Monthly Archives febrero 2019

Entrevista a: Leandro del Moral

Leandro del Moral
Fundación Nueva Cultura del Agua

Es catedrático de la Universidad de Sevilla. En los últimos 30 años ha investigado y participado en la gestión del agua en Andalucía, España, Unión Europea, Estados Unidos y Latinoamérica. Ha publicado un centenar de artículos, ponencias y capítulos de libros en su campo de investigación.

Formó parte del Consejo de Administración de la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Sevilla (EMASESA) en distintos periodos entre 1994 y 2011.

Es miembro del patronato de la Fundación Nueva Cultura del Agua, de la que fue presidente entre 2006 y 2009. Ha participado en la organización y dirección científica del Congreso Ibérico sobre gestión y planificación del agua desde su primera en edición en 1998 (Zaragoza) hasta la décima, que se celebró en septiembre de 2018 (Coimbra). Es miembro de la Plataforma Agua Pública.

Entrevista:

Responsablia: ¿Cómo te defines a nivel personal y a nivel profesional?

Leandro del Moral:

Llevo toda la vida, desde muy principios de los 70, metido y comprometido en los debates político-sociales españoles e internacionales, siempre desde posiciones críticas e independiente.

Nunca he ocupado ningún cargo institucional, aunque esa opción me parece muy respetable, necesaria y meritoria. He optado por la docencia (desde la universidad a la enseñanza media y de allí de nuevo a la universidad) y la investigación, y también por lo que hoy se denomina ‘transferencia’.

Desde mediados de los 80 me metí -y me engancharon, ya sin remisión-, en los temas del agua. Formé parte del grupo fundador de la Fundación Nueva Cultura del Agua, que surgió del primer Congreso Ibérico del Agua de 1998 en Zaragoza. Actualmente apuro la última etapa de mi actividad docente en el departamento de Geografía de la Universidad de Sevilla, una disciplina de integración de humanidades, ciencias naturales y tecnologías, con la que me siento profundamente identificado.

Responsablia: Como miembro del Patronato de la “FUNDACIÓN NUEVA CULTURA DEL AGUA”, ¿Cómo valoras el ODS nº6 “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”? ¿Consideras alcanzables las metas asignadas a este ODS? ¿Cómo está la situación de la gestión del agua en España?

Leandro del Moral:

La inclusión con fuerza del derecho humano al agua entre los ODS me parece imprescindible, indiscutible e importante. Forma parte de una serie de acontecimientos que se vienen produciendo desde 2010: por una parte, la aprobación de la declaración del Derecho Humano al Abastecimiento y al Saneamiento por Naciones Unidas, seguida de la toma de conciencia y movilización social a escala europea sobre este tema (iniciativa ciudadana ‘Right2Water’); por otra, los impactos sociales de la crisis (desempleo, precarización, desahucios) que han dado lugar a fenómenos nuevos como los de ‘pobreza energética’ y ‘pobreza hídrica’.

A esto se añade, en el caso concreto de España y otros países, la quiebra de las haciendas municipales por el colapso de la actividad inmobiliaria en la que reposaba buena parte de los ingresos de las administraciones locales, competentes y responsables de la gestión de los servicios de abastecimiento y saneamiento. Todo ello ha conducido a la generalizada congelación de los precios del agua, a la reducción de inversiones de mantenimiento y a la acentuación de tendencias privatizadoras de los servicios de agua a cambio de cánones concesionales con los que amortiguar situaciones de bancarrota municipal.

La combinación de estos factores -al calor de conflictos en torno a procesos de privatización de los servicios, en unos casos, y movilizaciones a favor de su remunicipalización, en otros-, ha puesto sobre la mesa en España el debate acerca de las condiciones básicas que debe cumplir el abastecimiento y saneamiento urbano del agua.

Tampoco se puede ignorar que, en el ámbito de la Unión Europea, y por similares motivos, desde 2014 se abrió el proceso de revisión de la Directiva de Agua de Consumo Humano (Directiva 98/83/EC). Las metas establecidas en el ODS nº6 son técnica y económicamente alcanzables a escala global.

El problema es de voluntad y de localización en la agenda de prioridades políticas. En el caso de España y otros países desarrollados, el carácter político de los factores necesarios para garantizar los aspectos en los que hay que mejorar, que luego detallamos, es aún más evidente.

Responsablia: En tu opinión, respecto a los ODS, ¿Cómo sensibilizar a la población de la realidad y necesidad de abordar una correcta gestión global del agua? ¿Crees que ya se está en el camino de la adopción de una “Nueva Cultura del Agua”? ¿Cuál es la ruta que propone vuestra Fundación?

Leandro del Moral:

La concentración cuantitativa del uso del agua en el regadío en España es tan alta (el famoso 80% de la demanda total), y los problemas de deterioro, conflictividad y escasez que esto genera son tan graves que, históricamente, el debate sobre el agua se ha centrado especialmente en este sector.

De manera particular, en la polémica sobre la financiación del agua, la historia del subsidio al regadío ha dejado en segundo plano el dato de que la construcción de los sistemas urbanos de agua también ha sido resultado de una enorme y continuada inversión pública, amparada en un marco legal específico de ayudas y subvenciones.

Sin embargo, como hemos indicado, recientemente se han producido una serie de acontecimientos que parecen combinarse para desencadenar una nueva atención al sector del agua urbana.

La misión de la ‘Fundación Nueva Cultura del Agua’ (FNCA), es recoger, integrar, generar y transmitir conocimiento y valores humanos para promover un cambio de paradigma hacia la sostenibilidad ambiental, económica, social y cultural, orientado a una consideración ecosistémica y patrimonial del agua.

Esto requiere la participación activa en la sociedad y el impulso en los ámbitos de decisión de alternativas coherentes con la Nueva Cultura del Agua. Los valores que intentamos transmitir hacia la sociedad civil y sus instituciones son: rigor, independencia, transparencia, integridad, responsabilidad, espíritu crítico, transdisciplinariedad, equidad con las generaciones presentes y futuras, y emotividad frente a los valores intangibles que suscita el agua. En cuanto a los valores que caracterizan las relaciones de la Fundación con sus miembros destacan la interdisciplinariedad, pluralidad y capacidad de crítica interna.

La FNCA entiende la educación en agua desde una perspectiva amplia que promueve cambios personales y culturales en la búsqueda de una sociedad más sostenible y solidaria. Queremos formar parte de una sociedad consciente y preocupada por su entorno y por los problemas relativos a él; una sociedad que tenga los conocimientos, las competencias, la motivación y el sentido del compromiso que nos permita trabajar conjuntamente en la resolución de los problemas actuales relacionados con el agua.

Para conseguir una implicación real y positiva de los actores sociales en la promoción de un uso sostenible del agua y la conservación de los ecosistemas fluviales, no es suficiente con el desarrollo de iniciativas legales o técnicas, sino que resulta imprescindible contar con herramientas efectivas que incidan en tres ámbitos fundamentales: la cultura, la educación y la comunicación social.

Responsablia: En tu opinión, respecto a este ODS, ¿Qué papel pueden jugar las empresas, a partir del análisis de su “huella hídrica”? ¿Cómo mejorar y sensibilizar acerca de una minimización del impacto de las empresas en los ecosistemas relacionados con el agua (montañas, ríos, lagos, acuíferos, etc.)? ¿Consideras suficiente la información que proporcionan las grandes empresas en sus memorias de sostenibilidad, con respecto a todo ello?

Leandro del Moral:

En este momento se puede presentar una síntesis de ideas fundamentales sobre los que existen coincidencias fundamentales entre los sectores científicos y sociales que impulsan un modelo de gestión eco-integradora y participativa del ciclo urbano del agua. Sin desconocer los temas -numerosos en un campo lleno de matices e incertidumbres como éste-, sobre los que el debate está todavía abierto.

La primera idea sobre la que existe coincidencia es que la regulación de ciclo urbano del agua se debe inspirar en principios claros, en línea con los siguientes:

  1. Prevalencia de la gestión pública directa, garante del dominio público y el derecho humano.
  2. Principio de planificación, necesaria para prever, seleccionar y ordenar en el tiempo las inversiones regulares, las sequías, la prevención de los impactos futuros del cambio climático, etc.
  3. Transparencias, información, rendición de cuentas, acceso a la justicia y participación en los procesos de decisión, de manera especial en los anteriormente mencionados procesos de planificación.
  4. Introducción del enfoque de gestión de riesgo como se ha incluido en la nueva Directiva europea de aguas potables (prevención y protección de las fuentes, estrategias proactivas), con incorporación de costes ambientales en los estudios de costes.
  5. Principio de mejor conocimiento científico y tecnología disponible, lo que remite a innovaciones organizativas, de gestión y tecnológicas.
  6. Principio de economía circular: reutilización, aguas grises, drenaje sostenible, y todas las actuaciones que reducen el impacto ambiental de los servicios.

Todavía hay un largo camino que recorrer en lo que se refiere a las evaluaciones de sostenibilidad, como puede ser el cálculo de la huella ecológica, y la responsabilidad corporativa de las empresas para avanzar en esa dirección.

Responsablia: ¿Cómo educar y concienciar acerca del uso y consumo eficientes del agua por las empresas, la agricultura y la sociedad en general? ¿Qué deben proponer los Gobiernos para favorecer este cambio de paradigma hacia la sostenibilidad?

Leandro del Moral:

Es necesario construir un nuevo modelo de gestión pública diferente al que se ha producido frecuentemente: opaco, corporativo, a veces ineficiente.  En ese nuevo modelo de gestión la información es la base de la transparencia, de la participación ciudadana y de la rendición de cuentas.

Para un eficaz ejercicio del derecho de información de los ciudadanos son necesarias las siguientes condiciones:

  1. La información ha de estar bien estructurada. Debe ser comprensible, veraz, precisa, trazable, reutilizable, comparable y actualizada.
  2. Se deben fijar indicadores con parámetros comunes: armonización de datos e interoperabilidad. Cada entidad local debe hacer pública la información, que, además, debe estar centralizada en algún lugar de fácil acceso público. 
  3. Sería conveniente definir el tipo de información que preceptivamente se debe facilitar: titularidad de la empresa, presupuesto anual, balance económico, consumos, precios y estructura tarifaria, rendimiento de las redes, reclamaciones, control de contadores, planificación estratégica y plan de inversiones, informes de calidad del agua, recursos humanos y materiales, estado de las masas de agua de las que depende el sistema.

Ese tipo de información es la condición para posibilitar la participación activa de la sociedad, incorporando el concepto de proactividad, asegurando que los mecanismos de participación vayan más allá del estricto, obligado y formal cumplimiento legal.

La participación debe ser orgánica, incluyendo participación en los Consejos de Administración de las empresas públicas y en las Comisiones de control en casos de gestión directa o de concesión a empresas privadas. Debe incluir también la participación no orgánica en decisiones importantes, como la elaboración del Plan de gestión del ciclo urbano, el proceso de decisión sobre el modelo de gestión, etc.

A la información y la participación, hay que añadir los mecanismos necesarios para hacer eficaz la rendición de cuentas de todos los actores implicados en la gestión. El titular de los servicios de agua (ayuntamiento, mancomunidad, ente supramunicipal) debe ser el responsable de ella, ordenada por indicadores que permitan que la información sea homogénea y comparable, supervisada por un órgano que establezca la metodología, la consideración de posibles incumplimientos y la periodicidad adecuada para la actualización de la información.

Responsablia: Por último, te pedimos que compartas con nosotros una frase, un libro y un referente que te hayan influido en tu desarrollo personal y profesional.

Leandro del Moral:

Frase: “Es necesario un nuevo modelo de gestión pública diferente al que existe, frecuentemente opaco, corporativo, a veces ineficiente.  En ese nuevo modelo de gestión la información es la base de la transparencia, de la participación ciudadana y de la rendición de cuentas”.

Libro: Antonio Estevan Estevan, “Herencias y problemas de la política hidráulica española”, Bakeaz, Bilabao, 2008.

Referente: “Asociación Vecinal Fuente de la Reja”, de Pagalajar (Jaén), como ejemplo de colectivo local que profundiza a lo largo del tiempo en el conocimiento y el compromiso con la defensa de sus patrimonios del agua.

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Los nuevos grupos de interés (I): los influencers

La incorporación de la sostenibilidad y la responsabilidad social a las agendas de las empresas medianas y grandes, implica el reportar y comunicar los avances, logros, oportunidades, riesgos, objetivos y metas con respecto al desempeño social y medioambiental.

Y todo ello en el marco de la contribución que desde el sector privado debe realizar a la consecución de los ODS, “Objetivos de Desarrollo Sostenible” que conforman la denominada “Agenda 2030”.

Bajo este contexto, las empresas deben identificar a los grupos de interés con los que se relaciona, con los que genera un impacto directo e indirecto y, en general, con los que incide en mayor o menor medida por su actividad y operativa diaria.

Además, hay que tener en cuenta a unos actores externos con los que hay que evaluar la conveniencia y oportunidad de incorporarlos en la agenda interna de las empresas, en materia de sostenibilidad y responsabilidad social. A estos actores les denominamos, en este blog, “los nuevos grupos de interés”.

En primer lugar, vamos a analizar a los conocidos como “influencers”, que se definen como celebridades de internet, gracias a vídeos, artículos u otra actividad compartida por diferentes redes sociales (YouTube, Instagram, Facebook, etc.) y que se han hecho famosos al ser virales sus contenidos. Por ello, han generado numerosas interacciones y, en consecuencia, tienen muchos seguidores en las redes sociales.

Existen “influencers” con contenidos que pueden afectar a la actividad de la empresa y, por tanto, se puede estudiar la posibilidad de convertirlos en aliados de la empresa en cuestión, debido a la influencia que tienen y que se mide en su número de seguidores.

La forma de convertirlos en aliados, a cambio de una contraprestación generalmente económica, es muy diversa:

  • Para efectuar campañas concretas de marketing.
  • Para hacer de portavoces de la empresa.
  • Para validar programas concretos de sostenibilidad.
  • Para recomendar de forma permanente la empresa, como apoyo reputacional.
  • Para apoyar alguna marca concreta de la empresa.
  • Etc…

No hay que olvidar que existen los denominados “Fake influencers”, personas que han comprado seguidores (existe esta posibilidad), con lo que es recomendable efectuar un seguimiento previo del “influencer” identificado como posible colaborador de la empresa, indagando sobre todo su historial de acción en internet y en las redes sociales.

Por lo tanto, la figura del “influencer” es un nuevo grupo de interés a tener en cuenta para dar a conocer los esfuerzos, acciones emprendidas e impactos generados por la actividad tanto en la sociedad y comunidad local, como en el medio ambiente. Es un agente reputacional y/o de marca a tener en cuenta en el presente y en el futuro.

Publicado por Emilio Moral  |  2 Comentarios  |  en Empresa disponible

Ideario (I): ser responsable

Al ciudadano que emerge en la denominada “era de la sostenibilidad”, se le ha propuesto el nombre de “ciudadano moral” desde este blog.

La era de la sostenibilidad viene definida por el hecho de que las actividades humanas tienen un triple impacto, a saber, económico, social y medioambiental.

El nuevo ciudadano es sensible y consciente ante esta triple realidad y, para poder adecuarse al cambio de paradigma que supone valorar los actos y comportamientos que desarrolla, desde este blog se propone que se debe dotar de un ideario que le sirva como guía.

A partir de la nueva conciencia que emana de la era de la sostenibilidad, y los nuevos valores que adopta el nuevo ciudadano, ambos aspectos ya definidos en artículos anteriores, el ideario del nuevo ciudadano es el resultado de aplicar dichos elementos a la práctica, en sus diferentes roles que adopta el nuevo ciudadano.

Un ideario implica un conjunto de ideas que caracterizan a una persona. Se van a proponer 10 ideas que conforman el ideario del nuevo ciudadano y que se explicarán en los siguientes artículos.

La primera idea que forma parte del ideario es la siguiente: “ser responsable”.

La responsabilidad se ejerce desde una doble perspectiva:

  • Pensar las decisiones a tomar, incorporando el criterio de la sostenibilidad (añadir el impacto social y medioambiental al económico). Es una perspectiva previa (análisis ex – ante).
  • Valorar las acciones emprendidas por el impacto generado. Es una perspectiva posterior (aprendizaje, análisis ex – post).

La propia conciencia de las acciones a emprender o emprendidas es lo que realmente diferencia al nuevo ciudadano en la idea de ser responsable y, por tanto, ejercer con responsabilidad.

Los aspectos concretos que se proponen como elementos que forman parte de la responsabilidad con la que ejerce su comportamiento el nuevo ciudadano son, entre otros, en los siguientes:

  • Responder al mismo tiempo al bien común y al bien propio.
  • La mejora continua, en resultados en su triple vertiente.
  • Aprender de los errores, buscando soluciones a los problemas.
  • Planificar y priorizar necesidades, esfuerzos, tareas, recursos, objetivos y metas.
  • Promover las mejores prácticas en función de situaciones, sectores, actividades, contextos, etc.
  • Establecer acuerdos, alianzas, sinergias y colaboraciones para obtener mejores resultados.

Por lo tanto, ser responsable es ser consecuente con los actos y comportamientos que guían al nuevo ciudadano, fundamentados en una conducta que contribuye, de forma permanente, al desarrollo sostenible. Y ello implica valorar el impacto social y medioambiental que generan dichos actos y comportamientos.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Ciudadano moral

Agenda 2030, ODS nº6: agua

ODS 6: agua

Siguiendo con la explicación de la Agenda 2030 configurada en base a 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), se continúa la exposición de todos y cada uno de los ODS.

El ODS nº 6 lleva por título “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”.

A continuación, se detallan las metas asignadas para este Objetivo Global:

  • De aquí a 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos.
  • De aquí a 2030, lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad.
  • De aquí a 2030, mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial.
  • De aquí a 2030, aumentar considerablemente el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce para hacer frente a la escasez de agua y reducir considerablemente el número de personas que sufren falta de agua.
  • De aquí a 2030, implementar la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluso mediante la cooperación transfronteriza, según proceda.
  • De aquí a 2020, proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas, los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos.

Para ello se deberá (resto de metas):

  • Ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de capacidad en actividades y programas relativos al agua y el saneamiento, como los de captación de agua, desalinización, uso eficiente de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, reciclado y tecnologías de reutilización.
  • Apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento.

Para conseguir estas metas, proponemos desde aquí, entre otras, las siguientes actuaciones:

  • Cada país debe tener un departamento específico que vele por el acceso universal al agua, a su saneamiento, a su tratamiento, a su uso eficiente y a su gestión integrada. Dependerá de un Ministerio de Sanidad o denominación similar en función del país.
  • Efectuar desde un organismo público o concertado, el estudio y el seguimiento del impacto que genera el consumo del agua, su saneamiento y tratamiento, sobre los recursos hídricos existentes y los ecosistemas relacionados.
  • Educar en el consumo responsable y eficiente del agua y en la conservación de los ecosistemas relacionados con el agua.
  • Establecer mecanismos de apoyo y ayuda a los colectivos más vulnerables con respecto al acceso al agua.
  • Apoyar a las ONGs que trabajan de forma específica el ODS nº 6.
  • Establecer desde una organización, programas de RSC relacionados con el ODS nº6.

Desde Responsablia, como asesora en gestión, formación y sensibilización en materia de RS&S, Responsabilidad Social & Sostenibilidad, ayudamos a incorporar e integrar la RSC en la estrategia de la organización y, en concreto, a su alineación con los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, estableciendo planes, programas y alianzas para su implementación.

Publicado por Emilio Moral  |  0 Comentarios  |  en Responsablia

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