Monthly Archives abril 2019

Los nuevos grupos de interés (III): los partners

Mediante la aprobación de la denominada “Agenda 2030” que se desarrolla a partir de los 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, las empresas y el resto de organizaciones se involucran con la misma a partir de su compromiso y contribución con las metas incorporadas a los ODS.

La incorporación de la RSC, Responsabilidad Social Corporativa, fundamenta a partir de la idea del “Desarrollo Sostenible”, en su estrategia, buen gobierno, gestión y operativa diaria, es la fórmula utilizada por las empresas y resto de organizaciones para la contribución a la Agenda 2030. Ello implica reportar toda la información relativa al impacto generado por las decisiones y por la actividad de la organización, en la economía, en la sociedad y en el medio ambiente.

Uno de los elementos de gestión clave de la RSC es la gestión de los grupos de interés. Se tienen que identificar, conocer sus expectativas, comportamientos, anhelos, actitudes, repercusiones y, en definitiva, valorar el impacto y grado de importancia que tienen con respecto a la empresa. La gestión se basa en una selección pormenorizada de los mismos, estableciendo los mejores métodos relacionales, con los canales idóneos y los interlocutores adecuados.

El objetivo es generar confianza y credibilidad, lo que implica una mejor reputación e imagen de marca, siempre asociadas a criterios de sostenibilidad.

Además de los grupos de interés convencionales, se deberán considerar la aparición de “nuevos grupos de interés” a partir de nuevos actores externos con los que la empresa se deberá relacionar. Vamos a desarrollar un nuevo grupo de interés, “los partners”.

Los “partners” (compañeros), cobran especial importancia gracias al ODS nº17: “Alianzas” (el título completo es: “Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible”).

Las empresas buscan, en su empeño por adherirse a las metas asociadas a los ODS, una mejor contribución mediante compromisos con el desarrollo sostenible. Es en este contexto que las empresas buscan “compañeros de viaje” (partners) para, entre otras opciones:

  • Desarrollar nuevos productos y/o servicios, aplicando criterios sostenibles.
  • Innovación aplicada para mejorar y ampliar utilidades y nuevos usos a los productos y/o servicios existentes.
  • Desarrollar diferentes programas de acción social (con ONGs, Fundaciones, etc.).
  • Desarrollar diferentes programas de impacto medioambiental (ONGs, asociaciones, etc.).
  • Educación y sensibilización en un consumo y/o producción responsable.
  • Innovación disruptiva, generando un impacto social positivo.
  • Relaciones Públicas mediante la celebración de eventos sostenibles.
  • Promover mejores prácticas y regulación en los sectores productivos (con las Administraciones Públicas, sindicatos, etc.).

Las alianzas implican que las empresas deben seleccionar a los mejores y más adecuados “partners” que las ayuden a alcanzar sus objetivos y metas en materia de sostenibilidad.

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Ideario (III): ser pacífico

En la actualidad estamos inmersos en la denominada “era de la sostenibilidad”, fundamentada en la involucración global mediante la aprobación de la denominada “Agenda 2030” que se desarrolla a partir de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En esta nueva era, emerge un nuevo ciudadano que se preocupa por el Desarrollo Sostenible, que desde este blog se le propone con el nombre de “Ciudadano Moral”.

La contribución del nuevo ciudadano al desarrollo sostenible implica valorar el triple impacto que generan sus decisiones, actitudes y comportamientos a la sociedad, al medio ambiente y a la economía.

Para poder afianzar esta figura del ciudadano emergente, se propone incorporar un ideario dirigido a la sociedad en general, a modo de guía de actuación para que todos puedan ser sensibles al desarrollo sostenible.

El ideario sería aplicable a partir de una nueva conciencia y unos valores adoptados por el ciudadano emergente. Todo ello formaría parte de la “cultura de la sostenibilidad”.

El ideario que se propone constaría de 10 ideas que cualquier ciudadano incorporaría en su día a día. La tercera idea que forma parte del ideario es la siguiente: “ser pacífico”.

Ser pacífico significa, según el diccionario, ser tranquilo, sosegado, que no provoca luchas ni discordias; persona que está en paz y que no se altera por disturbios; que no tiene o no halla contradicción o alteración en su estado.

La implicación de esta idea, aplicada al nuevo ciudadano, implica entre otras, las siguientes aptitudes:

  • Tranquilidad ante el convencimiento y las ventajas que tienen la contribución al desarrollo sostenible.
  • Templanza ante disensiones, discusiones, respuestas no previstas, negativas y cualquier otra fórmula que impida el fomento de la sostenibilidad.
  • Apuesta la resolución de conflictos de forma no agresiva, evitando la demanda e ir en contra de la otra parte de forma punitiva.
  • Motivar, persuadir y convencer al otro utilizando los argumentos, los ejemplos de buenas prácticas ya constatadas y, en general, adoptar cualquier método que sea contrario a la imposición del criterio propio.

En definitiva, cuando el nuevo ciudadano propaga su mensaje al resto de su comunidad para comunicar y promover la mejor, más intensa y más decidida contribución y compromiso hacia el desarrollo sostenible, tiene en cuenta que dicho mensaje debe ir acompañado de una idea clara de respeto hacia el otro, huyendo de cualquier tipo de enfrentamiento y buscando siempre la mejor fórmula para arreglar las diferencias que puedan surgir.

Incorporar esta idea es, en sí misma, un argumento a esgrimir en el mensaje del fomento de un comportamiento comprometido con el desarrollo sostenible.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

Entrevista a: Pere Rusiñol

Pere Rusiñol
Alternativas Económicas

Pere Rusiñol (Artés, Barcelona, 1972) se licenció en Periodismo en la Universidad de Barcelona en 1995. Ha pasado por las redacciones de “Avui”, “El Periódico de Cataluña”, “El País”, en Barcelona y en Madrid, donde fue redactor de Internacional y redactor jefe de Sociedad, y “Público”, periódico del que fue Ajunto al Director de la edición en papel hasta su cierre, en 2012.

Desde entonces está involucrado en varios proyectos de periodismo independiente, como las revistas “Mongolia” y “Alternativas Económicas”, revista nacida en 2013 y de la que es socio fundador, así como director desde 2018. Colabora en programas de radio y televisión, como Al Rojo Vivo (La Sexta) y FAQS (TV3).

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo se define a nivel personal y a nivel profesional?

Pere Rusiñol:

Como una persona interesada en ir aprendiendo cómo funciona realmente el mundo y en poner un grano de arena para intentar mejorarlo, con la máxima honestidad y rigor posibles.

Responsablia: Como Director de la revista “Alternativas Económicas”, ¿Cómo valora el ODS nº8 “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos”? ¿Crees que España está en el buen camino para cumplir con este ODS en 2030?

Pere Rusiñol:

Es un objetivo muy importante porque, de alcanzarse, podría mejorar sensiblemente las condiciones de vida de muchísima gente, no sólo a nivel puramente económico, sino que podría ayudar a reducir sensiblemente el estrés asociado a la precariedad y la incertidumbre. Lamentablemente estamos muy lejos de conseguir este objetivo y nada apunta que se cumplirá en 2030, ni en España ni en el mundo. Más allá del acierto de fijarlo al menos como un objetivo, la realidad es que la evolución del capitalismo en los últimos años va precisamente en sentido opuesto: el empleo está devaluándose y precarizándose a pasos agigantados y en ocasiones ni siquiera impide ya salir de la pobreza. Antes, tener un empleo significaba tener seguridades en muchos otros campos (estabilidad, proyecto de vida, acceso a la vivienda, jubilación futura, sanidad de calidad, etc.), pero este esquema está cada vez más en cuestión.

Responsablia: En su opinión, ¿Qué medidas se deberían implementar para fomentar un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible? ¿Qué actores se deberían implicar en esta línea de actuación?

Pere Rusiñol:

Debería ser uno de los ejes prioritarios de la política económica, demasiado centrada en las magnitudes macroeconómicas que define el pensamiento ortodoxo. Todos los actores deberían implicarse (Gobierno, sindicatos, empresarios, sociedad civil…) para que el crecimiento sea también inclusivo y sostenible (también desde el punto de vista medioambiental, sin el cual no habrá crecimiento posible). La buena noticia es que algunos empresarios importantes han empezado a adquirir conciencia de lo que está en juego (también sus propios intereses quedarán afectados si no hay un giro), y empiezan a asumir que la obligación de una empresa no es solo crear valor para los accionistas sino apostar por el “valor compartido”, que implica que la actuación de la sociedad debe beneficiar también a los trabajadores y al conjunto de la sociedad donde opera. Son todavía una minoría, pero al menos la reflexión está arrancando.

Responsablia: En su opinión, ¿Cómo se puede diversificar el tejido productivo para poder paliar la dependencia de los sectores de producción tradicionales (turismo, servicios y construcción)? ¿Qué medidas deberían acompañar el fomento de estas alternativas económicas?

Pere Rusiñol:

Todos los actores deben concertarse para cambiar el sistema de incentivos, que nos mantiene encadenados a un modelo demasiado prisionero de los vaivenes de la coyuntura y donde prima la dinámica de los bajos salarios y la cultura del pelotazo con conexiones políticas. Decirlo es mucho más fácil que hacerlo, sobre todo con dinámicas de tantos años, pero nos va la vida en intentarlo. Estamos tan perdidos que el primer paso debería ser dejar al lado las gafas dogmáticas que todos parecen llevar permanentemente puestas y aprender de las muchas experiencias interesantes que pueda haber en otros países. Y luego está la voluntad: decidir que de verdad queremos hacerlo. ¿Queremos?

Responsablia: ¿Cómo favorecer un trabajo decente para todos? Además de unas condiciones de trabajo dignas consensuadas a partir de los convenios pactados con los sindicatos, ¿Qué otras medidas se podrían incorporar a las empresas y resto de organizaciones para lograr un trabajo decente para todos?

Pere Rusiñol:

La legislación laboral debería crear el marco para incentivar el trabajo decente en lugar de incentivar el trabajo precario, que es lo que sucede en la actualidad, donde en ocasiones parece que se premien los malos comportamientos y se penalicen los impulsos dirigidos a mejorar las condiciones laborales, que no son solo cuestiones salariales, sino también de participación en las decisiones y organización de la producción para hacerla compatible con la vida de los trabajadores (conciliación, etc.). Ahora están surgiendo movimientos que han tomado la bandera de la “democracia económica” como una de las mejores vías para conseguir empresas que asuman las ideas del “valor compartido” y prioricen la dignidad y expectativas de sus trabajadores. Para ello es imprescindible que los trabajadores se impliquen también en las grandes decisiones de la empresa (como sucede históricamente en Alemania, con presencia garantizada de los trabajadores en los Consejos de Administración), o incluso ir un paso más allá y establecer mecanismos para incorporarlos en el accionariado, como propone el líder del laborismo británico Jeremy Corbin.

Responsablia: Por último, le pedimos que comparta con nosotros una frase, un libro y un referente que le hayan influido en su desarrollo personal y profesional.

Pere Rusiñol:

Frase: “La visión más peligrosa del mundo es la de aquellos que no han visto el mundo” (Alexander von Humboldt).

Libro: “Cómo vivir. Una vida con Montaigne”, de Sara Bakewell.

Referente: Andreu Missé, exsubdirector de El País y primer director de Alternativas Económicas.

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Agenda 2030, ODS nº8: economía

La Agenda 2030 está definida por los 17 ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible. Desde aquí, los estamos desarrollando de forma individualizada, indicando las metas a alcanzar para cada uno de ellos.

El ODS nº8 lleva por título “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

Mantener el crecimiento económico per cápita de conformidad con las circunstancias nacionales y, en particular, un crecimiento del producto interno bruto de al menos el 7% anual en los países menos adelantados.

Lograr niveles más elevados de productividad económica mediante la diversificación, la modernización tecnológica y la innovación, entre otras cosas centrándose en los sectores con gran valor añadido y un uso intensivo de la mano de obra.

Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades productivas, la creación de puestos de trabajo decentes, el emprendimiento, la creatividad y la innovación, y fomentar la formalización y el crecimiento de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, incluso mediante el acceso a servicios financieros.

Mejorar progresivamente, de aquí a 2030, la producción y el consumo eficientes de los recursos mundiales y procurar desvincular el crecimiento económico de la degradación del medio ambiente, conforme al Marco Decenal de Programas sobre modalidades de Consumo y Producción Sostenibles, empezando por los países desarrollados.

– De aquí a 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor.

– De aquí a 2020, reducir considerablemente la proporción de jóvenes que no están empleados y no cursan estudios ni reciben capacitación.

Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.

Proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores, incluidos los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas con empleos precarios.

– De aquí a 2030, elaborar y poner en práctica políticas encaminadas a promover un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales.

– Fortalecer la capacidad de las instituciones financieras nacionales para fomentar y ampliar el acceso a los servicios bancarios, financieros y de seguros para todos.

Para ello se deberá:

Aumentar el apoyo a la iniciativa de ayuda para el comercio en los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, incluso mediante el Marco Integrado Mejorado para la Asistencia Técnica a los Países Menos Adelantados en Materia de Comercio.

– De aquí a 2020, desarrollar y poner en marcha una estrategia mundial para el empleo de los jóvenes y aplicar el Pacto Mundial para el Empleo de la Organización Internacional del Trabajo.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

Cada país debe tener un Ministerio de Trabajo o departamento específico que vele por el trabajo decente para todos, con los derechos laborales que promueve la OIT, Organización Internacional del Trabajo.

– Incorporar un indicador de sostenibilidad en el crecimiento, que incorpore el coste de recursos por la producción y el consumo de cada país, y las medidas para su mitigación.

– Promover la inversión en I+D+i, con ayudas directas (subvenciones) y medidas fiscales (desgravaciones).

Penalizar cualquier forma de trabajo infantil.

Abolir cualquier modalidad de horas extras, y de producción por horas, promoviendo convenios sectoriales pactados con los sindicatos.

Penalizar los incumplimientos de la normativa en materia de seguridad y salud laboral.

Incentivar el ahorro y el acceso a productos de inversión que generan impacto social.

Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº8.

Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº8.

Desde Responsablia, como asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

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