” que se desarrolla a partir de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En esta nueva era, emerge un nuevo ciudadano que se preocupa por el Desarrollo Sostenible, que desde este blog se le propone con el nombre de “Ciudadano Moral”.

La contribución del nuevo ciudadano al desarrollo sostenible implica valorar el triple impacto que generan sus decisiones, actitudes y comportamientos a la sociedad, al medio ambiente y a la economía.

Para poder afianzar esta figura del ciudadano emergente, se propone incorporar un ideario dirigido a la sociedad en general, a modo de guía de actuación para que todos puedan ser sensibles al desarrollo sostenible.

El ideario sería aplicable a partir de una nueva conciencia y unos valores adoptados por el ciudadano emergente. Todo ello formaría parte de la “cultura de la sostenibilidad”.

El ideario que se propone constaría de 10 ideas que cualquier ciudadano incorporaría en su día a día. La tercera idea que forma parte del ideario es la siguiente: “ser pacífico”.

Ser pacífico significa, según el diccionario, ser tranquilo, sosegado, que no provoca luchas ni discordias; persona que está en paz y que no se altera por disturbios; que no tiene o no halla contradicción o alteración en su estado.

La implicación de esta idea, aplicada al nuevo ciudadano, implica entre otras, las siguientes aptitudes:

  • Tranquilidad ante el convencimiento y las ventajas que tienen la contribución al desarrollo sostenible.
  • Templanza ante disensiones, discusiones, respuestas no previstas, negativas y cualquier otra fórmula que impida el fomento de la sostenibilidad.
  • Apuesta la resolución de conflictos de forma no agresiva, evitando la demanda e ir en contra de la otra parte de forma punitiva.
  • Motivar, persuadir y convencer al otro utilizando los argumentos, los ejemplos de buenas prácticas ya constatadas y, en general, adoptar cualquier método que sea contrario a la imposición del criterio propio.

En definitiva, cuando el nuevo ciudadano propaga su mensaje al resto de su comunidad para comunicar y promover la mejor, más intensa y más decidida contribución y compromiso hacia el desarrollo sostenible, tiene en cuenta que dicho mensaje debe ir acompañado de una idea clara de respeto hacia el otro, huyendo de cualquier tipo de enfrentamiento y buscando siempre la mejor fórmula para arreglar las diferencias que puedan surgir.

Incorporar esta idea es, en sí misma, un argumento a esgrimir en el mensaje del fomento de un comportamiento comprometido con el desarrollo sostenible.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

Entrevista a: Pere Rusiñol

Pere Rusiñol
Alternativas Económicas

Pere Rusiñol (Artés, Barcelona, 1972) se licenció en Periodismo en la Universidad de Barcelona en 1995. Ha pasado por las redacciones de “Avui”, “El Periódico de Cataluña”, “El País”, en Barcelona y en Madrid, donde fue redactor de Internacional y redactor jefe de Sociedad, y “Público”, periódico del que fue Ajunto al Director de la edición en papel hasta su cierre, en 2012.

Desde entonces está involucrado en varios proyectos de periodismo independiente, como las revistas “Mongolia” y “Alternativas Económicas”, revista nacida en 2013 y de la que es socio fundador, así como director desde 2018. Colabora en programas de radio y televisión, como Al Rojo Vivo (La Sexta) y FAQS (TV3).

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo se define a nivel personal y a nivel profesional?

Pere Rusiñol:

Como una persona interesada en ir aprendiendo cómo funciona realmente el mundo y en poner un grano de arena para intentar mejorarlo, con la máxima honestidad y rigor posibles.

Responsablia: Como Director de la revista “Alternativas Económicas”, ¿Cómo valora el ODS nº8 “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos”? ¿Crees que España está en el buen camino para cumplir con este ODS en 2030?

Pere Rusiñol:

Es un objetivo muy importante porque, de alcanzarse, podría mejorar sensiblemente las condiciones de vida de muchísima gente, no sólo a nivel puramente económico, sino que podría ayudar a reducir sensiblemente el estrés asociado a la precariedad y la incertidumbre. Lamentablemente estamos muy lejos de conseguir este objetivo y nada apunta que se cumplirá en 2030, ni en España ni en el mundo. Más allá del acierto de fijarlo al menos como un objetivo, la realidad es que la evolución del capitalismo en los últimos años va precisamente en sentido opuesto: el empleo está devaluándose y precarizándose a pasos agigantados y en ocasiones ni siquiera impide ya salir de la pobreza. Antes, tener un empleo significaba tener seguridades en muchos otros campos (estabilidad, proyecto de vida, acceso a la vivienda, jubilación futura, sanidad de calidad, etc.), pero este esquema está cada vez más en cuestión.

Responsablia: En su opinión, ¿Qué medidas se deberían implementar para fomentar un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible? ¿Qué actores se deberían implicar en esta línea de actuación?

Pere Rusiñol:

Debería ser uno de los ejes prioritarios de la política económica, demasiado centrada en las magnitudes macroeconómicas que define el pensamiento ortodoxo. Todos los actores deberían implicarse (Gobierno, sindicatos, empresarios, sociedad civil…) para que el crecimiento sea también inclusivo y sostenible (también desde el punto de vista medioambiental, sin el cual no habrá crecimiento posible). La buena noticia es que algunos empresarios importantes han empezado a adquirir conciencia de lo que está en juego (también sus propios intereses quedarán afectados si no hay un giro), y empiezan a asumir que la obligación de una empresa no es solo crear valor para los accionistas sino apostar por el “valor compartido”, que implica que la actuación de la sociedad debe beneficiar también a los trabajadores y al conjunto de la sociedad donde opera. Son todavía una minoría, pero al menos la reflexión está arrancando.

Responsablia: En su opinión, ¿Cómo se puede diversificar el tejido productivo para poder paliar la dependencia de los sectores de producción tradicionales (turismo, servicios y construcción)? ¿Qué medidas deberían acompañar el fomento de estas alternativas económicas?

Pere Rusiñol:

Todos los actores deben concertarse para cambiar el sistema de incentivos, que nos mantiene encadenados a un modelo demasiado prisionero de los vaivenes de la coyuntura y donde prima la dinámica de los bajos salarios y la cultura del pelotazo con conexiones políticas. Decirlo es mucho más fácil que hacerlo, sobre todo con dinámicas de tantos años, pero nos va la vida en intentarlo. Estamos tan perdidos que el primer paso debería ser dejar al lado las gafas dogmáticas que todos parecen llevar permanentemente puestas y aprender de las muchas experiencias interesantes que pueda haber en otros países. Y luego está la voluntad: decidir que de verdad queremos hacerlo. ¿Queremos?

Responsablia: ¿Cómo favorecer un trabajo decente para todos? Además de unas condiciones de trabajo dignas consensuadas a partir de los convenios pactados con los sindicatos, ¿Qué otras medidas se podrían incorporar a las empresas y resto de organizaciones para lograr un trabajo decente para todos?

Pere Rusiñol:

La legislación laboral debería crear el marco para incentivar el trabajo decente en lugar de incentivar el trabajo precario, que es lo que sucede en la actualidad, donde en ocasiones parece que se premien los malos comportamientos y se penalicen los impulsos dirigidos a mejorar las condiciones laborales, que no son solo cuestiones salariales, sino también de participación en las decisiones y organización de la producción para hacerla compatible con la vida de los trabajadores (conciliación, etc.). Ahora están surgiendo movimientos que han tomado la bandera de la “democracia económica” como una de las mejores vías para conseguir empresas que asuman las ideas del “valor compartido” y prioricen la dignidad y expectativas de sus trabajadores. Para ello es imprescindible que los trabajadores se impliquen también en las grandes decisiones de la empresa (como sucede históricamente en Alemania, con presencia garantizada de los trabajadores en los Consejos de Administración), o incluso ir un paso más allá y establecer mecanismos para incorporarlos en el accionariado, como propone el líder del laborismo británico Jeremy Corbin.

Responsablia: Por último, le pedimos que comparta con nosotros una frase, un libro y un referente que le hayan influido en su desarrollo personal y profesional.

Pere Rusiñol:

Frase: “La visión más peligrosa del mundo es la de aquellos que no han visto el mundo” (Alexander von Humboldt).

Libro: “Cómo vivir. Una vida con Montaigne”, de Sara Bakewell.

Referente: Andreu Missé, exsubdirector de El País y primer director de Alternativas Económicas.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

Agenda 2030, ODS nº8: economía

La Agenda 2030 está definida por los 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible. Desde aquí, los estamos desarrollando de forma individualizada, indicando las metas a alcanzar para cada uno de ellos.

El ODS nº8 lleva por título “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

Mantener el crecimiento económico per cápita de conformidad con las circunstancias nacionales y, en particular, un crecimiento del producto interno bruto de al menos el 7% anual en los países menos adelantados.

Lograr niveles más elevados de productividad económica mediante la diversificación, la modernización tecnológica y la innovación, entre otras cosas centrándose en los sectores con gran valor añadido y un uso intensivo de la mano de obra.

Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades productivas, la creación de puestos de trabajo decentes, el emprendimiento, la creatividad y la innovación, y fomentar la formalización y el crecimiento de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, incluso mediante el acceso a servicios financieros.

Mejorar progresivamente, de aquí a 2030, la producción y el consumo eficientes de los recursos mundiales y procurar desvincular el crecimiento económico de la degradación del medio ambiente, conforme al Marco Decenal de Programas sobre modalidades de Consumo y Producción Sostenibles, empezando por los países desarrollados.

– De aquí a 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor.

– De aquí a 2020, reducir considerablemente la proporción de jóvenes que no están empleados y no cursan estudios ni reciben capacitación.

Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.

Proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores, incluidos los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas con empleos precarios.

– De aquí a 2030, elaborar y poner en práctica políticas encaminadas a promover un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales.

– Fortalecer la capacidad de las instituciones financieras nacionales para fomentar y ampliar el acceso a los servicios bancarios, financieros y de seguros para todos.

Para ello se deberá:

Aumentar el apoyo a la iniciativa de ayuda para el comercio en los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, incluso mediante el Marco Integrado Mejorado para la Asistencia Técnica a los Países Menos Adelantados en Materia de Comercio.

– De aquí a 2020, desarrollar y poner en marcha una estrategia mundial para el empleo de los jóvenes y aplicar el Pacto Mundial para el Empleo de la Organización Internacional del Trabajo.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

Cada país debe tener un Ministerio de Trabajo o departamento específico que vele por el trabajo decente para todos, con los derechos laborales que promueve la OIT, Organización Internacional del Trabajo.

– Incorporar un indicador de sostenibilidad en el crecimiento, que incorpore el coste de recursos por la producción y el consumo de cada país, y las medidas para su mitigación.

– Promover la inversión en I+D+i, con ayudas directas (subvenciones) y medidas fiscales (desgravaciones).

Penalizar cualquier forma de trabajo infantil.

Abolir cualquier modalidad de horas extras, y de producción por horas, promoviendo convenios sectoriales pactados con los sindicatos.

Penalizar los incumplimientos de la normativa en materia de seguridad y salud laboral.

Incentivar el ahorro y el acceso a productos de inversión que generan impacto social.

Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº8.

Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº8.

Desde Responsablia, como asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

Los nuevos grupos de interés (II): los prosumidores

En el marco actual de la sostenibilidad, las empresas cada vez más, ya sea de forma directa (incorporar la RSC en su estrategia, gestión y operación) como indirecta (cadena de suministro, presión de los clientes, de los inversores, etc.), deben comunicar sus objetivos y metas con respecto al triple impacto generado por su actividad.

El marco global que promueve una contribución de las empresas y resto de organizaciones al desarrollo sostenible, lo conforma la denominada “Agenda 2030”, aprobada en septiembre de 2015 por la ONU de forma unánime, estableciendo 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En este contexto, las empresas tienen, como uno de sus elementos de gestión fundamentales, la gestión de los grupos de interés. Se tienen que identificar, priorizar y establecer métodos idóneos de comunicación, diálogo y relación fluida, constante y basado en la confianza mutua.

Pero hay que tener en cuenta, además, la aparición de unos “nuevos grupos de interés”, que corresponden a nuevos actores externos que pueden influenciar la correcta actividad llevada a cabo por las empresas. Esta vez le toca el turno a los denominados “prosumidores”.

Según la definición de Wikipedia, “el comportamiento del prosumidor indica tendencias emergentes, tendencias que las organizaciones deben gestionar adecuadamente participando de forma activa en los medios sociales (sin abandonar los medios tradicionales), dando a conocer sus prácticas asociadas a la sostenibilidad, y adaptándose a los nuevos códigos de servicio. Asimismo, se trata habitualmente de un consumidor exigente, que es capaz de evaluar los pros y contras de la elección de diferentes tipos de tecnología, obteniendo la información por sus propios medios o formación”.

Por lo tanto, un prosumidor puede aportar a la empresa, diferentes roles:

  • Ser comunicador: informa del correcto uso y consumo del bien y/o servicio.
  • Ser agregador de valor: añade las mejores prácticas, ahorros y actuaciones, con seguridad y eficiencia.
  • Ser prescriptor: valora positivamente ese producto y/o servicio (en términos de sostenibilidad).
  • Ser detractor: lo contrario a ser prescriptor, valoración negativa.
  • Ser disruptivo: promover alternativas de uso y de consumo, con mejoras en su impacto social y ambiental.
  • Ser influencer: proponer una contribución social al uso y consumo del bien y/o servicio (marketing con causa, evento patrocinado, etc.).

La figura del prosumidor, desde aquí se propone que sea no auspiciada ni promovida desde la empresa, debe surgir de forma natural. De todas formas, se pueden establecer promociones (descuentos, regalos, etc.) para los consumidores que quieran convertirse en prosumidores, compartiendo sus experiencias de uso y de consumo, eligiendo uno de los roles anteriormente indicados.

No obstante, en ambos casos (de forma natural o de forma guiada), se tiene que transmitir a la sociedad un atributo que tiene que ir asociado siempre a la actividad del prosumidor: la credibilidad.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Empresa disponible

Ideario (II): ser sostenible

En la era actual, definida cómo “era de la sostenibilidad”, emerge un nuevo ciudadano preocupado por el desarrollo sostenible. A aquél se le propone desde este blog con el nombre de “ciudadano moral”.

Para el nuevo ciudadano, las decisiones, su comportamiento, su actitud y sus actos van dirigidos en valorar el triple impacto que generan sus acciones, económico, social y medioambiental.

Para fomentar que más ciudadanos se sumen, se propone dotar a la sociedad de un ideario que sirva como guía para la actuación de cada ciudadano en este nuevo paradigma que implica una nueva cultura basada en la sostenibilidad de la economía, de la sociedad y del planeta.

El ideario es el resultado de aplicar una nueva conciencia y unos valores que adopta el nuevo ciudadano, todo ello como base sobre la que se construye una nueva cultura sostenible.

Se proponen 10 ideas que conforman el ideario del nuevo ciudadano. La segunda idea que forma parte del ideario es la siguiente: “ser sostenible”.

Ser sostenible es, junto con la idea inicial “ser responsable”, la combinación sobre la que se cimenta el resto de ideas que conforman el ideario del nuevo ciudadano.

Las acciones y actividades que un nuevo ciudadano tiene siempre presente, actuando bajo la idea de “ser sostenible”, son, entre otras, las siguientes:

  • Actuación según sus roles: familiar, laboral, digital (redes sociales), bloguer, influencer, etc.
  • Actuación en el tiempo: de ocio, en el trabajo, vacacional, voluntariado, con los amigos, etc.
  • Actuación en grupo: alianzas, colaboración, sinergias, redes, probono, voluntariado, etc.
  • Actuación en acciones: de producción, de consumo, de compra, de investigación, etc.
  • En el óptimo: actuación inconsciente cómo “ser sostenible”.

No obstante, no hay que olvidar que no todo el mundo se suma de forma inicial, a esta nueva era basada en una nueva conciencia para un desarrollo sostenible.

Para ello, dar ejemplo es una de las mejores herramientas y estrategias existentes para lograr que se sumen a la causa de la sostenibilidad cada vez más ciudadanos.

Y se tiene que acompañar con una comunicación de los beneficios obtenidos, como pueden ser los logros alcanzados en su triple impacto económico (ahorro, eficiencia, rendimiento, etc.), social (inclusión, alcance a la población, justicia social, etc.) y medioambiental (economía circular, cambio climático, gestión sostenible de los recursos,etc.).

Por último, hay que añadir la investigación y la aplicación de las nuevas tecnologías cómo elementos alineados con la necesidad de encontrar nuevas fórmulas y nuevas maneras de producción y de consumo que hagan más sostenible el desarrollo humano, pensando siempre en las generaciones futuras.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

Entrevista a: Luis Morales

Luis Morales
Fundación Renovables

Luis Morales es socioecólogo consultor, licenciado en Biología por la Universidad de Sevilla y con estudios de postgrado en la Universidad Pablo de Olavide y en la Universidad de Ljubljana.

Actualmente desempeña su labor profesional en la Fundación Renovables. Con anterioridad estuvo dedicado al impulso del ecoemprendimiento y la economía verde, etapa durante la cual fue co-fundador de Emprendae, Incubaeco, Greenbiz, Ecoemprendedores por el Clima y la Asociación de Empresas de la Economía Verde (ECOVE), de la cual fue presidente.

Ha sido miembro de la Junta Directiva de SANNAS (Asociación de Empresas del Triple Balance), y el representante español en el Consejo de la Federación Europea de Negocios Sostenibles entre 2015 y 2018.

Ha participado en numerosos proyectos relacionados con la sostenibilidad y movilidad urbanas, la evaluación ambiental, la ordenación del territorio, y la creación de ecosistemas de economía verde y fomento de la ecoemprendeduría.

Es miembro de diversas entidades y asociaciones, tanto profesionales como cívicas (Fundación Renovables, SEO/BirdLife, SevillaUP, Red Sevilla por el Clima, Colegio de Ambientólogos de Andalucía, Red Española para el Desarrollo Sostenible), y colabora regularmente con diversos congresos profesionales. Habitual articulista y docente en cursos especializados y masters de postgrado.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

Luis Morales:

Mi inclinación por la conservación de la naturaleza y la protección del medio ambiente empezó bien pronto, siendo niño, gracias a la influencia que en mí ejerció Félix Rodríguez de la Fuente en la década de 1980 (deberían reponer nuevamente El hombre y la Tierra, para los niños de ahora). En los primeros años de mi adolescencia recuerdo que seguía la labor de la CODA (Coordinadora para la Defensa de las Aves) y la CEPA (Confederación Ecologista Pacifista de Andalucía), el germen de lo que en la actualidad es Ecologistas en Acción, y diría que el accidente del Exxon Valdez en Alaska (era todavía un niño), las pruebas nucleares de Francia en Mururoa (ya en mi adolescencia) así como la guerra de Bosnia y el genocidio ruandés, fueron determinantes para conformar mi visión crítica con el sistema y forjar mi compromiso y activismo social y ambiental.

Ya entonces sabía que estudiaría la carrera de Biología y que quería dedicarme profesionalmente a las cuestiones ambientales. Me hice socio de SEO/BirdLife y Ándalus estando en segundo de carrera. Frecuentaba Doñana, Sierra Morena y multitud de otros enclaves, a la vez que iba avanzando en la Universidad y luego daba mis primeros pasos como profesional del medio ambiente. Para mí, nunca hubo una separación clara entre mi vida personal y mi vida profesional. Ambas están indisolublemente ligadas. Luego llegaron nuevos activismos, tanto profesionales como personales, para mí sin distinción y con los que estoy muy comprometido: Colegio de Biólogos primero y Colegio de Ambientólogos de Andalucía después, Asociación de Ciencias Ambientales, Iniciativa Sevilla Abierta, Red Sevilla por el Clima, Asociación de Empresas de la Economía Verde, Ecoemprendedores por el Clima, Fundación Renovables. En los últimos años me estoy centrando en las cuestiones de cambio climático y descarbonización de la economía, para mí el mayor reto que tenemos ante nosotros en este siglo XXI. Quiero poner todo mi empeño para que España cambie su modelo energético y recorra con éxito la senda marcada para la descarbonización completa de su economía.

Responsablia: Como miembro de la Fundación Renovables, ¿Cómo valoras el ODS nº7 “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”? ¿Consideras razonables las metas a alcanzar para este ODS? ¿Crees que España está en el buen camino para cumplir con este ODS en 2030?

Luis Morales:

En primer lugar, buena parte de los objetivos y metas de la Agenda 2030 proceden de cumbres y conferencias internacionales fijadas hace años e incumplidos sistemáticamente desde entonces. Muchas de las 169 metas son pura retórica, de imposible cumplimiento si atendemos a las decisiones políticas que luego están adoptando los gobernantes de muchos países. Pero por otro lado hay que reconocer elementos positivos en los ODS, como su visión holística, integradora y transversal, y su arquitectura multinivel.

En lo que respecta al objetivo nº 7, hay que subrayar en primer lugar que el acceso universal a la energía es esencial para garantizar un desarrollo inclusivo, justo y equitativo. La energía resulta fundamental para casi todo lo que hacemos cotidianamente: desplazarnos, calentarnos (o enfriarnos), producir alimentos (y transportarlos), cocinar, producir ropa y vestirnos, utilizar todo tipo de dispositivos y tecnologías de comunicación, actividades industriales, etc. El metabolismo de nuestro sistema socioeconómico requiere de enormes cantidades de energía (y de agua y otros materiales).

Estamos atrapados en la siguiente contradicción: es razonable, justo y necesario que el acceso a la energía sea un derecho irrenunciable, pero por otra parte, nuestra civilización debe reducir globalmente su consumo de energía. Consumimos muchísima energía porque hasta ahora nos hemos apoyado en combustibles fósiles. Cuando dejemos de utilizar fuentes fósiles de energía -lo haremos por las buenas (en virtud de políticas climáticas ambiciosas) o por las malas (ya hemos alcanzado el peak oil y no podremos seguir extrayendo recursos energéticos fósiles por mucho tiempo a tasas elevadas, aunque quisiéramos seguir haciéndolo)-, nuestro consumo energético decrecerá. Por eso es importante en la actualidad el ahorro, la moderación del consumo: para anticiparnos y prepararnos “culturalmente” para lo que vendrá. No podremos seguir como hasta ahora; es imposible en términos físicos, además de una locura desde el punto de vista de modelo civilizatorio. Es necesaria una nueva cultura de la energía, de manera análoga a la nueva cultura del agua cuyo desarrollo hemos visto en nuestro país en las últimas dos décadas.

Las metas para alcanzar el objetivo nº 7 en 2030 me parecen utópicas, dadas las políticas que luego estamos viendo en muchos gobiernos. A este paso, no se alcanzarán las metas. En el caso de España, recientemente se ha presentado la hoja de ruta de las políticas energéticas a 2030. Esta hoja de ruta va en la buena dirección, pero son necesarios objetivos de reducción de emisiones mucho más ambiciosos.

Responsablia: En tu opinión, ¿Cómo se puede involucrar a los diferentes agentes sociales para fomentar con garantías un consumo eficiente y sostenible de la energía? ¿Cuál es la hoja de ruta que propone vuestra Fundación?

Luis Morales:

Las políticas energéticas y de cambio climático deben estar en el centro de la agenda política de nuestro país. Somos uno de los países más vulnerables al cambio climático. Estamos asistiendo a una “africanización” del Mediterráneo y a una “mediterranización” del Cantábrico. Las campiñas del sur, con sus olivares, vid, cereal, industria manufacturera, etc., corren el riesgo de desaparecer, y con ellas todo un sistema de ciudades medias y pueblos, tan importante. El turismo, la principal industria de nuestro país, se verá igualmente comprometido.

Se habla estos meses de transición justa y de apoyar y revitalizar las comarcas que se van a ver afectadas por el cierre de las minas de carbón, por ejemplo. El fenómeno es mucho más amplio y nos atañe a todos sin excepción, no solo a las comarcas donde están las minas o las centrales térmicas. Afecta también al litoral peninsular, a los archipiélagos, a las campiñas, a los grandes núcleos urbanos, etc. La transición ecológica y justa de nuestra economía es enormemente relevante y nos atañe a todos.

Reivindicamos un Pacto de Estado de Energía y Clima, de amplísimo consenso político, pues en él ha de enmarcarse nuestra hoja de ruta a 2030 y 2050. Ha de ser una política de Estado, como lo es la acción exterior o la seguridad nacional, que eleve la mirada a varias décadas vista y fije los pasos a dar -con independencia del partido político que esté en el gobierno-, para que podamos superar con éxito la extraordinaria encrucijada civilizatoria en la que nos encontramos.

Desde la Fundación Renovables defendemos un cambio en la forma en la que como sociedad nos relacionamos con la energía. Hace falta una nueva cultura de la energía, como decíamos antes. Los principios básicos de esa nueva cultura serían, para la Fundación Renovables, la reducción del consumo (el ahorro), el incremento de la eficiencia energética y el despliegue de las fuentes renovables de energía. Y proponemos actuar prioritariamente sobre la demanda (sobre el consumo), y no solo sobre la oferta. En este enlace puede descargarse un documento donde detallamos nuestras propuestas para llevar a cabo la transición energética en nuestro país.

Responsablia: En tu opinión, ¿Qué papel pueden jugar las empresas, a partir del análisis de su “huella energética”? ¿Cómo se puede reducir el elevado coste de la energía que consumen las empresas, que incrementa el coste unitario de sus productos y servicios? ¿Consideras suficiente la información que proporcionan las grandes empresas en sus memorias de sostenibilidad, con respecto a sus esfuerzos por un uso eficiente de la energía?

Luis Morales:

Para empezar, entre los sectores científicos y sociales que impulsamos una nueva cultura de la energía, una nueva forma de relacionarnos con la energía, existen coincidencias en un buen número de principios orientadores:

  • La mejor energía es la que no se consume. El ahorro es fundamental.
  • La energía viaja asociada a la materia. Si queremos ser sostenibles en lo energético, también debemos serlo en el modelo de gestión de los materiales, practicando economía circular y penalizando por tanto el transporte en el eje horizontal, tal y como sucede en la naturaleza.
  • La energía es un bien escaso, no es ilimitada.
  • El acceso a la energía es un derecho universal.
  • Lo anterior no significa que todas las demandas (que no necesidades; no son lo mismo) de energía sean legítimas y hayan de verse satisfechas: principio de jerarquización.
  • La planificación energética es fundamental para prevenir impactos, jerarquizar actuaciones, desplegar medidas, etc.
  • Un modelo energético sostenible ha de estar basado en la moderación del consumo (el ahorro), la eficiencia y las fuentes renovables de energía.
  • El ciudadano/a ha de estar en el centro del nuevo modelo energético.

Hasta que el mundo corporativo no se alinee con estos principios orientadores, sus cálculos de huella energética o memorias de sostenibilidad, francamente, no servirán de mucho.

Responsablia: ¿Cómo educar y concienciar a la población acerca del consumo eficiente de la energía, el uso de las fuentes renovables y el autoconsumo? ¿Qué deben proponer los Gobiernos para favorecer “una nueva cultura” en el uso sostenible de la energía?

Luis Morales:

El autoconsumo representa una importante oportunidad para mejorar los sistemas energéticos actuales, una oportunidad para ciudadanos, comunidades, asociaciones y empresas, ya que ofrece la posibilidad de transformar su consumo energético tradicional en renovable y pone al servicio de la sociedad herramientas útiles para las políticas de gestión de la demanda, contribuyendo a democratizar los sistemas energéticos y a aumentar la participación social en los mismos. Impulsados de manera conjunta, con políticas de almacenamiento, estos sistemas energéticos tiene potencial para ser uno de los dinamizadores principales de la transición energética.

Por lo tanto, una de las primeras cosas que los gobiernos pueden hacer para implantar una nueva cultura de la energía es favorecer el autoconsumo, por las siguientes razones:

  • Es el elemento principal para empoderar al consumidor y convertirlo en un sujeto activo y central del sistema energético.
  • Constituye un instrumento básico para la gestión de la demanda.
  • Reduce enormemente las pérdidas, lo que lo hace tremendamente efectivo.
  • Permite diversificar notablemente los agentes del sector energético.
  • Tiene una relevante capacidad de almacenar energía como base de la gestionabilidad del sistema.

  • Es un pilar básico del triángulo eficiencia /autoconsumo /movilidad sostenible.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Luis Morales:

Frase: “El tiempo no es oro, el oro no vale nada. El tiempo es vida”. De José Luis Sampedro, uno de mis grandes referentes.

Libro: “Raíces económicas del deterioro ecológico y social: más allá de los dogmas”. De José Manuel Naredo. Siglo XXI editores, 2006.

Referente: Yayo Herrero, todo un referente para mí por su mirada ecofeminista y su capacidad para imbricar problemáticas sociales y ambientales.

Publicado por Emilio Moral  |  1 Comentario  |  en Responsablia

Agenda 2030, ODS nº7: energía

En la explicación de la Agenda 2030, basada en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), se están explicando uno a uno, cada ODS y sus metas a alcanzar.

El ODS nº 7 lleva por título “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

– De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos.
– De aquí a 2030, aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas.
– De aquí a 2030, duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética.

Para ello se deberá:

Aumentar la cooperación internacional para facilitar el acceso a la investigación y la tecnología relativas a la energía limpia, incluidas las fuentes renovables, la eficiencia energética y las tecnologías avanzadas y menos contaminantes de combustibles fósiles, y promover la inversión en infraestructura energética y tecnologías limpias.

Ampliar la infraestructura y mejorar la tecnología para prestar servicios energéticos modernos y sostenibles para todos en los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países en desarrollo sin litoral, en consonancia con sus respectivos programas de apoyo.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

– Cada país debe tener un Ministerio de Energía o departamento específico que vele por el acceso universal al servicio de energía, con un coste asequible, con ayudas a las rentas más bajas y programas de desarrollo y ayudas para la eficiencia energética y el autoconsumo.

Efectuar desde un organismo público o concertado, el estudio y el seguimiento del impacto que genera el consumo de energía, sus fuentes de origen, su volatilidad de precios y otros factores para proponer medidas que favorezcan un consumo sostenible con eficiencia energética para particulares y empresas.

Educar en el consumo responsable de la energía, en el uso de las energías renovables, en la eficiencia energética y en el autoconsumo.

Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº 7.

Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº 7.

Desde Responsablia, como asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

Entrevista a: Leandro del Moral

Leandro del Moral
Fundación Nueva Cultura del Agua

Es catedrático de la Universidad de Sevilla. En los últimos 30 años ha investigado y participado en la gestión del agua en Andalucía, España, Unión Europea, Estados Unidos y Latinoamérica. Ha publicado un centenar de artículos, ponencias y capítulos de libros en su campo de investigación.

Formó parte del Consejo de Administración de la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Sevilla (EMASESA) en distintos periodos entre 1994 y 2011.

Es miembro del patronato de la Fundación Nueva Cultura del Agua, de la que fue presidente entre 2006 y 2009. Ha participado en la organización y dirección científica del Congreso Ibérico sobre gestión y planificación del agua desde su primera en edición en 1998 (Zaragoza) hasta la décima, que se celebró en septiembre de 2018 (Coimbra). Es miembro de la Plataforma Agua Pública.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

Leandro del Moral:

Llevo toda la vida, desde muy principios de los 70, metido y comprometido en los debates político-sociales españoles e internacionales, siempre desde posiciones críticas e independiente.

Nunca he ocupado ningún cargo institucional, aunque esa opción me parece muy respetable, necesaria y meritoria. He optado por la docencia (desde la universidad a la enseñanza media y de allí de nuevo a la universidad) y la investigación, y también por lo que hoy se denomina ‘transferencia’.

Desde mediados de los 80 me metí -y me engancharon, ya sin remisión-, en los temas del agua. Formé parte del grupo fundador de la Fundación Nueva Cultura del Agua, que surgió del primer Congreso Ibérico del Agua de 1998 en Zaragoza. Actualmente apuro la última etapa de mi actividad docente en el departamento de Geografía de la Universidad de Sevilla, una disciplina de integración de humanidades, ciencias naturales y tecnologías, con la que me siento profundamente identificado.

Responsablia: Como miembro del Patronato de la “FUNDACIÓN NUEVA CULTURA DEL AGUA”, ¿Cómo valoras el ODS nº6 “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”? ¿Consideras alcanzables las metas asignadas a este ODS? ¿Cómo está la situación de la gestión del agua en España?

Leandro del Moral:

La inclusión con fuerza del derecho humano al agua entre los ODS me parece imprescindible, indiscutible e importante. Forma parte de una serie de acontecimientos que se vienen produciendo desde 2010: por una parte, la aprobación de la declaración del Derecho Humano al Abastecimiento y al Saneamiento por Naciones Unidas, seguida de la toma de conciencia y movilización social a escala europea sobre este tema (iniciativa ciudadana ‘Right2Water’); por otra, los impactos sociales de la crisis (desempleo, precarización, desahucios) que han dado lugar a fenómenos nuevos como los de ‘pobreza energética’ y ‘pobreza hídrica’.

A esto se añade, en el caso concreto de España y otros países, la quiebra de las haciendas municipales por el colapso de la actividad inmobiliaria en la que reposaba buena parte de los ingresos de las administraciones locales, competentes y responsables de la gestión de los servicios de abastecimiento y saneamiento. Todo ello ha conducido a la generalizada congelación de los precios del agua, a la reducción de inversiones de mantenimiento y a la acentuación de tendencias privatizadoras de los servicios de agua a cambio de cánones concesionales con los que amortiguar situaciones de bancarrota municipal.

La combinación de estos factores -al calor de conflictos en torno a procesos de privatización de los servicios, en unos casos, y movilizaciones a favor de su remunicipalización, en otros-, ha puesto sobre la mesa en España el debate acerca de las condiciones básicas que debe cumplir el abastecimiento y saneamiento urbano del agua.

Tampoco se puede ignorar que, en el ámbito de la Unión Europea, y por similares motivos, desde 2014 se abrió el proceso de revisión de la Directiva de Agua de Consumo Humano (Directiva 98/83/EC). Las metas establecidas en el ODS nº6 son técnica y económicamente alcanzables a escala global.

El problema es de voluntad y de localización en la agenda de prioridades políticas. En el caso de España y otros países desarrollados, el carácter político de los factores necesarios para garantizar los aspectos en los que hay que mejorar, que luego detallamos, es aún más evidente.

Responsablia: En tu opinión, respecto a los ODS, ¿Cómo sensibilizar a la población de la realidad y necesidad de abordar una correcta gestión global del agua? ¿Crees que ya se está en el camino de la adopción de una “Nueva Cultura del Agua”? ¿Cuál es la ruta que propone vuestra Fundación?

Leandro del Moral:

La concentración cuantitativa del uso del agua en el regadío en España es tan alta (el famoso 80% de la demanda total), y los problemas de deterioro, conflictividad y escasez que esto genera son tan graves que, históricamente, el debate sobre el agua se ha centrado especialmente en este sector.

De manera particular, en la polémica sobre la financiación del agua, la historia del subsidio al regadío ha dejado en segundo plano el dato de que la construcción de los sistemas urbanos de agua también ha sido resultado de una enorme y continuada inversión pública, amparada en un marco legal específico de ayudas y subvenciones.

Sin embargo, como hemos indicado, recientemente se han producido una serie de acontecimientos que parecen combinarse para desencadenar una nueva atención al sector del agua urbana.

La misión de la ‘Fundación Nueva Cultura del Agua’ (FNCA), es recoger, integrar, generar y transmitir conocimiento y valores humanos para promover un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad ambiental, económica, social y cultural, orientado a una consideración ecosistémica y patrimonial del agua.

Esto requiere la participación activa en la sociedad y el impulso en los ámbitos de decisión de alternativas coherentes con la Nueva Cultura del Agua. Los valores que intentamos transmitir hacia la sociedad civil y sus instituciones son: rigor, independencia, transparencia, integridad, responsabilidad, espíritu crítico, transdisciplinariedad, equidad con las generaciones presentes y futuras, y emotividad frente a los valores intangibles que suscita el agua. En cuanto a los valores que caracterizan las relaciones de la Fundación con sus miembros destacan la interdisciplinariedad, pluralidad y capacidad de crítica interna.

La FNCA entiende la educación en agua desde una perspectiva amplia que promueve cambios personales y culturales en la búsqueda de una sociedad más sostenible y solidaria. Queremos formar parte de una sociedad consciente y preocupada por su entorno y por los problemas relativos a él; una sociedad que tenga los conocimientos, las competencias, la motivación y el sentido del compromiso que nos permita trabajar conjuntamente en la resolución de los problemas actuales relacionados con el agua.

Para conseguir una implicación real y positiva de los actores sociales en la promoción de un uso sostenible del agua y la conservación de los ecosistemas fluviales, no es suficiente con el desarrollo de iniciativas legales o técnicas, sino que resulta imprescindible contar con herramientas efectivas que incidan en tres ámbitos fundamentales: la cultura, la educación y la comunicación social.

Responsablia: En tu opinión, respecto a este ODS, ¿Qué papel pueden jugar las empresas, a partir del análisis de su “huella hídrica”? ¿Cómo mejorar y sensibilizar acerca de una minimización del impacto de las empresas en los ecosistemas relacionados con el agua (montañas, ríos, lagos, acuíferos, etc.)? ¿Consideras suficiente la información que proporcionan las grandes empresas en sus memorias de sostenibilidad, con respecto a todo ello?

Leandro del Moral:

En este momento se puede presentar una síntesis de ideas fundamentales sobre los que existen coincidencias fundamentales entre los sectores científicos y sociales que impulsan un modelo de gestión eco-integradora y participativa del ciclo urbano del agua. Sin desconocer los temas -numerosos en un campo lleno de matices e incertidumbres como éste-, sobre los que el debate está todavía abierto.

La primera idea sobre la que existe coincidencia es que la regulación de ciclo urbano del agua se debe inspirar en principios claros, en línea con los siguientes:

  1. Prevalencia de la gestión pública directa, garante del dominio público y el derecho humano.
  2. Principio de planificación, necesaria para prever, seleccionar y ordenar en el tiempo las inversiones regulares, las sequías, la prevención de los impactos futuros del cambio climático, etc.
  3. Transparencias, información, rendición de cuentas, acceso a la justicia y participación en los procesos de decisión, de manera especial en los anteriormente mencionados procesos de planificación.
  4. Introducción del enfoque de gestión de riesgo como se ha incluido en la nueva Directiva europea de aguas potables (prevención y protección de las fuentes, estrategias proactivas), con incorporación de costes ambientales en los estudios de costes.
  5. Principio de mejor conocimiento científico y tecnología disponible, lo que remite a innovaciones organizativas, de gestión y tecnológicas.
  6. Principio de economía circular: reutilización, aguas grises, drenaje sostenible, y todas las actuaciones que reducen el impacto ambiental de los servicios.

Todavía hay un largo camino que recorrer en lo que se refiere a las evaluaciones de sostenibilidad, como puede ser el cálculo de la huella ecológica, y la responsabilidad corporativa de las empresas para avanzar en esa dirección.

Responsablia: ¿Cómo educar y concienciar acerca del uso y consumo eficientes del agua por las empresas, la agricultura y la sociedad en general? ¿Qué deben proponer los Gobiernos para favorecer este cambio de paradigma hacia la sostenibilidad?

Leandro del Moral:

Es necesario construir un nuevo modelo de gestión pública diferente al que se ha producido frecuentemente: opaco, corporativo, a veces ineficiente.  En ese nuevo modelo de gestión la información es la base de la transparencia, de la participación ciudadana y de la rendición de cuentas.

Para un eficaz ejercicio del derecho de información de los ciudadanos son necesarias las siguientes condiciones:

  1. La información ha de estar bien estructurada. Debe ser comprensible, veraz, precisa, trazable, reutilizable, comparable y actualizada.
  2. Se deben fijar indicadores con parámetros comunes: armonización de datos e interoperabilidad. Cada entidad local debe hacer pública la información, que, además, debe estar centralizada en algún lugar de fácil acceso público. 
  3. Sería conveniente definir el tipo de información que preceptivamente se debe facilitar: titularidad de la empresa, presupuesto anual, balance económico, consumos, precios y estructura tarifaria, rendimiento de las redes, reclamaciones, control de contadores, planificación estratégica y plan de inversiones, informes de calidad del agua, recursos humanos y materiales, estado de las masas de agua de las que depende el sistema.

Ese tipo de información es la condición para posibilitar la participación activa de la sociedad, incorporando el concepto de proactividad, asegurando que los mecanismos de participación vayan más allá del estricto, obligado y formal cumplimiento legal.

La participación debe ser orgánica, incluyendo participación en los Consejos de Administración de las empresas públicas y en las Comisiones de control en casos de gestión directa o de concesión a empresas privadas. Debe incluir también la participación no orgánica en decisiones importantes, como la elaboración del Plan de gestión del ciclo urbano, el proceso de decisión sobre el modelo de gestión, etc.

A la información y la participación, hay que añadir los mecanismos necesarios para hacer eficaz la rendición de cuentas de todos los actores implicados en la gestión. El titular de los servicios de agua (ayuntamiento, mancomunidad, ente supramunicipal) debe ser el responsable de ella, ordenada por indicadores que permitan que la información sea homogénea y comparable, supervisada por un órgano que establezca la metodología, la consideración de posibles incumplimientos y la periodicidad adecuada para la actualización de la información.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Leandro del Moral:

Frase: “Es necesario un nuevo modelo de gestión pública diferente al que existe, frecuentemente opaco, corporativo, a veces ineficiente.  En ese nuevo modelo de gestión la información es la base de la transparencia, de la participación ciudadana y de la rendición de cuentas”.

Libro: Antonio Estevan Estevan, “Herencias y problemas de la política hidráulica española”, Bakeaz, Bilabao, 2008.

Referente: “Asociación Vecinal Fuente de la Reja”, de Pagalajar (Jaén), como ejemplo de colectivo local que profundiza a lo largo del tiempo en el conocimiento y el compromiso con la defensa de sus patrimonios del agua.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

Los nuevos grupos de interés (I): los influencers

La incorporación de la sostenibilidad y la responsabilidad social a las agendas de las empresas medianas y grandes, implica el reportar y comunicar los avances, logros, oportunidades, riesgos, objetivos y metas con respecto al desempeño social y medioambiental.

Y todo ello en el marco de la contribución que desde el sector privado debe realizar a la consecución de los ODS, “Objetivos de Desarrollo Sostenible” que conforman la denominada “Agenda 2030”.

Bajo este contexto, las empresas deben identificar a los grupos de interés con los que se relaciona, con los que genera un impacto directo e indirecto y, en general, con los que incide en mayor o menor medida por su actividad y operativa diaria.

Además, hay que tener en cuenta a unos actores externos con los que hay que evaluar la conveniencia y oportunidad de incorporarlos en la agenda interna de las empresas, en materia de sostenibilidad y responsabilidad social. A estos actores les denominamos, en este blog, “los nuevos grupos de interés”.

En primer lugar, vamos a analizar a los conocidos como “influencers”, que se definen como celebridades de internet, gracias a vídeos, artículos u otra actividad compartida por diferentes redes sociales (YouTube, Instagram, Facebook, etc.) y que se han hecho famosos al ser virales sus contenidos. Por ello, han generado numerosas interacciones y, en consecuencia, tienen muchos seguidores en las redes sociales.

Existen “influencers” con contenidos que pueden afectar a la actividad de la empresa y, por tanto, se puede estudiar la posibilidad de convertirlos en aliados de la empresa en cuestión, debido a la influencia que tienen y que se mide en su número de seguidores.

La forma de convertirlos en aliados, a cambio de una contraprestación generalmente económica, es muy diversa:

  • Para efectuar campañas concretas de marketing.
  • Para hacer de portavoces de la empresa.
  • Para validar programas concretos de sostenibilidad.
  • Para recomendar de forma permanente la empresa, como apoyo reputacional.
  • Para apoyar alguna marca concreta de la empresa.
  • Etc…

No hay que olvidar que existen los denominados “Fake influencers”, personas que han comprado seguidores (existe esta posibilidad), con lo que es recomendable efectuar un seguimiento previo del “influencer” identificado como posible colaborador de la empresa, indagando sobre todo su historial de acción en internet y en las redes sociales.

Por lo tanto, la figura del “influencer” es un nuevo grupo de interés a tener en cuenta para dar a conocer los esfuerzos, acciones emprendidas e impactos generados por la actividad tanto en la sociedad y comunidad local, como en el medio ambiente. Es un agente reputacional y/o de marca a tener en cuenta en el presente y en el futuro.

Publicado por Emilio Moral  |  2 Comentarios  |  en Empresa disponible

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies